Aprende a elegir la gafa más apropiadas a tu cara

La gafa es un instrumento necesario para ver mejor pero también puede ser un importante aliado estético que potencie la belleza de quién la porta. Es cuestión de saber elegir la más apropiada al contorno de nuestro rostro. Aquí explicamos algunas pautas que nos orientarán.

La gafa, además de un instrumento necesario para las personas que no ven bien, puede ser un adorno estético que mejore nuestro aspecto físico si sabemos elegirla, por esa razón siempre es importante tener en cuenta este factor antes de comprar unas gafas. Una gafa bonita puede embellecer un rostro y mejorar la impresión que éste cause.

Pero, para que esto sea así, es imprescindible tener en cuenta algunas pautas. Un rostro anguloso no puede llevar una gafa cuadrada y a la inversa, pues, al encuadrar las facciones, las intensifica y no resultan bonitas.

Foto de una gafa

Una gafa a la moda

Por tanto, la primera norma es que las lentes deben ser opuestas al contorno de nuestra cara.

Quién tiene un rostro redondeado se verá mejor con una gafa cuadrada o aristada, porque con ella la cara aparece como más alargada y delgada, mientras que, a quién lo posee anguloso, le quedarán mejor unas lentes redondeadas o en forma de pera, pues equilibran su aspecto.

Por su parte, para quiénes tienen un rostro alargado, encaja mejor una gafa redonda y más bien grande debido a que enfatiza la anchura. No obstante, también los rostros cortos en cuanto a longitud se ven bien con monturas redondeadas u ovales pero más pequeñas.

En este sentido, también el tamaño de la gafa es importante. Si ésta es excesivamente grande, nuestro aspecto no será bueno y lo mismo sucede si es demasiado pequeña.

Por tanto, debe tener unas dimensiones apropiadas. Su parte superior tiene que encontrarse, aproximadamente, a la altura de las cejas y la inferior casi un centímetro por debajo de los ojos. Igualmente, debemos huir de las gafas que se mueven al sonreír o que se deslizan hacia abajo desde el puente o parte superior de la nariz.

También el color de las lentes y los cristales son importantes. Resulta más bonito que no exista contraste, es decir, si nuestra tez es clara, llevar una gafa clara y, de modo inverso, si es oscura, ponérnosla de un color más cálido.

Igualmente, si nuestros ojos son pequeños, es recomendable elegir monturas de un color más oscuro que nuestro rostro, ya que proporcionan sensación de mayor amplitud.

Tanto si precisamos llevar gafas para mejorar nuestra capacidad de visión como si las utilizamos simplemente para protegernos del Sol -algo, por otra parte, muy recomendable-, si sabemos elegirlas bien, nuestro aspecto resultará beneficiado y nuestra belleza resaltada. Para ello, es conveniente seguir estas sencillas pautas, pues todo es cuestión de escogerlas bien.

Fuente: Wikihow.

Foto: Gafa: Vacación en Flickr.

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