Cómo tallar la madera con una navaja

Aunque pueda parecer muy difícil, tallar madera con una navaja no lo es tanto. Como sucede con tantas otras manualidades, es cuestión de practicar mucho y tener paciencia. No obstante, existen algunas pautas que es imprescindible conocer. Aquí las explicamos.

Cuando vemos en alguna feria a algún artesano trabajando la madera con una navaja, nos sorprende su habilidad y destreza. Pero mayor aún es nuestra admiración al contemplar las obras que ha creado tan sólo con sus manos.

Sin embargo, se trata de una actividad menos difícil de lo que parece. Si no tenemos pretensiones de llegar a ser un artista, todo consiste en practicar, como sucede con tantas otras manualidades.

Foto de un dinosaurio tallado en madera

Un dinosaurio tallado en madera.

No obstante, sí debemos tener unos mínimos conocimientos previos para comenzar. Son unas sencillas pautas que nos orientarán para ello.

Así, el primer ejercicio que debemos que realizar tiene por objeto familiarizarnos con la forma de cortar la madera. Utilizaremos una navaja bien afilada y tomaremos una rama de árbol. Se trata, sencillamente, de comenzar a hacer cortes en ella. De esta forma y aunque no lo parezca, iremos haciéndonos con la longitud y la profundidad precisas de corte.

Este primer paso es muy importante, ya que, si no realizamos esta labor con precisión, estropearemos todas las maderas con las que vayamos a trabajar.

Precisamente, cuando tomamos un pedazo de madera en bruto, lo primero que tenemos que hacer es retirar la corteza -si la tiene-. Para ello, realizaremos cortes suaves y profundos. Una vez retirada ésta, la madera será más blanda y fácil de trabajar.

El siguiente paso es más complicado, ya que, durante él, daremos la forma a nuestra talla. Ahora, los cortes deben ser pequeños. Si los hacemos largos, la navaja puede desviarse y producir un agujero donde no tendría que haberlo, estropeando así nuestra madera.

Por tanto, tienen que cortarse segmentos pequeños e ir avanzando poco a poco y siempre con suavidad, sin forzar la navaja. Si ésta se nos desvía hacia arriba o hacia abajo, tenemos que retornar al punto donde comenzó a desviarse y retomar el camino recto.

De este modo iremos dando forma a la talla. Una vez terminada esta labor, es el momento de proporcionar los detalles a la figura. Para perfilarlos, utilizaremos la punta de la navaja.

Las cosas más complicadas, como las líneas o los ojos se hacen presionando suavemente la citada punta de la navaja sobre la figura, girando el cuchillo y retirando el serrín sobrante.

En este sentido, cuando trabajamos la madera, debemos soplar constantemente para quitar los restos, pues suelen aferrarse a la talla y después es más difícil retirarlos.

Realmente, estos son los principios básicos para tallar la madera. Ahora sólo nos resta practicar estropeando muchos trozos de ésta hasta que adquiramos soltura.

Fuente: Todos los cómo.

Foto: Dinosaurio: Blanca Estela Buere en Artelista.

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