El descubrimiento del Tiarajú

Los paleontólogos al sur de Brasil, exactamente en Tiarajú, han descubierto hace un buen tiempo el fósil de una nueva especie, un herbívoro del tamaño de un perro con unos dientes caninos de más de una pulgada de largo, que sobresalen hacia abajo sobre su mandíbula inferior.

Al igual que se descubren cada día nuevas especies de nuestro mundo actual, también se hace de especies prehistóricas. Los paleontólogos al sur de Brasil, exactamente en Tiarajú, han descubierto hace un buen tiempo el fósil de una nueva especie, un herbívoro del tamaño de un perro con unos dientes caninos de más de una pulgada de largo, que sobresalen hacia abajo sobre su mandíbula inferior.

Anomodontia

Es curioso que un ser herbívoro tenga unos dientes tan largos, pero no es de extrañar en aquellas edades, pues no es el único fósil de un herbívoro que presente estas características.

Los científicos han llamado Tiarajudens Eccentricus – «Tiarajú» porque se encontró en esa región de Brasil. Para todo paleontólogo, encontrar un espécimen así es una auténtica experiencia. El fósil da la impresión de haberse hecho con partes de diferentes animales, algo mencionado como muy mágico porque es, como dicen los científicos, como encontrar un unicornio.

Así al menos lo ha sentido el paleontólogo Juan Carlos Cisneros de la Universidad Federal de Piauí, en Teresina, Brasil. “Es como que aún viendo el fósil delante de ti, te cuesta creerlo, es algo tan complejo y a la par que sorprendente, que lo dicho, es como si encontraras un cíclope o algún ser mitológico”.

Este animal era una especie de Anomodontia, las criaturas más abundantes que andaban a cuatro patas del Pérmico, un periodo de la Tierra que duró unos cincuenta millones de año mucho antes que los dinosaurios. Los Anomodontia pertenecían a un grupo conocido como terápsidos.

Los enormes dientes no los utilizaban para masticar, sino que con seguridad eran utilizados como un arma de protección para la manada. También es muy probable que lo utilizaran los machos como elemento de marcación del terreno contra otros, así se pude asemejar a la cornamenta de los ciervos de la actualidad.

Lo más curioso del descubrimiento es el hecho del uso de las nuevas tecnologías para el hallazgo. Decimos esto porque los científicos encontraron el lugar de excavación idóneo usando Google Earth.

La zona hoy está cubierta de densa vegetación, por lo que los investigadores estarían trabajando a ciegas de no haber tenido imágenes de satélite que muestran en los patrones de erosión de los detalles y los colores de la piedra.

Imagen: ArthurWeasley en Wikipedia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...