Centuriones

Los centuriones romanos son uno de los personajes del ejército de Roma más estudiados. Su nombre proviene de un cargo administrativo y eran quienes lideraban las legiones, muy conocidas por ser prácticamente infranqueables.

Los centuriones romanos han de ser los más estudiados de todo el ejército de ese imperio, por ser una de las figuras de mayor importancia. Oficiales del más alto rango, su nombre proviene de la «Centuria«, una unidad administrativa y política de la Antigua Roma, y no por ser el líder de un grupo de 100 hombres.

Centurión romano

Por el contrario, tenían bajo su control sólo a 80, aunque esta cifra es la del Imperio Alto pues se ha ido modificando en diversos siglos. Lo más difícil quizá sea comprender quién de ellos era el máximo líder, el oficial con rango más alto entre todos. Esto lo debemos conocer pues el ejército lógicamente, se componía por decenas de centurias, pero vamos a intentar armarlo de una forma un poco más sencilla.

El ejército romano se movía por legiones, y éstas se componían por 60 centurias. A su vez, éstas quedaban agrupadas de seis en seis, formando así las llamadas cohortes, es decir, una cohorte estaba formada por seis centurias y por lo tanto, eran lideradas por seis centuriones.


Sin embargo uno de ellos tenía más poder que los restantes, y éste era el centurión del primer manípulo, es decir, de aquella centuria que iba en primera fila. Este centurión del primer manípulo de la primera cohorte, era el máximo oficial entre todos los centuriones y se conocía con el nombre de primus pilus. En las restantes cohortes, el centurión de mayor antigüedad era la máxima autoridad, esto es, sobre los otros cinco centuriones que le componían.

Casco de un centurión romano

Generalmente, el centurión de más alto grado estaba sólo un año en el cargo, retirándose o bien se le concedía una licencia, y así comenzaba a correrse toda la lista para ver quién ocupaba el puesto vacante. Lógicamente era el centurión principal de la segunda cohorte, y así todos subían un escaño en el liderazgo de la legión.

Aunque también algunos podían ascender por orden estricta del Senado o bien del Emperador, cuando poseía cualidades extraordinarias y demostraban ser los mejores tácticamente e incluso en momentos de guerra demostrando gran valor.

Cada centurión a su vez, tenía un optio, un suboficial, quien le ayudaba a planificar las estrategias y tácticas que debían emplear. El manípulo a su vez, estaba compuesto por un signifer (portaestandarte) y por un cornicem (corneta), siendo este el actual «vocero«, es decir quién dictaba las órdenes.

¿Y en caso que el líder de la legión no estuviese por algún motivo? El cargo era ocupado por el praefectus castrorum, un centurión que ocupó el lugar de primus pilus.

Imagen Centurión: Manel en Flickr
Imagen Casco: Matthias Kabel en Wikimedia

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