Bicicleta: ¿qué modelo elegir?

El ciclismo es un deporte que puede practicarse en cualquier época del año. Pero cada terreno exige su propio modelo de bicicleta: no es lo mismo recorrer la ciudad que hacer rutas de montaña y ello debemos tenerlo en cuenta a la hora de comprar la nuestra. Aquí damos algunas pautas para acertar en nuestra adquisición.

Aunque todavía estamos en invierno, la primavera ya no está tan lejana y, además, el ciclismo es un deporte que, debidamente abrigado, puede practicarse todo el año. Una bicicleta es, además, un vehículo ecológico que no contamina y nos ayuda a desplazarnos, ya sea por la ciudad, por el campo o por la montaña, al tiempo que realizamos ejercicio físico. Cada día son más las personas que la utilizan para recorrer rutas rurales o, sencillamente, para desplazarse al trabajo.

Sin embargo, existen distintos modelos de bicicletas específicamente preparadas para cada tipo de recorrido que nos propongamos hacer. No es lo mismo trasladarse por la ciudad que hacerlo por la montaña y, si no queremos realizar un esfuerzo extra y que además nuestro cuerpo se resienta, tenemos que saber elegir el tipo de modelo adecuado. Por tanto, lo primero que debemos tener claro a la hora de adquirir una bicicleta es qué uso vamos a darle.

Foto de una competición de BTT

Una competición de BTT

Para recorrer la ciudad, lo mejor es comprar una de tipo urbano, que trae grandes ruedas y cubiertas finas que permiten circular con facilidad y poco esfuerzo sobre el asfalto. Además, suelen ser ligeras y cómodas, con sillines anchos y acolchados. Si, por el contrario, pretendemos practicar el ciclismo tradicional y recorrer distancias por carretera, es imprescindible adquirir una que tenga diferentes marchas -como mínimo, dos platos delanteros para dieciocho velocidades- y menor peso aún que la anterior para poder desplazarnos con rapidez (las hay de fibra de carbono, por ejemplo). Además, debemos elegir la talla más adecuada para nosotros y un sillín que reduzca la fricción, es decir, estrecho.

Por otra parte, podemos estar buscando una bicicleta para realizar rutas por el campo. En este caso, necesitas una BTT o «todo terreno» y mejor con suspensión delantera –las que la tienen trasera son para terrenos difíciles-, que amortigua los baches del terreno. También las hay sin suspensión y con ellas se gana en ligereza y dinero pero resultan, lógicamente, más incómodas. Además, este tipo de bicicletas son más robustas, algo imprescindible para andar por senderos.

En un lugar intermedio entre la urbana y la «todo terreno» está la BTC o «bicicleta todo camino», que es útil para ambos lugares y, por tanto, polivalente. Incluso puede gustarnos el Freeride o descenso de montañas a toda velocidad. En este caso, nuestra seguridad depende, en buena medida, de la bicicleta y, por tanto, ésta debe estar bien equipada: ser muy sólida, tener buenas suspensiones trasera y delantera y, a ser posible, llevar frenos de disco, que son más útiles en los descensos. Y, por supuesto, no olvidar el casco.

Fuente: B’Twin.

Foto: Itxaspe.

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