Aprovechar la piscina para hacer una completa actividad física

Aunque la natación, por si sola, es un excelente y completo ejercicio físico, en la piscina también podemos realizar otras actividades para entrenar nuestros músculos y salir de la rutina. La clave es utilizar la densidad del agua como peso. Aquí explicamos una completa tabla.

 Aunque la natación por sí sola constituye un excelente ejercicio físico –de hecho, según algunos expertos es el deporte más completo que hay-, en las piscinas pueden realizarse también otras actividades para mantener en forma todo el cuerpo.

Además, es una forma de hacer ejercicio que se sale de la rutina y cuenta con la ventaja de que la propia agua hará el papel de ‘pesas’.

Foto de una piscina

La piscina es un buen lugar para hacer un completo ejercicio físico

Aunque este aserto pueda parecer sorprendente, la explicación no puede ser más sencilla: el agua ofrece resistencia a nuestros movimientos y, por tanto, será el ‘peso’ que debemos mover.

Para hacer ejercicios en la piscina, debemos situarnos en una zona donde no nos cubra por completo (hasta el cuello está bien). Una vez allí, comenzaremos con nuestra tabla.

El primer ejercicio es correr alrededor de la piscina. Podemos combinar la carrera normal con otras sobre las punteras de los pies y sobre los talones. También ejercitaremos los brazos colocándolos dentro del agua y palmeando con las manos abiertas.

Incluso, si tenemos esas pequeñas boyas que sirven como flotadores a los niños, podemos realizar abdominales: colocaremos un flotador bajo cada axila y trataremos de subir las rodillas hasta el pecho.

Pero, tras estos ejercicios menos específicos, podemos realizar otros más concretos. Por ejemplo, para entrenar los bíceps, nos pondremos de pié en el agua y situaremos los brazos rectos a cada lado del cuerpo y las manos abiertas. En esta posición, levantaremos los brazos hacia arriba. Haremos cuatro series de veinte veces.

También podemos entrenar nuestros pectorales. En este caso, puestos en pié y con los brazos situados formando una cruz con el cuerpo y las palmas abiertas, trataremos de chocar éstas hacia delante para volver a la posición inicial. Haremos, igualmente, cuatro series de veinte veces.

En cuanto a los dorsales, situados en la misma posición que para los pectorales pero con las palmas de las manos hacia abajo, subiremos y bajaremos los brazos hasta que toquen las piernas. Repetiremos el ejercicio igual número de veces que el anterior.

Por su parte, para realizar ejercicios de tríceps, nos sujetaremos al borde de la piscina con las palmas de las manos hacia abajo. A continuación, subiremos nuestro cuerpo hasta que los brazos queden rectos y volveremos a descender. En este caso, haremos cuatro series de veinticinco repeticiones.

Y, por último, para entrenar los glúteos, doblaremos las piernas hasta que toquen el pecho durante noventa veces repartidas en tres series de treinta.

Si, además, todo ello lo complementamos con un poco de natación, habremos hecho una actividad física completa sin salir de la fresca piscina.

Fuente: Para Saber.

Foto: Piscina: Teammarche en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...