Dactiloscopia. Identificación de sospechosos y el futuro

Una de las referencias mas antiguas al uso de esta ciencia se encuentra se encuentra en el año 33 a.C, cuando Quintiliano, retórico y pedagogo hispanorromano, escribió acerca de un ciego acusado de asesinato que justificó su inocencia por medio de las huellas que se encontraron en el lugar del crimen. Sin embargo, existen fuentes más antiguas que nos hablan del uso de esta ciencia en China ya en el siglo VII a.C para sellar pactos comerciales.

La dactiloscopia es un área de investigación científica que se encarga del estudio de las huellas dactilares. El estudio de las depresiones epidérmicas generó dos escuelas de pensamiento de forma que a día de hoy, Sudamérica y parte de Europa comparten una forma de tratamiento de estas (clasificación de Vucetich) mientras que Norteamérica y el Reino Unido siguen otro sistema diferente (clasificación de Henry).

El estudio de estas impresiones ha sido uno de los pilares fundamentales sobre los que se han basado una gran mayoría de las investigaciones criminalístas además de servir para identificar a los individuos que conforman una sociedad que forman parte de un Estado.

Una de las referencias mas antiguas al uso de esta ciencia se encuentra se encuentra en el año 33 a.C, cuando Quintiliano, retórico y pedagogo hispanorromano, escribió acerca de un ciego acusado de asesinato que justificó su inocencia por medio de las huellas que se encontraron en el lugar del crimen. Sin embargo, existen fuentes más antiguas que nos hablan del uso de esta ciencia en China ya en el siglo VII a.C para sellar pactos comerciales.

Se puede considerar que el primer hito de esta ciencia es el inicio de los estudios de los relieves de los dedos y las palmas de las manos en 1665 por Marcelo Malpighi, profesor de histología y anatomía. Malpighi esta considerado como el primer estudioso de esta ciencia. Se necesasitaria dos siglos para que el cientñifico checo Juan Evangelista Purkinje implantara en 1823 un método científico para el estudio de los relieves de la epidermis.



Y el tercero de los principales hitos, podría considerarse él inicio de la aplicación de las técnicas existentes para la identificación de personas en 1858 por William James Herschel, gobernador en la India. Los motivos de Herschel no tenían mucho que ver con mejorar la situación social de sus trabajadores sino con evitar que los trabajadores utilizaran identidades diferentes.

Actualmente y durante todo el tiempo que ha transcurrido desde aquella fecha, el ambito de las investigaciones criminalisticas ha sido el más beneficiado a la hora de necesitar la ayuda de la dactiloscopia. La técnica para recoger las huellas ha cambiado poco desde los primeros tiempos.

Estas huellas no son otra cosa que diminutas cantidades de humedad que forman imdepresiones de los bordes y líneas de los dedos. Materiales como los plásticos y superficies pintadas son lugares más propicios para recoger huellas debido a que no son materiales absorbentes a diferencia de otros como las telas que si lo son.

El método clásico para recoger las huellas que quedan impresas en diferentes tipos de superficies, consiste en esparcer un polvo muy fino (normalmente aluminio), en aquellas zonas más proclives a contener pruebas.

Estas particulas se adhieren a los pequeños rastros de humedad dejados por el contacto de la piel, haciéndolos visibles y permitiéndo que estos sean recogidos con una cinta de papel adhesivo transparente. Los rastros recogidos en esta cinta, serán fotografiados en el laboratorio donde a continuación se podrá obtener una huella para ser cotejada con las muestras existentes.

Nuevas técnicas han permitido obtener huellas allí donde antes era imposible. Un ejemplo son materiales como el polietileno y el charol que gracias al proceso de metalización al vacío (crear un vació sobre la superficie), se puede ahora obtener pruebas donde antes no. Estas nuevas técnicas también han venido a mejorar y acelerar el trabajo de cotejar y descubrir huellas iguales.

Por ejemplo, pocos cuerpos de policia del mundo hay en el mundo que no posean sistemas informáticos que realicen de forma automáticas estos cotejos. Estos sistemas pueden alcanzar y sobrepasar las 60.000 comparaciones por segundo. Anteriormente, cuando no existían estos sistemas, esta era una dedicación muy exigente y especializada. Requería una gran concentración puesto que era necesario encontrar las diferencias entre dos huellas.

La dactiloscopia a pesar del alto grado de fiabilidad que posee no es infalible. Existen ciertos ambitos donde no se puede identificar de forma fiable una prueba. Con la llegada en 1984 (Año 1 de la “era orwelliana”), de la identificación mediante huellas genéticas, la posibilidad de falibilidad desapareció para siempre.

La idetificación genérica ha cambiado para siempre el ámbito de la criminología ya que la probabilidad de que dos patrones genéticos sean iguales, son casi nulas. Fue el profesor Alec Jeffreys, genetista de la Universidad de Leicester quien descubrió las huellas genéticas en 1984.

Jeffreys se dio cuenta de que en cada molécula de ADN tiene una secuencia de información genética que se repite muchas veces a lo largo de todo la estructura molecular. La longitud de la secuencia, el número de repeticiones de esta y la ubicación dentro de la estructura del ADN, son factores propios de cada persona que se mueve por el planeta.

Los modernos ordenadores han permitido crear registros visuales de las secuencias de ADN, obteniéndose una “huella genética” consistente en una serie de barras registradas en una placa radiográfica. Para obtener “huella genética”, bastaría en principio con una simple muestra de sangre o de tejido.

Uno de los hitos en la investigación criminal basada en huellas genéticas, tuvo lugar en Leicestershire, Inglaterra. En dicha localidad se tomaron muestras de 5500 individuos que vivían cerca de la zona donde dos muchachas habían sido violadas y asesinadas. No pasó mucho tiempo hasta que el autor de los crimenes fue descubierto y arrestado.

La identificación genética junto con otros recientes métodos de identificación como el reconocimiento del iris, de retina ó facial, llevaran tarde o temprano a la dactiloscopia a un lugar menos destacado del que ha venido ocupando durante los últimos dos siglos.

Sin embargo, aunque se hayan podido dar grandes avances en materia de ciencia forense y criminalística que han llevado efectivamente, a la identificación sin reservas de críminales, las irrefutables pruebas no siempre han implicado la condena de estos.

La “justicia” en demasiadas ocasiones ha actuado y actua basándose en criterios subjetivos propios de una élite con una particular forma de excluirse de la realidad social actuando no se sabe en beneficio de quien.

Casos recientes como el de la niña Mari Luz, asesinada por un pederasta al que se le permitió permanecer en libertad a sabiendas de su peligrosidad y reincidencia pasada, no hacen sino poner de relieve como esta «élite» corporativista sigue permaneciendo impasible ante lo que sucede a su alrededor.

FUENTES: Maravillas de la ciencia. Selecciones Reader’s Digest

FUENTES GRAFICAS: Flickr, Wikipedia

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