El ejército egipcio

El ejército egipcio no era lo que suponemos sino un grupo de hombres que en determinados momentos se juntaban para combatir. Pero esto acabaría con la llegada del Imperio Nuevo, con faraones de gran talla como Ramsés II.

Para comenzar a hablar del ejército egipcio, debemos hacerlo por los Imperios Antiguo y Medio pero tenemos una peculiaridad o curiosidad si así lo preferís, y es precisamente, que no existía el ejército. ¿Cómo?

Ejército egipcio de la XI Dinastía

Ejército egipcio de la XI Dinastía

Pues si, así es, el ejército como tal no existía en Egipto, no al menos como venimos tratando el tema de la guerra con los temibles asirios. Si es cierto que hasta en la Biblia aparecen las «tropas«egipcias, pero lo cierto es que no estaban constituidos como tal.

Esto se debe a que su población estaba constituida más bien por campesinos y trabajadores en general, y no por guerreros. Esta característica la presentará durante varios siglos y pese a ello supo defenderse de los ataques de otras civilizaciones, principalmente las asiáticas.


Lo que ocurría, y para comprenderlo un poco mejor, es que cuando eran llamados al combate, como podían acudían a protegerse de invasiones, las que generalmente ocurrían durante la época de cosecha y de esta forma las protegían.

Si queréis llamarle ejército, está muy bien, pero lo cierto es que no estaba constituido como tal sino que cuando era necesario todos acudían en la defensa de su civilización. De a poco este ejército si fue quedando estable, máxime cuando las agresiones comenzaron a ser constantes.

Incluso organizaban expediciones contra pueblos de sus alrededores, pero para ello empleaban como estrategia, el clima. Por ejemplo, el invierno o primavera, se desarrollarán los ataques a la región de Nubia donde el calor es realmente insoportable.

Ramsés II, batalla de Kadesh

Ramsés II, batalla de Kadesh

Pero si esto es así, ¿por qué ganaban casi siempre? Muy simple la respuesta, los pueblos de su entorno, solían formarse militarmente de la misma forma, pero por número evidentemente solían ganar, aparte de que el entrenamiento que si bien era muy poco en Egipto, en los restantes era casi nulo.

De todos modos, las tácticas que empleaban eran muy complejas y eso también es un factor decisivo a la hora del combate y fueron pioneros junto a los asirios en llevarlas a cabo de forma perfecta.

Este ejército «rejuntado a las prisas» culminará con la llegada del Imperio Nuevo, liderados por Faraones de la talla de Tutmosis, Tutankamón y el propio Ramsés II (cuyo ejército aparece en la Biblia) donde comenzaron a formar un ejército de verdad, constituido y muy poderoso, con el fin de afianzarse en el territorio.

Un territorio que estaba amenazado por los hititas o los mitani por citar algunos ejemplos, pero que no podrían derrotarlos justamente por ser uno de los más fuertes, quizás comparable con el de Babilonia o Asiria.

Sobre las batallas ganadas pues, no podemos decir mucho. Los textos egipcios al parecer tergiversan muchos acontecimientos por lo que su estudio requiere que se haga con suma minuciosidad, con el fin de descubrir que es cierto, y que no.

Imagen ejército: Udimu en Wikipedia
Imagen Ramsés II: Cave cattum en Wikipedia

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