La doctrina cátara

La doctrina cátara se caracteriza por ser completamente opuesta a la presentada por la Iglesia Católica desde Roma. La negación de Jesús, el rechazo a los sacramentos o el dualismo bien remarcado son sólo algunos de sus conceptos.

Cuando hablamos de los cátaros, hemos visto algunos de sus postulados principales como el dualismo bien definido, las causas del mal que eran propias del mundo material el cual dominaba Satanás o su rechazo a las doctrinas cristianas, no ha todas (les agradaba el cristianismo primitivo) sino a la profesada por la Iglesia Católica.

Monumento en honor a los cátaros en en "Campo de los quemados" (Motségur)

Monumento en honor a los cátaros en en "Campo de los quemados" (Motségur)

Si el dualismo fue uno de los puntos más criticados desde Roma, sus restantes pilares no hicieron más que agravar la situación. Solemos creer que su rechazo a la Cruz era lo más grave, pero en realidad el descreimiento por Jesús fue lo que tornó a los cátaros, intolerables para la Iglesia. En este sentido perseguían el docetismo pues Dios, quien era de naturaleza espiritual, no podía reencarnarse jamás en un ser material pues éstos siempre son pecaminosos.

Creían que Jesús no fue más que una alucinación que llegó para evitar la adoración al principio del mal y por ende, buscar una alternativa a lo que representaba en realidad el mundo material. Es por este descreimiento en Cristo, que negaron siempre la Cruz.


Del mismo modo, rechazaban el bautismo, los sacramentos y el agua bendita la que para ellos no poseía ninguna virtud. Por supuesto que descreían de la Iglesia y sus cultos, como de quienes llevaban adelante el cristianismo en ese momento, Obispos, Cardenales y el mismo Papa.

Otra doctrina opuesta a lo predicado en Roma era su aceptación del suicidio. En tanto la Iglesia decía que era un pecado, para ellos la muerte era un bien pues se adelantaba la llegada al cielo. Si bien esto se les permitía, no podían matar ningún animal por su creencia sobre el alma, donde aducían que ésta podría reencarnarse en cualquier cosa. Al matar al animal, se podría estar cortando un proceso de evolución, de penitencia como se suele decir, del alma en cuestión.

La negación de Cristo como reencarnación de Dios fue uno de los puntos más fuertes de su doctrina

La negación de Cristo como reencarnación de Dios fue uno de los puntos más fuertes de su doctrina

Con todo esto ¿cómo lograron tener cada día más adeptos y tanto apoyo? Por una sencilla razón, al contrario de la Iglesia que se preocupaba más por sus riquezas que por mantener fieles, todos los creyentes cátaros predicaban, acercándose siempre a las personas con suma humildad, verdad y amor al prójimo.

Esta «necesidad de creer» que mostraban los habitantes de la región Occitania, encontró una gran solución con los cátaros no sólo por escucharles y guiarles, sino por mostrarles que sus prédicas iban acorde con su modo de vida y forma de ser, algo que no encontraron con las doctrinas que partían de Roma.

Si bien los cátaros no tenían casi ningún punto en común con la Iglesia Cristiana, lograron quitarle miles de fieles por su forma de proceder. Su movimiento, sumado al de los valdenses, dejaron en verdadero «jaque» a las autoridades en Roma quienes veían su poder cada vez más debilitado como también una religión que tendía a desaparecer.

Imagen Monumento cátaro: Yeza en Wikipedia
Imagen Jesús: Gmcfoley en Wikipedia

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