¿Cómo saber si tengo diabetes?

Si crees que puedes tener diabetes, es recomendable que repases los síntomas de los que te hablamos.

La diabetes afecta a millones de personas en el mundo. Se trata de una de las enfermedades que más rápidamente se extiende, sobre todo debido a que las formas por las que se puede llegar a sufrir son demasiado simples. Es posible que te estés preguntando si tienes diabetes y que tengas miedo de ir al médico, o que simplemente no tengas tiempo para ello. Para darte un poco de apoyo, en las próximas líneas te contaremos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad y, en especial, te diremos cómo descubrir si tienes diabetes.

Obviedades que no hay que olvidar

Hazte un análisis de sangre y sabrás si eres diabético o no. Tan simple como eso. Es la obviedad por la que queríamos comenzar. Es posible que tengas principio de diabetes, por lo que tu cuerpo aun te dará la oportunidad de revertirlo. Pero no deberías bajar la guardia. Si eres mujer y te has quedado embarazada, podrías sufrir diabetes gestacional, pero si sigues el tratamiento de forma adecuada, no tendrías que temer nada. Cuando tengas a tu bebé, si has actuado correctamente en tu dieta, la diabetes debería desaparecer.

Síntomas de la diabetes

No todas las personas que padecen diabetes suelen experimentar los mismos síntomas, en especial cuando padecen la de tipo II. Es importante que, si tienes dudas y crees que puedes sufrir diabetes, prestes atención a los distintos sistemas de los que te vamos a hablar. Así podrás llegar a tener una idea más clara de si te estás exponiendo a esta enfermedad o si incluso ya la sufres y deberías comenzar con un tratamiento para ponerle freno.

Uno de los sistemas más habituales es que orines con un mayor volumen de frecuencia. No solo eso, sino que, debido a ello, por orinar demasiado y perder calorías, lo que te ocurre es que tu cuerpo tiene hambre de forma constante. La glucosa no está llegando a las células y, por ello, tu cuerpo seguirá pidiendo que comas más. Eso, al mismo tiempo, es un problema grave, dado que está en contraposición con uno de los problemas que empeoran la diabetes: tener un peso demasiado elevado.

Además de hambre, con la diabetes también tienes mucha más sed. Notas la boca reseca de forma habitual, sobre todo por la noche y al despertar por la mañana. La diabetes también puede llevar a una pérdida de peso sin explicación, a que tu nivel de fatiga aumente de forma considerable y a tener una exposición a un mayor nivel de irritabilidad.

En último lugar dos síntomas más en los que quizá te hayas fijado. Por un lado, que cuando te haces una herida, el periodo de cicatrización sea superior. Notarás que la sangre se corta con más lentitud y que también ocurre con las llagas. Por otro lado, y, relacionado con ello, que muchas de estas heridas te llevan a mayores casos de infección de los que sufrías en el pasado. Las infecciones también son más frecuentes en otros problemas de salud y se pueden dar en las encías, en la piel o en las partes íntimas.

¿Qué te puede exponer a la diabetes?

Si te estás planteando si tienes diabetes o no, lo mejor es que hagas una comprobación no solo de los síntomas, sino también de las posibilidades que tienes de exponerte a la enfermedad. Te volvemos a recordar que, lo mejor, es que acudas a un médico, pero, no obstante, hay factores que puedes tener en cuenta antes de hacerlo.

Las causas de la diabetes son varias y tú mismo sabrás si puedes sufrir la enfermedad debido a algunas de ellas. Por ejemplo, tendrás un mayor riesgo de estar expuesto a la diabetes si en tu familia hay personas que también la sufran o la hayan sufrido. Eso aumentará tu volumen de posibilidades de sufrirla si, además, te estás exponiendo a otros riesgos, como una ingesta excesiva de azúcar. La diabetes también se puede producir como consecuencia de una enfermedad viral, por el sobrepeso y la excesiva cantidad de grasa y debido a llevar una vida sedentaria y poco activa.

El problema del sedentarismo se encuentra en que, mientras menos se mueva el cuerpo, menor será la utilización de la glucosa como fuente energética; lo que hace que las células adquieran una mayor resistencia a la insulina. El riesgo de sufrir diabetes también aumenta a medida que pasan los años, porque la masa muscular va desapareciendo y se acumula más grasa en los tejidos. Otros factores que la pueden causar son los niveles anormales de colesterol y triglicéridos, así como tener una presión arterial alta.

Para las mujeres, hay un mayor riesgo de exposición a la diabetes en quienes sufren el síndrome de ovario poliquístico.

¿Qué hacer para prevenir la diabetes?

Incluso si crees que tienes diabetes o que tiene es todas las posibilidades de sufrirla, esto no significa que tengas que tirar la toalla y resignarte a ello. Es recomendable que lleves una dieta equilibrada y saludable, que aumentes la cantidad de fibra, los productos bajos en grasa y que tengan menos calorías.

También deberías adoptar una vida con más actividades físicas y realizar deporte o algún tipo de ejercicio durante un mínimo de 30 minutos al día. Aunque son recomendables unos 150 minutos a la semana, lo mejor es repartirlos a lo largo de todos los días y no hacer seis días de vida sedentaria y uno de actividad. De esa forma, tu cuerpo consumirá la energía de forma equilibrada y se mantendrá regulado. Con este tipo de mentalidad podrás evitar uno de los mayores detonantes de la diabetes: sufrir aumento de peso.

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