Bandidos actuales en el océano. La pirateria «no oficial»

Recientemente se ha constatado lo vulnerables que son los pesqueros en ciertas zonas de pesca del mundo. El caso del pesquero playa de Bakio ha escandalizado a parte de la opinión pública por el comportamiento de los “salvajes” somalíes que secuestran a trabajadores mientras realizan su dura labor. No les falta en parte razón pero un análisis mas profundo de la situación nos llevara a determinar que los mercados pesqueros de occidente se han estados beneficiando mediante la “pesca pirata” en África y en otras partes del mundo.

Recientemente se ha constatado lo vulnerables que son los pesqueros en ciertas zonas de pesca del mundo. El caso del pesquero playa de Bakio ha escandalizado a parte de la opinión pública por el comportamiento de los “salvajes” somalíes que secuestran a trabajadores mientras realizan su dura labor. No les falta en parte razón pero un análisis mas profundo de la situación nos llevara a determinar que los mercados pesqueros europeos se han estado enriqueciendo ilimitadamente mediante la “pesca pirata” en África y en otras partes del mundo.

Muchos medios de comunicación han venido alarmando, desde los sucesos del playa de Bakio y del secuestro de un yate francés, también en aguas de Somalia, de la gravedad e internacionalización de la piratería marítima. Según los medios, el velero de lujo se adentró en una zona “barrida por tripulaciones filibusteras que apresan buques, saquean sus cajas fuertes, camarotes y contenedores, fuerzan rescates y sofocan a tiros toda resistencia”.

Francia que al parecer “ha tomado la iniciativa en la lucha contra la piratería marina”, intervinó en el secuestro y gracias a un comando militar consiguió apresar a buena parte de los piratas en una operación que probablemente violó el territorio somalí. Aprovechando la situación el primer ministro francés, François Fillon, propuso una iniciativa para crear una fuerza internacional antipiratería que estaría dirigida por las Naciones Unidas. Cierto es que en la última década, según Jean-David Levitte, consejero del presidente Nicolas Sarkozy, más de 3.200 marinos han sido secuestrados, 500 de ellos han sido heridos y 160 asesinados.

Sin embargo la piratería marina moderna no es nada nueva y lleva desarrollando ampliamente en zonas del mundo como Bangladesh, Filipinas, el golfo de Adén, ciertos tramos del litoral de América Latina, el mar Caribe y el mar de China. Esta última zona junto con la de Filipinas ha sido probablemente la más gravemente afectada por la piratería durante las últimas décadas sin embargo nadie se interesó por el tema.



Y es que ahora se hace evidente desde ciertos ámbitos que se utilicen efectivos militares para proteger las embarcaciones comerciales o pesqueras que operan en ciertas partes del globo, muchas de ellas con métodos tan piratas como los de aquellos que son denunciados por políticos y medios de comunicación.

Un ejemplo clarificar de esta piratería marina organizada y legal es la propia pesca masiva que llega a los mercados de occidente y también a Japón y China, grandes consumidores de pescado.

Diversas organizaciones de protección de la naturaleza han alertado a gobiernos y pescadores sobre la barbaridad que supone utilizar redes de arrastre que destrozan y aniquilan los lechos marinos impidiendo su regeneración natural. Sin embargo poco o nada han hecho los gobiernos de Europa por cambiar estas técnicas “piratas” utilizadas por la gran mayoría de los pesqueros y que no discriminan entre las piezas que buscan y otras especies.

Se ha estimado que entre el 70 y 90 por ciento de las especies que atrapan las redes de arrastre y artilugios similares no son las capturas que se buscan y las no deseadas son devueltas al mar ya muertas ocasionando con ello una tremenda perdida de especies marinas, ello unido al continuo destrozo de los lechos marinos sin que a nadie le escandalice lo mas mínimo.

Existe un consenso general entre investigadores y científicos sobre esta forma de pesca genocida por la cual, si todo continua como hasta ahora, es decir si los gobiernos no regulan cuando, donde y como pescar, para 2050 se estima que habrán prácticamente desaparecido la practica totalidad de las especies que hoy se consumen y una destacada cantidad de las que no. Estas conclusiones están también avaladas por organismos internacionales como la Agencia Alimentaria de la ONU (FAO), la mismísima Comisión Europea y grupos ecologistas internacionales.

Actualmente, Las Palmas, es un ejemplo de puerto pesquero pirata puesto que en él se descargan a diario, según denuncia Greenpeace. Cerca de 500 empresas de numerosos países, entre las que España ocupa un lugar destacado, utilizan banderas de conveniencia en sus buques, banderas de países no firmantes de los tratados de pesca, que les permite no dar explicaciones. Tampoco se someten a las regulaciones internacionales para la pesca y a ningún tipo de legislación existente al respecto.

En España operan, al menos, 116 empresas que operan creando compañías fantasma en países como Guinea Ecuatorial, Honduras, Belice o San Vicente y las Granadinas. Sus tripulaciones mal pagadas y sin derechos laborales producen enormes beneficios, según establece el informe Pesca pirata: el saqueo de Africa Occidental, que ha desarrollado Greenpeace, luego de tres años de investigaciones.

De nada sirve fijar cuotas de pesca, cuando hay barcos que hacen lo que quieren. Hemos visto de todo. Desde arrastreros piratas esquilmando los fondos junto a las playas de Guinea-Conakry, a tripulaciones que trabajan en régimen de semiesclavitud. Se te cae el alma”, ha comentado
María José Caballero, responsable de pesca de Greenpeace España.

Esta pesca ilegal unida a la aniquilación de la vida marina tiene sus graves consecuencias en los países pobres a los que les afecta directamente estas actividades pirata, consentidas y no publicitadas, un saqueo muchas economías débiles así como de sus artesanales pescadores que se ven obligados a emigrar de las formas que ya conocemos y con la desesperanza de llegar a un país donde son con demasiada frecuencia explotados. Incluso la actividad estos pesqueros ilegales han llegado a tal punto que en ocasiones los arrastreros piratas han hundido pequeñas embarcaciones locales.

Sudáfrica ya cerró sus puertos a estos pesqueros mientras que Cabo Verde también lo hizo, siendo como es un país pobre. España mientras tanto mantiene abierto el puerto de Las Palmas a este tráfico

El año pasado se ejecutó una primera medida de cierta importancia, adoptada por la Dirección General de la Marina Mercante y consistente en desposeer del título de patrón de pesca o de barco a españoles que naveguen con barcos que usen bandera de conveniencia. Y es que de las tres detenciones de barcos piratas que hubo el año pasado en todo el mundo, en las tres tenían que ver con España o españoles.

La Unión Europea ha demostrado que estas actividades no le interesan y es que no se molestado en iniciar un debate para legislar una directiva y tampoco se dirigido a sus miembros para que eviten el tráfico de pesca ilegal en sus puertos. Sin embargo, la UE ha bloqueado fondos de ayuda comunitarios para el reciclaje de barcos europeos. Consecuencia, tras estos los barcos pasaban a utilizar banderas de conveniencia.

Por lo tanto, las quejas y la alarma lanzada desde diversos ámbitos gubernamentales y mediáticos contra la piratería “no oficial” no tendrá ningún sentido y mucho menos coherencia mientras no se aplique también a las “flotas piratas no oficiales” europeas.

FUENTES GRAFICAS: WikiCommons

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