¿Cómo quitar las ganas de ir tanto a orinar?

Repasamos las posibles causas por las que puedes estar visitando el baño en exceso para orinar.

¿Sueles tener que orinar frecuentemente? ¿Te ocurre mientras duermes o solo cuando estás fuera de casa? Orinar es una de las necesidades básicas que realiza el cuerpo humano. Gracias a esta acción, el cuerpo consigue desechar las diferentes toxinas que contiene el organismo. No obstante, en ocasiones, esta necesidad fisiológica puede convertirse en un problema debido a diferentes causas.

En ocasiones podemos sentir ganas inesperadas de orinar. En esos casos es necesario darse prisa para ir al baño, pero es posible que, en algún momento, encontremos el baño ocupado y sintamos que no podemos aguantar las ganas de orinar. Este tipo de urgencia urinaria puede estar asociada a diferentes causas que podrían interrumpir de forma notable el ritmo de tu vida diaria.

Ante todo, si tienes dudas, tanto si eres hombre como mujer, es importante visitar a un urólogo, el médico especialista en el sistema urinario. Un análisis a fondo te permitirá saber si tu problema es psicológico o si es una situación médica que pueda estar afectando la capacidad de aguantar las ganas de orinar. Para esto, el especialista deberá realizar una serie de estudios y pruebas que determinarán la razón real de lo que te está ocurriendo.

Como te vamos a contar en las próximas líneas, hay muchos motivos que pueden ser los responsables de que estés orinando de una manera más habitual a la normal. Por ejemplo, la causa puede ser tan simple como que estés bebiendo en exceso y la vejiga se esté llenando de forma constante, lo que te lleva a tener que vaciarla. También puede ocurrir que, cuando vas a orinar, no logres hacerlo, causando una molestia en el área pélvica y la necesidad de orinar nuevamente. Asimismo, en muchas otras ocasiones todo se produce por el estrés del día a día. Si estás muy agobiado, las ganas de orinar se pueden intensificar. Toma nota de algunas ideas que puedes aplicar para solucionar este problema y que así no vuelvas a verte en una situación incómoda.

Entrena el suelo pélvico

Esta es una excelente opción para evitar esas ganas incontrolables de ir al baño a orinar. El motivo de ello es que, si ejercitas correctamente el área del suelo pélvico, la zona se mantendrá mucho más fuerte y evitarás sentir la necesidad de orinar. Esto puede pasar porque el suelo pélvico no ejerce su función de proteger la vejiga, lo que deriva en que esta se llene de líquidos de manera excesiva.

Conoce tu rutina diaria

Es muy importante comprobar durante qué momentos son más intensas las ganas de orinar para así determinar si es una situación fisiológica o un problema mayor. Fíjate en si las ganas de orinar te vienen de una manera más intensa cuando estás pasando por situaciones de estrés o si es cuando ocurre lo contrario, al relajarte tras estar muy ocupado. Puede ocurrir en ambos casos y, lo cierto, es que cada persona es distinta. Analiza tu día a día y tu rutina para saber en qué momentos es más posible que sufras el problema con la orina.

Adáptate y haz algunos cambios en tu vida

Esto nos ayudará a reducir los problemas y que te encuentres mejor, evitando las ganas de orinar en exceso. Haz todos los cambios que creas pertinentes o, al menos, dales una oportunidad para ver si mejoran tu día a día. Por ejemplo, si bebes en exceso bebidas que sean un poco agresivas para la vejiga, intenta cambiarlas por agua.

Cambia tu rutina diaria e ingiere menos alimentos ricos en grasas. También deberías evitar aquellos alimentos que son diuréticos, puesto que necesitas regular y dejar de orinar tanto. Normalmente lo que tendrás que hacer será reducir la ingesta de algunas verduras y frutas determinadas. Entre estos alimentos diuréticos que debemos evitar se encuentra la sandía y los cítricos, como el limón o la naranja. Todas esas frutas que sabes que están llenas de agua, evítalas por todos los medios posibles. Además, también deberías controlar el consumo de azúcares, ya que su ingesta excesiva puede ser un detonante para que aumenten tus ganas de orinar de una manera habitual.

Mantén la mente en calma

Si el problema no es físico, la buena noticia es que no tendrás que seguir ningún tratamiento médico ni estarás sufriendo una enfermedad. Eso siempre es motivo de alegría. De todas formas, no creas que no te tienes que preocupar, ya que esto va a implicar que la presión por ir al baño te la está causando tu propia cabeza. Nervios, estrés, exceso de relajación que derive en una inestabilidad interior en tu vejiga… puede haber distintos motivos y hay que estudiar tu día a día para que sepas qué es lo que te está pasando.

Sobre todo, intenta mantener la calma en los casos en los que tengas ganas de orinar. Porque, si no dejas de pensar “tengo que orinar”, cada vez te estarás presionando más. Por ello, sea cual sea el motivo de lo que te esté pasando, intenta estar tranquilo. Luego hazte un autoanálisis o consulta con un profesional.

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