La Segunda República Española

Breve resumen de la Segunda República española, el acontecimiento que derivaría, una vez finalizada la Guerra Civil, en la dictadura franquista.

El 14 de abril de 1931 comenzó la Segunda República en España que finalizaría el 1 de abril de 1939, al final de la Guerra Civil. Tras la dimisión del general Primo de Rivera, en enero de 1930, Alfonso XIII intentó devolver el debilitado régimen monárquico a la senda constitucional y parlamentaria y, por ello, el gobierno de la Corona convocó una ronda de elecciones.

Celebraciones por la proclamación de la Segunda República Española

Sin embargo, los resultados de ésta fueron desastrosos, pues el número de votos republicanos superaba a los monárquicos por lo que se confirmaba el poco apoyo que recibía la monarquía del pueblo en aquel momento.

El conde de Romanones, consejero de Alfonso XIII, se puso en contacto con Niceto Alcalá Zamora, el que sería unas horas después presidente del Gobierno Provisional, para obtener seguridades para el monarca. Sin embargo, no se le pudo garantizar la seguridad por lo que el rey marchó hacia el exilio la noche del 14 de abril de 1931, día en que se izaron las banderas republicanas, formadas por los colores rojo, amarillo y morado, en toda España.

Tras la proclamación de la República, Niceto Alcalá-Zamora, presidió el gobierno provisional hasta el 14 de octubre de 1931, fecha en la que dimitió por oponerse al laicismo del Estado, que se recogía en el artículo 26 de la nueva Constitución y fue sustituido por Manuel Azaña.

Sin embargo, en diciembre de ese mismo año, sería elegido Presidente de la II República Española aunque ora vez le sustituiría Manuel Azaña en abril de 1936.

La Constitución supuso un gran avance en el ordenamiento jurídico español ampliando el derecho de sufragio a los ciudadanos de ambos sexos mayores de 23 años y el poder de hacer las leyes las tendría el pueblo a través de un órgano unicameral formado por diputados llamado «Congreso de los diputados«.

La situación española en esa época estaba caracterizada por una creciente reivindicación de libertades, derechos para los trabajadores y tasas de desempleo crecientes lo que resultaba en enfrentamientos, revueltas anarquistas y asesinatos por grupos extremistas de uno u otro bando, golpes de estado militares y huelgas revolucionarias. La iglesia era objetivo frecuente de la izquierda revolucionaria que veía en los privilegios que ésta gozaba una de las causas del malestar social. Esto se traducía en quema y destrucción de iglesias.

En cuanto a la situación internacional, la Segunda República estaba en una situación de aislamiento ya que los inversores extranjeros estaban temerosos de que el gobierno nacionalizará sus inversiones. Hay que tener en cuenta que la compañía Telefónica, los ferrocarriles y otros medios de transporte, estaban en manos de capital extranjero.

Sin embargo, no se produjo ninguna nacionalización durante el período republicano pero el respaldo de las fuerzas fascistas alentó a muchos generales conservadores para que planificaran insurrecciones militares y golpes de estado. Precisamente, uno de ellos fue lo que desencadenaría la Guerra Civil Española que, tras finalizar, supondría el fin de la República y el comienzo de la dictadura franquista.

Imagen: Dominio público

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...