La matanza de Atocha de 1977

En 1977 tuvo lugar en Madrid uno de los sucesos más tristes de la Historia Contemporánea Española. Un grupo armado realizó la llamada «matanza de Atocha», donde murieron cinco abogados en tanto cuatro personas resultaron gravemente heridas.

El 20 de noviembre de 1975 Francisco Franco muere. Para una parte del pueblo español, la muerte del dirigente abría un horizonte incierto, pero en el que se vislumbraba claramente la aurora de la democracia. La lucha por las libertades sindicales se mostró como algo fundamental en el cambio. Se clamaba por enterrar el sindicato vertical del régimen. En toda España, se sucedían las asambleas en las que tanto Comisiones Obreras (CC.OO.) como otros sindicatos, pedían la libertad sindical.

Monumento a los mártires de Atocha

Las fuerzas de la ultra derecha, todavía con un fuerte peso en el Estado, arreciaban en su batalla contra lo que ellos llamaban «la desintegración de España, la destrucción de los valores del 18 de julio«. Las estructuras represivas aún estaban intactas y la policía inundaba las calles de las ciudades principales, entre ellas, Madrid.

Madrid vivía a mediados de enero de 1977 una huelga del transporte de viajeros apoyada por los sindicatos democráticos, fundamentalmente por CC.OO.

En pleno apogeo huelguístico, Francisco Albadalejo, el secretario del Sindicato Provincial de Transportes y Comunicaciones de Madrid, uno de los sindicatos verticales creados por Franco, decide dar un golpe de efecto. Para ello reúne a José Fernández Cerra, Carlos García Juliá y Fernando Lerdo de Tejada. La conclusión de la reunión es dar un golpe en el despacho de abogados laboralistas de la calle Atocha, número 55, tercera planta, un local frecuentado por uno de los líderes de la huelga del transporte, Joaquín Navarro y por abogados afectos a CC.OO. y al Partido Comunista Español (PCE).

Los cuatro estaban vinculados a Fuerza Nueva (un partido político de extrema derecha), Falange Española y Guardia de Franco, habiendo participado varios de ellos en los servicios de seguridad personal de Blas Piñar y Raimundo Fernández Cuesta. A estos se unieron Simón Fernández Palacios, Leocadio Jiménez Caravaca y Gloria Herguedas Herrando en calidad de encubridores y cómplices.

A las 22.45 horas del 24 de enero de 1977, se produciría la denominada «Matanza de Atocha« cuando estos individuos irrumpieron en el despacho de la calle de Atocha. En éste se encontraban los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz, el estudiante de derecho Serafín Holgado de Antonio y el administrativo Ángel Rodríguez Leal.

«Todos al rincón, las manitas bien arriba«, fue lo que dijo el pistolero de más edad mientras reunía a los abogados en un rincón. El otro pistolero recorría las habitaciones comprobando que no había más gente en el piso, arrancando los teléfonos que encontraba y destruyendo archivos. A continuación, reunidos José Fernández Cerra y Carlos García Juliá quienes mantenían inmovilizados a los ocupantes del piso, de improviso, sin mediar palabra, disparan sus armas a sangre fría contra ellos hasta agotar los cargadores.

De las nueve personas que había en el despacho, fallecieron Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, Serafín Holgado de Antonio y Ángel Rodríguez Leal. Resultando gravemente heridos los otros cuatro.

A la mañana siguiente, Madrid se despertó consternado. El entierro de los abogados, el 26 de enero, fue una importante concentración silenciosa de demócratas con más de 100.000 personas congregadas, apenadas y pacíficas.

Han pasado 34 años pero aún hoy se siguen sucediendo los homenajes, algunos de ellos bajo el lema de Paul Eluard: «Si el eco de su voz se debilita, pereceremos». Es un día señalado que, aunque tristemente formó parte de la «Semana Negra de Madrid«, fue el inicio de una verdadera democracia, siendo legalizado el PCE dos meses después por Adolfo Suárez.

Imagen: Wikimedia Commons

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...