Cómo conseguir llegar a ser un líder

Aunque, probablemente, para ser un líder se requieren unas cualidades innatas que no todos poseemos, sí hay una serie de capacidades que podemos desarrollar. Saber comunicar, dirigir y motivar son algunas de ellas.

Para lograr ser un líder seguido por muchedumbres y admirado por cantidades aún mayores de personas, no existe una fórmula mágica. Probablemente, se requieren cualidades innatas pero lo que es indudable es que existen algunas de ellas que se pueden cultivar.

En consecuencia, podríamos decir que todo buen líder debe tener, fundamentalmente, cuatro cualidades o características básicas que son las siguientes (no necesariamente por orden de importancia, ya que todas ellas lo son):

Foto de Barack Obama, un ejemplo de liderazgo

Barack Obama es un buen ejemplo cómo llegar a ser un líder

Lo primero que debe tener un líder es capacidad para comunicarse con los demás. Debe ser capaz de exponer sus ideas con claridad, de tal forma que, sin necesitar largos discursos, éstas sean fácilmente comprensibles tanto por sus subordinados como por sus seguidores. En este sentido, debe conseguir también que la comunicación entre éstos sea igualmente clara y fluida.

Y, relacionado con ello, debe ser en todo punto coherente e íntegro. De nada le servirá exponer sus ideas si luego hace lo contrario. Por tanto, sus actos deben casar con sus tesis.

En segundo lugar, capacidad para motivar. Todo buen líder debe conocer bien a sus subordinados, sus necesidades, sus inquietudes y sus gustos personales. Sabiendo lo que les ilusiona e impulsa, debe también procurar los medios para que esas metas puedan verse realizadas. Quiénes se encuentran por debajo de él deben sentirse siempre respaldados.

La tercera cualidad es la capacidad para manejar grupos de trabajo. El líder lleva en su esencia la virtud de saber dirigir grupos de personas en pos de sus objetivos comunes, limando todas las asperezas y conflictos que puedan surgir y manteniendo la armonía del grupo.

Y, en caso de que surjan roces en él, debe saber reconocer las causas originarias y, sin culpar a nadie, resolver esos choques entre sus miembros.

Por último y en cuarto lugar, la capacidad para delegar autoridad. Ello proporcionará a su vez al grupo más motivación y, por tanto, mejor consecución de los objetivos propuestos. El líder debe saber reconocer cuáles de sus subordinados muestran mejor criterio, responsabilidad y eficacia y, por tanto, son más válidos para otorgarles autoridad sobre los demás y poder de decisión.

Estar pendiente de todo es una tarea agotadora y el líder precisa de colaboradores eficientes que puedan tomar por sí mismos algunas decisiones menos relevantes. Por ello, debe saber elegir, entre sus subalternos, a los mejores para esa labor.

Aunque, como decíamos antes, para ser un gran líder probablemente se requieren cualidades innatas que no todos poseemos, si sabemos aplicar estas cuatro orientaciones, nos será más fácil dirigir grupos de personas.

Fuente: Crecenegocios.com.

Foto: Barack Obama: Riana en Wikimedia.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...