Flores de Bach: una de las estrellas de la Homeopatía

Se entiende por Homeopatía a todo un compendio de técnicas basadas en conceptos filosóficos que, según sus defensores, sirven para curar enfermedades. Una de las grandes estrellas de este tipo de medicina, al que la tradicional no reconoce propiedades curativas, es la técnica de las Flores de Bach, que aquí explicamos.

Se denomina Homeopatía o medicina homeopática a aquélla que se basa para curar en conceptos filosóficos y margina un tanto los métodos científicos, es decir, la experimentación  y la demostración empírica de las cualidades de un producto curativo. Por extensión, se entiende por Homeopatía a todo compendio de terapias medicinales alternativas, al margen de las que podríamos calificar como oficiales, que, por cierto, no reconocen su utilidad.

Es, por tanto, un concepto demasiado amplio en el que caben, desde milenarias técnicas para tratar enfermedades hasta verdaderos timos que incluso pueden perjudicar nuestra salud, por lo cual es conveniente tener mucho cuidado y asegurarse bien de en qué manos estamos a la hora de utilizarlas.

Foto de un acebo

El Acebo, una de las flores de Bach

Entre los diferentes tipos de medicina homeopática se encuentra la de los Remedios florales de Bach, así conocida por el apellido de su fundador, el médico y bacteriólogo británico Edward Bach, quién, partiendo de la base de que las enfermedades físicas tienen su origen en las emociones, se propuso curar los trastornos mentales para así hacer desaparecer el caldo de cultivo que provoca los padecimientos del cuerpo. De este modo, buscó por las tierras de su Inglaterra natal distintos tipos de flores que, tras ser convertidas en esencias naturales, fueron utilizadas para tratar problemas como la depresión, el estrés, las obsesiones o las fobias.

El resultado son treinta y ocho esencias florales que pueden utilizarse para curar los citados problemas mentales y así prevenir enfermedades físicas. Incluso –siempre según sus defensores- pueden usarse en animales y plantas. No obstante, su utilidad puede desaparecer cuando el padecimiento orgánico ya se ha presentado, puesto que entonces incluso quiénes propugnan sus virtudes señalan que el cuerpo puede carecer de las energías necesarias para lograr su recuperación. Sin embargo, la Medicina no reconoce propiedades curativas a esta técnica homeopática.

El doctor Bach dividió sus flores en siete grupos. El primero sirve para tratar «los temores» y en él se incluyen la Cerasífera o el Álamo temblón; el segundo se usa para «la incertidumbre» y en él se cuentan la Ceratostigma o la Genciana; por su parte, el tercero sirve para tratar «el desinterés en lo actual» y cuenta con la Clemátide o la flor del Olivo; en cuanto al cuarto, se utiliza para «aliviar la soledad» y usa la Violeta de agua o el Brezo; el quinto trata «la susceptibilidad a las influencias y opiniones de los demás» y cuenta con la Centáurea o el Acebo; el sexto cuida «la desesperación y el abatimiento» y, para ello, utiliza el Manzano silvestre o el Alerce; por último, el séptimo grupo cuida de «aquéllos que sufren por los demás» y cuenta con la Achicoria o la Vid.

Fuente: Flores de Bach.

Foto: Herbolario Allium.

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