Evitar la fatiga en la conducción

Según los expertos, la fatiga es una de las principales causas de los accidentes de tráfico. Estiman que una persona cansada tarda el doble en reaccionar que si estuviera bien físicamente. Para evitarla, debemos seguir unos sencillos consejos que nos permitirán viajar más seguros. Aquí los exponemos.

Según todos los expertos, una de las causas más importantes de los accidentes de coche es la fatiga del conductor. Hasta tal punto que se estima que casi un veinte por ciento de ellos se origina por este motivo.

Y es que, muchas veces, tenemos tantas ganas de llegar a nuestro destino –especialmente en esta época vacacional– que, sin darnos cuenta, sometemos a nuestro cuerpo a un esfuerzo excesivo. Y, aunque en ocasiones no pasa nada, se trata de un riesgo innecesario que nos puede costar muy caro.

Foto del área de servicio de una carretera

Casi todas las carreteras tienen áreas de servicio para descansar

Porque un conductor fatigado tarda el doble de tiempo en reaccionar ante un suceso imprevisto que si estuviese en buenas condiciones físicas y ello, a una elevada velocidad, supone recorrer muchos más metros antes de parar.

Por todo esto, es muy importante prevenir la fatiga al volante. Y, para hacerlo, es fundamental, en primer lugar, respetar la llamada ‘regla del 2’, que no indica otra cosa que la necesidad de parar cada dos horas o doscientos kilómetros (si de motoristas se trata, cada ciento cincuenta kilómetros).

Lógicamente, tan importante como realizar la parada es hacerlo durante el tiempo suficiente. Ésta debe durar media hora y, además, conviene aprovecharla para dar breves paseos que nos permitan estirar los músculos.

Otra norma importante para evitar la fatiga es mantenerse bien hidratados. Para ello, podemos utilizar las paradas de las que hablábamos y tomar refrescos con azúcar, es decir, con glucosa, que ayudan a prevenirla.

También el café y el té, al ser estimulantes, ayudan a mantener la atención. No obstante, tampoco se debe abusar de ellos porque pueden sobreexcitar nuestros nervios.

Pero, además, el conductor debe llevar siempre a mano una botella de agua y beber con frecuencia aunque no tenga sed.

Por otra parte, los expertos nos brindan un último consejo: nunca iniciar un viaje después de trabajar. En verano, al ser más largos los días, todos lo hemos hecho alguna vez. Pero el cansancio acumulado –no sólo durante ese día sino también en los anteriores- hace que no nos encontremos en condiciones óptimas para conducir y que la fatiga aparezca más rápidamente.

Por tanto, lo recomendable es dejar el coche preparado la noche anterior y dormir al menos siete horas. Y, si salimos temprano, antes de que el calor sea elevado, mucho mejor.

En cualquier caso, si sentimos somnolencia, incomodidad, dolores musculares o pérdida de concentraciónsíntomas inequívocos de fatiga-, lo mejor es parar para descansar y reponer energías. Será lo más seguro para todos los que viajan en el coche.

Fuente: Prácticopedia.

Foto: Área de servicio: Alan Gerrard en Geograph.

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