¿Quién inventó el casete?

Ha fallecido Lou Ottens, que se hizo famoso en el mundo entero por haber creado el casete, uno de los productos de mayor popularidad en el mundo de la música.

El casete fue uno de los formatos de almacenamiento más importantes de la historia. Revolucionó la manera en la que escuchábamos música. Hasta entonces habíamos utilizado los discos clásicos de vinilo como formato para reproducir canciones. Pero llegó el casete y nos ofreció algo más pequeño, funcional, que lo podíamos llevar a todas partes, meter en el coche y hacer virguerías con ello. Es cierto que la calidad de reproducción del casete no era la del vinilo, pero la comodidad que proporcionaba estaba muy por encima de todo lo que podríamos haber imaginado.

Pues bien, el creador de ese formato de reproducción fue el holandés Lou Ottens, un ingeniero que trabajó durante toda su vida para Philips. Fue allí donde inventó el casete y el reproductor de casete portátil, dos productos que se estandarizaron y se convirtieron en uno de los mayores avances tecnológicos vistos en el mercado.

Hablamos de él porque, desgraciadamente, Ottens ha fallecido recientemente. Lo ha hecho, eso sí, después de una larga vida en la cual llegó a triunfar por su invención y también por la manera en la que llevó a cabo la dirección de una de las filiales de Philips. A ese puesto le llevó su invención, la visión que tuvo, con la que cambió el mundo y que llevó a que decenas de otras empresas imitaran para meterse también de lleno en el mercado del casete.

Ha fallecido a los 94 años tras ya una lejana jubilación en Philips que no le impidió continuar trabajando en el sector tecnológico, donde se encontró activo con distintos cargos y posiciones en asociaciones y grupos especializados. Su leyenda será recordada en el futuro porque tuvo la gran idea del casete y marcó un antes y un después, aunque su gran éxito y obra no le llevó a abandonar su querida Philips. En lugar de ello, ascendió y ascendió sin descanso.

El éxito del casete hizo que Philips tuviera unas líneas de producción espectaculares a la vista de la gran demanda que había por este artículo. La compañía, en su división de Hasselt, creció gracias al puesto que ocupó en la dirección de la misma. En poco tiempo se convirtió en una de las filiales de Philips de mayor éxito. Por supuesto, la era del casete terminó, pero Ottens también participó en su sucesión. Aunque no fue el creador único, sí que está listado entre los responsables de haber dado forma al CD y a los reproductores portátiles de CD, que llevaron la idea del casete a otro nivel.

Hoy día todo eso ha quedado en el pasado y aunque el CD sigue siendo un formato vigente, no es común que lo utilicemos de manera portátil. Las razones son lógicas: los móviles se han encargado de ser un medio aún más pequeño y manejable para llevar la música a cualquier parte. Ottens tuvo la ocasión de ver cómo ha evolucionado la forma de escuchar música en cualquier lugar mientras, posiblemente, recordaba los tiempos en los que todos acumulábamos cintas en casa.

La presentación del casete llegó en 1962, en el IFA de Berlín, donde Ottens, que llevaba 10 años trabajando para Philips, atrajo muchas miradas. Pero lo cierto es que el primer impacto no fue tan sonado como se podría imaginar. Había quienes no veían los beneficios de las cintas tanto como la relevancia que llegaron a tener. No obstante, en el IFA ya se hicieron una serie de fotos que se llevaron a Japón y que acabaron en manos de Sony, que comenzó a trabajar también en ello en paralelo.

Se presentó el primer grabador portátil de casete, el EL 3300, el cual también lo cambió todo. Sony comenzó a presionar a Philips, porque tenían una tecnología muy buena, pero la exclusividad de la patente les impedía hacer negocio. Al final, les convencieron. Philips decidió liberar el casete para que otros muchos fabricantes se metieran de ello y que, en poco tiempo, fuera el producto de moda. La industria musical lo recibió con los brazos abiertos porque significaba cambios de lo más extremos y, al mismo tiempo que se fabricaban cintas de casete vírgenes, también se lanzaban cintas musicales comerciales y reproductores.

Los casetes evolucionaron con cintas de mayor calidad que rendían a un nivel tan alto que incluso se utilizaban de forma profesional en todo tipo de industrias. En paralelo a la música, los casetes también se utilizaban como sistema para el mundo de los videojuegos. Ordenadores como Amstrad, Spectrum o Commodore utilizaban estas cintas y ofrecían un mayor volumen de producción a las marcas de casetes, quienes vivieron un boom irrepetible.

Con el paso del tiempo al casete le dio el relevo el CD y poco a poco su nivel de producción se fue reduciendo hasta los mínimos. Los fabricantes abandonaron la tecnología que usaban en las fábricas y, hoy día, aguanta como última productora de estas cintas la empresa americana National Audio Company. Esta produce cintas de forma exclusiva con tiradas limitadas y promocionales que han llevado a que la empresa amase una gran cantidad de ingresos. Uno de sus lanzamientos recientes más exitosos fue, por ejemplo, el de la cinta de Guardianes de la Galaxia.

El mundo le debe mucho a Lou Ottens, desde el haber disfrutado de los Walkman hasta la elaboración de esas cintas de mezclas que tanto nos gustaba regalar en el colegio. Para muchos de nosotros el casete marcó un antes y un después en nuestra vida. La generación de los años 80, por ejemplo, recuerda este formato con tanto cariño como recuerda y añora los VHS. Es fácil recordar, por ejemplo, cuál fue la primera cinta que llegamos a comprar, aunque posiblemente reconocerlo no será fácil para nadie.

En el caso concreto de este servidor, la primera cinta, al menos la primera comprada por petición propia y no por influencia o elección de los padres, fue Campeones Y Tus Amigos De Tele 5. Este casete incorporaba algunas canciones sobre la serie de animación Campeones (Oliver y Benji) e incorporaba temas de otros animes de Tele 5 como forma de complementar y llenar toda la duración de la cinta. En aquella época Oliver y Benji era lo más, por lo que se trataba de una compra irresistible.

Poco después llegaría el casete de Xuxa con la canción “Ilariê”, la cual también sonaba en televisión día y noche y que, debido a la fama de la artista, era inevitable tener en el reproductor de forma constante. Si, por cierto, os preguntáis qué hace la cantante brasileña hoy día, os podemos decir que sigue siendo una de las mujeres más importantes de Brasil y continúa creando música y rodando películas.

La tercera cinta llegó en la forma de Boom! Shake the Room, de Will Smith y DJ Jazzy Jeff, que por la serie El Príncipe de Bel-Air terminó sonando de forma constante. Ese fue el momento en el que muchos compañeros de clase comenzaron a rapear, cambiando de estilo sus ropas y adoptando la moda del momento. Y, por supuesto, no se pueden olvidar cintas que se escuchaban en casa repetidamente, como Tractor Amarillo, de Zapato Veloz, la cinta de The Refrescos y la de Mi Abuela, de Wilfred y La Ganga. Menudos años 90… ¡fueron gloriosos!

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