Curso de batería: iniciación a este instrumento

Entre los instrumentos de la música moderna, la batería es uno de los preferidos por los principiantes. Aprender a tocarla bien requiere mucho tiempo, estudio y práctica. Pero si pretendemos hacerlo por diversión, podemos intentarlo ‘de oído’ con unas nociones básicas que aquí explicamos.

La batería es, probablemente, uno de los instrumentos más demandados por los principiantes a la hora de comenzar a tocar música, aunque a nuestros vecinos seguramente no les haga tanta gracia. Como ocurre con todos los instrumentos, no es fácil. Requiere un aprendizaje, mucha práctica y, por supuesto, los conocimientos generales de música necesarios para interpretarla. No obstante, si tenemos buen ‘oído’, podemos tocar como aficionados algunas melodías.

Foto de una batería

Un músico interpretando a la batería

En cualquier caso, sería imposible explicar en un artículo como leer una partitura y reproducirla. Por tanto, nos centraremos en éste en las nociones básicas para iniciarnos en la batería.

El primer paso es aprender a coger las baquetas o palillos. Para hacerlo, debemos tomarla en su parte anterior con los dedos pulgar e índice. Con ellos, haremos el balanceo necesario.

Los restantes dedos se enrollan en torno a la baqueta. Esto tiene que hacerse con suavidad, sin ejercer presión sobre ella. Deben quedar de tal forma que el palillo tenga movilidad –como si formaran un tubo-, pues de lo contrario, no podría balancearse ni facilitar el golpe de dedos. Así mismo, las palmas de la mano deben mirar hacia abajo, pues el movimiento de la muñeca se realiza de arriba abajo. Y ambas manos tienen que estar a media altura y aproximadamente sobre las rodillas.

Los codos deben estar doblados, propiciando que los brazos formen aproximadamente un ángulo recto, y éstos, levemente separados del cuerpo. Por otra parte, para comenzar a tocar, existen algunos ejercicios de iniciación. El más elemental de ellos es el siguiente: contamos uno, dos, tres y cuatro y sobre esta base, en el momento uno y en el tres, golpeamos el bombo, mientras que, en el dos y cuatro, lo hacemos sobre la caja.

Con este compás de cuatro tiempos obtenemos un ritmo que puede acompañar a muchas canciones. Además, este ejercicio nos brindará la práctica necesaria para comenzar a usar con soltura las baquetas, algo esencial para todo aquél que quiera aprender a tocar la batería.

Una vez que hemos llegado a este punto, tenemos dos posibilidades: o bien, si –como decíamos- poseemos un buen oído, tratar de repetir las melodías que escuchamos o bien, iniciarnos en el estudio de la música.

Lógicamente, ésta segunda es la más recomendable pero también la más difícil y costosa. En cualquier caso, si lo hacemos por diversión, podemos seguir el primer camino. Algunos músicos que se dedican semi-profesionalmente a la batería lo hacen. Y, si nosotros tratamos simplemente de divertirnos, también podemos intentarlo.

Fuente: Crea Música.

Foto: Eduardo Loureiro.

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