¿Cómo rellenar un Kong para perros?

Te explicamos cuáles son las mejores formas de rellenar el Kong de tu perro para que lo conviertas en su nuevo sistema de alimentación.

¿Vas a usar un Kong con tu mascota? Lo más importante es pensar que el Kong es un juguete de inteligencia que requiere que el perro pase por un proceso de aprendizaje, por lo que debemos tomárnoslo con calma. El fabricante recomienda que introduzcamos la comida por medio de un sistema de capas en el cual seamos inteligentes y coloquemos un buen anzuelo, un relleno central más modesto y una sorpresa final a la que el perro quiera llegar. Por ejemplo: snack, pienso y finalmente la comida preferida del perro.

Y lo cierto es que esta recomendación es ideal. Será la filosofía que tendremos que tomar cuando el perro ya se haya acostumbrado a comer en el Kong. ¿Pero qué es lo que tenemos que hacer para llegar a ese punto?

Para comenzar seremos precavidos y utilizaremos una pequeña cantidad de snacks o chuches que resulten deliciosos. Nuestro objetivo es que el perro pueda aprender el funcionamiento del Kong en su modalidad de sistema de alimentación gradual. Por ello al principio la cantidad de snacks será pequeña. Y, por otro lado, tendremos que tapar las aberturas, puesto que al haber poca comida lo que ocurrirá es que se acabará saliendo. Si lo hemos hecho bien lo más probable es que no haya ningún tipo de problema y que nuestro perro disfrute comiéndose todo el interior del Kong.

Si repetimos este proceso inicial una o dos veces, el perro entenderá de qué va la cosa y lo que hará será traernos el Kong él mismo para que se lo rellenemos. Tampoco lo hagamos de una manera muy seguida y aislemos todo el interés del juguete hacia la alimentación, ya que no queremos que nuestro perro se pueda acostumbrar a que solo se trata de una forma de comer.

El siguiente paso incluye comenzar a introducir una comida que al perro le cueste un poco más sacar. Los snacks los habrá sacado con facilidad y no habrán supuesto un reto para él. Pero en realidad, era lo que queríamos. Ahora lo que nos interesa es que se pueda concentrar un poco más en la forma de comer desde el interior del juguete. Ya sabe que hay buena comida dentro y que si se esfuerza disfrutará de ella. La experiencia previa le empujará a comer y comer por mucho que le resulte un poquito más difícil. Lo que introduciremos en este caso será un poco de comida más pegajosilla, que se pueda quedar pegada y que no se salga de dentro del Kong simplemente moviéndolo un poco. Lo mejor es que optemos por una combinación en la que incluyamos queso, porque no es algo que se vaya a salir con facilidad, y que también pongamos pienso mojado. A nuestro perro la combinación le encantará y será una buena manera de continuar educándole antes de saltar al siguiente paso.

Después de estas dos rondas de comida, el animal ya sabrá que puede confiar en el Kong como forma de alimentación, pero nosotros aún le tenemos que enseñar lo importante: la forma de morder. Para ello lo que vamos a hacer es introducir una pieza, que puede ser un hueso de snack, que sea más grande que los agujeros del juguete. Eso significa que no habrá manera de que se salga si el perro no lo muerde. Es algo distinto a lo que ha hecho en los dos casos anteriores.

Pero tenemos que confiar en la inteligencia de nuestro perro y en su afán de supervivencia, el cual siempre le motivará a, si detecta comida, querer comérsela. Para poder introducir la pieza dentro, lo que deberemos hacer será presionar el juguete para conseguir que su forma pase de tener un orificio de entrada-salida redondo a uno que sea ovalado. No os preocupéis, porque no hay riesgo de romper el juguete. En realidad, ese mismo tipo de presión es la que va a tener que hacer el perro si quiere comer. Y os aseguramos que comerá. Todos consiguen dominar el Kong.

Después de esto el perro ya sabrá usar el Kong, ¡se habrá diplomado! Así que estará listo para sacar partido del mismo de una forma plena. Y será entonces cuando podremos jugar con las capas. Pero aún os tenemos que contar más y daros dos recomendaciones que ayudarán, sobre todo, a que el perro pueda entretenerse más con la comida y nos aseguremos de que la alimentación sea gradual. Así podremos confiar en este método incluso cuando no vayamos a estar en casa durante unas horas.

El secreto de una buena forma de alimentación con el Kong es que la comida que le demos, ya sea pienso o cremas como paté, esté húmedo. Siguiendo las recetas que en otro artículo os daremos, la idea es que coloquéis el Kong dentro de un vaso. La abertura quedará en la parte de arriba tal y como podéis imaginar. Pondremos las capas de comida que queremos darle al perro con la recomendación de no excedernos en las cantidades, puesto que por encima de la mitad sería una cantidad un poco excesiva. Al acabar de poner las capas de comida lo que haremos será echar agua dentro del Kong.

El agua es preferible que esté caliente, puesto que de esa forma hará que toda la comida disfrute de un proceso de hidratación y de inflado. Con el aumento de tamaño interior lo que habremos hecho ha sido complicar al perro el proceso de conseguir comérselo todo. Y en verano podemos hacer lo mismo, pero congelando la mezcla de la comida para que al perro también le resulte complicado comérselo y que, de forma paralela, le ayude a estar bien fresco incluso cuando los niveles de calor sean más altos.

En cualquier caso, estas son solo las pautas básicas sobre cómo tenemos que llenar el Kong. A partir de ahí os recomendamos que sigáis las recetas que os daremos después o que incluso hagáis experimentos con diversos alimentos que sepamos que le van a entusiasmar al animal. Porque, a fin de cuentas, nosotros somos quienes conocemos mejor a nuestra mascota.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...