El siglo de oro de español

Recibe la denominación de Siglo de Oro, al periodo que va de la época de mayor apogeo del imperio español, entre los siglos XVI y XVII. En el momento de inicio de este periodo convergen varios acontecimientos de gran importancia que colocaran a España como uno de los imperios más ricos de la Historia.

Recibe la denominación de Siglo de Oro, al periodo que va de la época de mayor apogeo del imperio español, entre los siglos XVI y XVII. En el momento de inicio de este periodo convergen varios acontecimientos de gran importancia que colocaran a España como uno de los imperios más ricos de la Historia.

En 1492, la presencia musulmana en la península toca a su fin tras siglos de presencia. La cultura de la guerra que vivió España durante todo el periodo de la Reconquista marcó a una generación que vio en el descubrimiento de América la forma de hacerse rica rápidamente y escalar hasta la cima del escalafón social.

Los Reyes Católicos serán los encargados de formalizar el desembarco español en el nuevo mundo y de proceder a su utilización como si de un pozo sin fondo se tratara. El historiador francés Pierre Vilar calificó la conquista del Nuevo Mundo como «la gesta más extraordinaria de la historia de la Humanidad». Los indígenas no pensarían lo mismo.

En el aspecto cultural, el periodo comienza con la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija en el año del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, hasta la muerte de Pedro Calderón de la Barca en 1681. El apogeo cultural esta caracterizado por la obra de Miguel de Cervantes y Lope de Vega.

Se trató de un periodo en el que florecimiento como nunca antes la política, la economía y las artes. Desde entonces España tomó la delantera en Europa y era considerada la vanguardia en multitud de ámbitos.



El Siglo de Oro es dividido frecuentemente en dos periodos. Uno se corresponde con el Renacimiento del siglo XVI, protagonizado por el reinado de Fernando el Católico, Carlos I y Felipe II, y otro periodo el Barroco del siglo XVII, durante el que se sucedieron los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II. Durante el siglo de Oro, se producirá el Concilio de Trento y la Reforma y contrarreforma que provocara gravísimos estragos en toda Europa y agitara las persecuciones religiosas y el miedo de la población.

Las obras literarias, las artes plásticas, la música y la arquitectura se desarrollaron de tal forma que dieron a España un gran prestigio más allá de sus fronteras. Las universidades de Salamanca, Alcalá de Henares y Sevilla, se convirtieron en importantes centros culturales y otras como Sevilla, se encargaban de recoger las grandes masas de oro, plata y materias primas que llegaban del nuevo continente para engrasar la maquinaria del imperio.

Obras literarias fundamentales del primer periodo son Calisto y Melibea de Fernando de Rojas, la Celestina de Feliciano de Silva, el Lazarillo de Tormes ó Don Quijote de la Mancha de Cervantes. Le seguirán otras grandes obras de autores como Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Gongora, Calderón, Baltasar Gracián, Garcilaso de la Vega, Juan Boscán y Diego Hurtado de Mendoza … El primer periodo estará caracterizado por una literatura crítica con el ideal caballeresco que protagonizo el Renacimiento y su periodo anterior el cual envolvió prácticamente todas las capas del tejido social español. El segundo periodo lo identificara el Conceptismo y del Culteranismo, que buscaban elevar lo noble sobre lo vulgar, el efecto contrario. Aparece también una corriente destacada a finales del siglo XVI, la Mística que tendrá en Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús sus máximos exponentes. La Ascética de la mano de fray Luis de León y fray Luis de Granada tendrán también un lugar preferencial en el ámbito literario de este periodo.

Los judíos que deciden no convertirse al catolicismo, fundarán colonias por toda Europa, Asia y Norte de África, en las que continuaran desarrollando su lengua así como escribiendo literatura castellana. En estas colonias se darían grandes figuras en ámbitos muy diversos.

La pintura española se destacó tanto como la literatura y produjo grandes artistas y obras destacadísimas.
Pedro Berruguete, Pedro Machuca, Luis de Morales, Juan de Juanes y Fernando Yáñez de la Almedina, Vicente Macip, Juan Fernández de Navarrete, Alonso Sánchez Coello, los dos Herreras (el Viejo y el Mozo), así como El Greco, serán los protagonistas plásticos de la España imperial del siglo de Oro del primer periodo. A estos les seguirán el gran Diego Velázquez, Francisco de Zurbarán, Francisco Ribalta y José de Ribera, Bartolomé Esteban Murillo, Juan de Valdés Leal, Antonio del Castillo entre los más destacados. Situaran a España en un lugar de vanguardia pictórica a nivel internacional.

La música, la escultura, la arquitectura, … todas las artes dieron excelentes artistas a pesar de que, en el caso musical, gran parte de aquel patrimonio se haya perdido. La arquitectura de la época de la mano de la coyuntura histórica permitió levantar grandes obras como el Monasterio de El Escorial por Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, el Palacio de Carlos V de Pedro Machuca y las obras de la familia Churriguera, que se especializó en altares y retablos, y cuyos estilo se rebelaban contra la sobriedad del clasicismo. La arquitectura español del periodo barroco buscaba agradar más a los sentidos más que al intelecto.

Comerciantes y banqueros destacados de Europa buscaban firmar lucrativos tratos con los españoles. En Europa se hablaba español y se hablaría durante mucho tiempo hasta que sobre el horizonte se cernió una nación que superaría a España con el tiempo en posesiones y riqueza.

Todas las riquezas y el dinero que permitió un auge tan grande del arte en España, fue poco a poco despilfarrándose. Gran parte del oro y la plata fueron utilizados para costear las nuevas guerras que el imperio requería para saciar su ambición de mayores riquezas y poder. La Iglesia se enriquecía tanto como los aristócratas y la Inquisición no bajaba la guardia. Los autos de fé se seguían celebrando durante todo el siglo de Oro en conmemoración a la coexistencia social entre barbarie y arte.

El final del siglo de Oro llevó a España a una larga noche de decadencia y caída libre económica y política. Las consecuencias, décadas de inactividad, caciquismo, incompetencia y corrupción que han llegado hasta nuestros días. Con todo, el absolutismo se mantuvo mucho tiempo más lastrando y dejando a España incomprensiblemente en la cuneta histórica del progreso político.

FUENTES GRAFICAS: WikiCommons

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