La pintura romana

Si bien del arte romano destacamos y conocemos todos su escultura, la pintura también debe ocupar un lugar de gran importancia en su historia y por ello aquí haremos mención a la pintura romana, conociendo algunos detalles de importancia sobre la misma.

Siempre hablamos del arte romano en general donde destacamos las esculturas, similares a las griegas en cuanto a representación de dioses y grandes personajes como pueden ser los diversos emperadores que han gobernado el Imperio. El caso más resonante sin duda es el de Calígula quien se creía un verdadero dios. Si bien varios emperadores lo creían, éste llegó al extremo de mandar cortar las cabezas de todas las estatuas que representaban dioses y colocar en su lugar las suya.

Sin embargo el arte de esta civilización va más allá de las esculturas aunque no parezca y por ello destacaremos hoy la pintura romana, la cual no ha tenido una gran importancia a nivel de Historia del Arte en general, pero su legado permitió inspirar a varios grandes artistas.

Pintura Romana, por Tomás Pérez Molina

El ejemplo más claro lo encontramos con el estilo denominado «grotesco«, aquellas representaciones donde se combinaban los objetos naturales de una forma fantástica. Este estilo inspiró al gran maestro Rafael, algo que se percibe en la decoración de las Logias del Vaticano de su autoría.

La pintura romana era empleada en forma práctica pues con ellas se decoraban las casas y Palacios donde se destacan las pinturas murales y las pinturas sobre tabla, presentando en ambos casos una gran gama de colores pues agregaron algunos a los que ya conocían de la civilización griega y la egipcia.

Existen cuatro etapas bien diferenciadas en la pintura romana:

  • Estilos de Incrustación (mediados del siglo II a.C. a comienzos del siglo I a.C.)
  • Estilos Arquitectónicos (durante el siglo I a.C.)
  • Estilo Mixto u ornamental (desde el 27 a.C. hasta la mitad del siglo I)
  • Estilo Ilusionista o Escenográfico (desde mediados hasta finales del siglo I)

Estos estilos son todos «pompeyanos» y tras el cuarto mencionado se comienzan reiterar los mismos, aunque con representaciones mucho más cuidadas en cuanto a detalles y empleando más que antes los claroscuros. Por supuesto que aumentan las temáticas a tratar, abarcando desde mitología e Historia hasta los retratos de la vida cotidiana.

Mosaico de la Batalla de Isos

Mosaico de la Batalla de Isos

Algunas de las grandes obras de la pintura romana son «Ceres en su trono«, «El panadero y su esposa«, «La batalla de Isos» y «Paris juzgando a las tres Diosas» por citar algunos ejemplos entre tantos, aunque la característica principal que presentan es que la gran mayoría fueron encontradas en las ciudades de Pompeya y Herculano.

En el caso de «El panadero y su esposa» es un retrato del siglo I, etapa en la que comienzan a surgir los mismos pese a que recién en el siglo II es cuando comienzan a tomar verdadera importancia. Al comienzo de este post vemos una presentación creada por Tomás Pérez Molina que ejemplifica a la perfección el tema de la pintura romana, mostrando muchos y muy buenos ejemplos que merecía ser compartido y presentado a todos vosotros.

Imagen Mosaico de la Batalla de Isos: Slarre en Wikipedia

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