¿Qué diferencias tiene Érase una vez en Hollywood con la realidad?

Quentin Tarantino ambienta una película en el tiempo en el que se produjo el asesinato de Sharon Tate a manos de la familia Manson.

Cada vez que el director Quentin Tarantino estrena una nueva película, el público se queda expectante para saber con qué les sorprenderá esta vez. Estamos acostumbrados a que el cineasta siempre tenga buenas ideas debajo de la manga, ya que es conocido por rodar pocas películas y las que graba, las hace siempre a lo grande. En el caso de Érase una vez en… Hollywood, el concepto de la película era tremendamente polémico, puesto que englobaba el argumento dentro de un periodo real en el que se produjo uno de esos sucesos que el mundo del cine no ha olvidado.

Antes del estreno, se pensaba que Tarantino había hecho una muy mala elección con el argumento, ya que nadie quería ver representado en el cine algo tan violento como el asesinato de la actriz Sharon Tate. Pero, cuando el director y también guionista terminó la historia y enseñó el guion a quien tenía que enseñárselo por respeto a la memoria de quienes habían fallecido, la situación cambió. Se entendió cuál era la intención que tenía Tarantino y su particular manera de reinterpretar lo que había pasado y cambiado Hollywood para siempre.

A partir del siguiente párrafo hay una elevada serie de spoilers, así que si no habéis visto la película y queréis evitar destripes, os aconsejamos que os metáis en Netflix y que la veáis primero.

Por lo tanto, a nadie le debe sorprender que se pueda confirmar incluso sin miedo al spoiler, que la película se desarrolla en un mundo paralelo, un universo distinto en el que lo que pasó no fue lo que ocurrió en la realidad. Eso nos lleva a que se produjeran algunas diferencias sensibles entre película y la realidad.

La más inmediata fue muy simple: los personajes principales de la película existen en el cine, pero no lo hicieron en la vida real. Se encuentran inspirados en otros personajes, celebridades, pero no representan a nadie de una forma específica. Por ejemplo, la relación entre los dos coprotagonistas emula el buen rollo que tenían como actor y doble Burt Reynolds y Hal Needham. Ellos son personajes de ficción que interactúan con personajes reales, lo que lleva a que se produzcan eventos que cambian el orden normal de las cosas.

Hay personajes ya históricos que aparecen en la cinta. Tenemos a Bruce Lee, de quien podemos decir que se introduce una versión distinta a la real, al menos según algunos testimonios. Tarantino plasma a un Bruce Lee engreído y bastante insoportable que no tiene problema en fanfarronear acerca de cómo podría derrotar a uno de los mejores boxeadores de la historia. Su familia criticó la película por la cara que mostró del legendario actor, pero, al mismo tiempo, hubo personas que corroboraron que Lee tenía la costumbre de enzarzarse en peleas con algunos de los dobles de acción tal y como ocurre en la película. No obstante, el artista marcial sí que dejó una cita, mucho tiempo atrás, sobre cómo no se podría haber enfrentado nunca a Ali, diciendo que, si lo hiciera, le podría haber matado.

El film también cuenta con la presencia de Roman Polanski, anecdótica, porque prácticamente no aparece. Más importante es la aparición de Sharon Tate, a la que interpreta Margot Robbie. El público se imagina lo que va a ocurrir con ella desde el principio, porque fue uno de esos sucesos trágicos que dieron la vuelta al mundo. Pero, al final, Tarantino juega la carta de la satisfacción y encuentra una manera de que todo cambie. Desvía a los asesinos de la secta de Charles Manson a la casa del personaje interpretado por Leonardo DiCaprio Y, lo que se encuentra allí, es algo inesperado: al personaje de Brad Pitt, que no tiene precisamente buenas pulgas.

Incluso estando de ácido hasta las cejas, este especialista consigue, con la ayuda de su perro, doblegar a varios de los asesinos, lo que lleva a que todos acaben siendo eliminados. Después de ese incidente vemos cómo el personaje de DiCaprio se acerca a hablar el vecino, quienes están en la casa de Polanski y que le invitan a pasar con ellos. Todavía queda cierto miedo sobre si, al final, otro grupo de asaltantes llegará a la casa del cineasta y acabará con todos. Pero, en realidad, la película termina.

A posteriori, Tarantino ha explicado que el personaje de DiCaprio, Rick Dalton, lo está llevando bien y que ha conseguido seguir trabajando como actor. Si bien nunca llegó a ser una gran estrella de Hollywood, una de las grandes, sí que se mantuvo en todo tipo de películas. Y explica que uno de los motivos de su renovada popularidad fue la forma en la que usó el lanzallamas al final del film.

En cualquier caso, estas son las diferencias y es una lástima que el universo de Tarantino solo sea el de la película. Pero el cine, el gran cine, tiene capacidad para inmortalizar y hacer justicia.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...