¿Qué le ocurre al Real Zaragoza para estar tan hundido?

El Real Zaragoza no consigue levantar la cabeza y continúa siendo uno de los equipos malditos del fútbol español.

Para un niño nacido en los 80 en Zaragoza, aficionado al fútbol como cualquier otro chaval en esos tiempos, es inexplicable ver la situación en la que se encuentra el equipo. ¿Qué ha pasado? El equipo lleva ocho temporadas en Segunda División y no parece que la cosa vaya a mejor, sino a peor. Recientemente han batido el récord de empates. Pero con empates, no se va a ninguna parte. Es triste que al equipo se le conozca como el “rey del empate” y que se encuentre al borde del descenso. Empata o pierde contra equipos de menos tradición e incluso contra las selecciones B de clubes principales.

La situación es triste y, en cierta manera, lamentable. En trece jornadas han sacado 13 puntos. Están flirteando con el descenso y la cantidad de entrenadores que han pasado recientemente por el puesto es realmente preocupante. El Real Zaragoza se ha convertido en una patata caliente. Y parece que hay que estar muy desesperado o (muy motivado) para aceptar ponerse al frente del equipo. Ahora mismo quien ocupa el puesto es Juan Ignacio Martínez, pero antes pasó Baraja, que se encontró con el despido de manera fugaz (como si el entrenador fuera el único problema que tiene el equipo).

El problema del Zaragoza va más allá del entrenador. JIM hizo el milagro cuando entró y cogió al equipo en una situación crítica y ahora está haciendo lo que puede. El único error del técnico ha sido el de jugar el papel de muñeco de paja en una gestión del conjunto que no le está dejando tener ningún tipo de autoridad ni tomar decisiones. Porque de eso se ocupa Sáinz de Varanda, que sigue haciendo lo que quiere con el equipo y sin dejar que este crezca como debe.

El mejor ejemplo de esta terrible situación se produjo en la campaña de fichajes, en la que se hizo lo que el consejero delegado quiso y organizó una plantilla que, en términos prácticos, no hay por donde cogerla. Los fichajes que trajo con la promesa de competir por puestos de ascenso y dar crema, han terminado no rindiendo al nivel que se esperaba. Mientras tanto, otros equipos de la competición hicieron fichajes que les han salido mucho más rentables y que están metiendo goles al Real Zaragoza. Los maños podrían haber hecho esos fichajes. Pero no se hicieron.

Ahora sigue en el aire la operación de venta que haría que el Real Zaragoza cayese en manos de Spain Football Capital. Los aficionados siguen al filo, animando a su equipo hasta en esos momentos en los que nadie tendría buenas palabras para el club. No obstante, se nota que ya se están cansando. ¿Y quién no se cansaría? El problema del Real Zaragoza actual es que hay demasiados intereses económicos de por medio. Demasiado dinero, demasiadas tramas ocultas y chanchullos. Se huelen a la legua.

Muchos aficionados creen que, al final, el equipo desaparecerá. Otros creen que finalmente habrá un nuevo estadio para la nueva vida del equipo. Pero cambiar la Romareda por otro campo lo más probable es que solo responda a un objetivo: hacer aun más chanchullos con los terrenos en los que se construiría el nuevo campo. ¿Alguien lo duda? La situación del Real Zaragoza hace mucho que dejó de estar relacionada con el fútbol, con el juego, con los jugadores o con los fans. Es una pena, pero no parece que la situación se vaya a solucionar en breves ni tampoco que se vea la luz al final del túnel de ninguna de las maneras.

¿Se imagina alguien al Real Zaragoza cayendo en primera preferente? No es que no sea algo que no les haya ocurrido a grandes equipos, pero el golpe anímico en los aficionados sería demoledor. ¿Qué sentirán los seguidores del Deportivo de La Coruña? Porque quizá los del Zaragoza lleguen a verse las caras con ellos antes o después.

La alegría de poder recordar

En estos tiempos, siempre nos queda el beneficio de la nostalgia y el recuerdo. La mente nos transporta a los años 90. Fueron tiempos de gloria para el Real Zaragoza. La temporada 93-94, por ejemplo, fue trepidante. El club tuvo algunos de los mejores partidos que se pueden recordar de su historia reciente. Goleó 4-1 al Real Madrid, le endosó 6 goles al Fútbol Club Barcelona en un 6-3 y al Atlético de Madrid lo pasó por encima con un resultado de 0-4. Esa temporada acabaron terceros. Consiguieron pasarse 14 meses sin perder un partido dentro de la Romareda. Espectacular.

El siguiente año, el 95, fue el año de los héroes. El equipo disputó la final de la Recopa de Europa enfrentándose al Arsenal. En el último momento del partido, cuando ya estaba a punto de llegar el final, Nayim puso a toda España de pie para celebrar el que ha sido uno de los goles más históricos que ha tenido el conjunto. Ese lanzamiento desde 50 metros que hizo Nayium fue apoteósico. Quedaba un minuto para que se llegase a penaltis y Nayim le dio la victoria al Zaragoza de una manera épica, El vídeo, el cual podéis ver aquí, sigue poniendo los pelos de gallina.

Durante mucho tiempo, el Real Zaragoza fue uno de los clubes más apreciados por aficionados al fútbol de todo el país. Los maños caíamos simpáticos. Quizá por las legendarias proezas que se habían acumulado o quizá por eso de estar en medio de Madrid y Barcelona en el mapa y tener acero toledano para cualquier rival que osara poner los pies en la Romareda. La cuestión es que a todo el mundo le caía bien el Real Zaragoza. Pero todo tiene un límite, claro está.

La Plaza del Pilar no ve celebraciones como la de la Recopa desde hace mucho tiempo. Los zaragozanos no tienen motivos de alegría tampoco. Nombres como los de Cedrún, Aragón, Pardeza, Esnáider o Aguado, han quedado grabados en la memoria. Nadie se olvida de Paquete Higuera y de los demás jugadores que hicieron historia. Con ellos no se terminó la historia memorable del Real Zaragoza, pero sí es verdad que a medida que han ido pasando las generaciones, el equipo ha ido perdido empaque.

Después llegarían todos los problemas con la directiva y la gestión del club. Se bajó a segunda, se subió, se volvió a bajar. Un cuento sin final feliz. Los fichajes sin sentido y las estrategias y malas prácticas llevaban a que la afición se cansara cada vez más. Son muchos los problemas que ha aguantado el Real Zaragoza y que hay quien espera que terminen una vez se realice la próxima venta del club. Podría ser el soplo de aire fresco que necesite el equipo para renacer de sus cenizas cual ave fénix.

Hoy por hoy la Romareda sufre cada vez que se disputa un partido. Otro empate, puntos perdidos, falta de interés… la afición merece algo más. De momento, pensando en los días maravillosos en los que los goles caían a diestro y siniestro en la portería rival, nos conformamos esperando que, antes o después, al Real Zaragoza le llegue de nuevo la oportunidad de estar entre los grandes. Para entonces, esperamos que el fútbol siga generando interés, porque al ritmo que vamos, con las estadísticas por los suelos, no se sabe qué va a ser del deporte rey en unos cuantos años.

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