¿Qué es una crisis ecológica?

Se denomina ‘crisis ecológica’ al conjunto de acontecimientos que conducen a que una especie sufra cambios que ponen en riesgo su continuidad como tal. Estos hechos que pueden provocarla son fundamentalmente cuatro: los cambios abióticos, la extinción de la biodiversidad, la sobrepoblación y las especies invasoras.

Afortunadamente, cada vez estamos más concienciados respecto al cuidado de nuestro planeta. Al margen de los oportunistas –que los hay- cuyo único objeto es hacer negocio a costa de la ecología, todos somos conscientes de la necesidad de conservar el equilibrio del mundo que habitamos.

Por ello, la difusión de conceptos relativos a estos temas siempre es interesante. Uno de ellos es el de ‘crisis ecológica’, también conocido como ‘crisis medioambiental’. Se denomina así a los acontecimientos que conducen a que el ambiente de una especie o una población sufra cambios que ponen en riesgo su continuidad como tal.

Foto de una aurora boreal

Una maravilla de la Naturaleza: Aurora boreal sobre el polo

Existen varias causas que producen tal degradación de un ecosistema. Una de ellas es el llamado ‘cambio abiótico’ –más conocido como ‘cambio climático’-, que consiste en la alteración significativa de uno de los parámetros que determinan el clima de una zona, como, por ejemplo, el aumento de las temperaturas o la ausencia de lluvia en áreas donde suele haberla.

Ello provoca que esos ecosistemas cambien para adaptarse a las nuevas condiciones y, con ello, que las especies que los habitan se vean obligadas a emigrar de sus hábitats en busca de otros que se adapten mejor a sus necesidades. Al desaparecer éstas de la zona, otras se ven privadas de su alimento y todo el equilibrio se rompe.


En relación con ello se encuentra la extinción de la biodiversidad, es decir, la desaparición de especies por distintos motivos, entre los que se encuentra la mano del hombre. Esta aniquilación afecta a todas las criaturas de la zona, pues también quebranta el equilibrio indispensable en cualquier ecosistema. Y aquí deberíamos incluir también la deforestación, es decir, la desaparición de los bosques.

Foto de un conejo europeo

El conejo europeo es un ejemplo de especie invasora en Australia

Pero tampoco el exceso de recursos es bueno, ya que conduce a la sobrepoblación. Cuando existe un número más alto de lo normal de individuos de la misma especie, los predadores, encargados de mantener su equilibrio, son incapaces de hacerlo. Entonces se produce una lucha fratricida entre los integrantes de la especie superpoblada para obtener los medios de subsistencia, que ya no alcanzan para todos y ello conduce en ocasiones a la extinción de la misma.

Por último, otro de los posibles desencadenantes de una crisis ecológica son las especies invasoras. Se denomina así a aquéllas introducidas en un ecosistema de forma artificial por el hombre. Estas especies invasoras pueden reproducirse de forma incontrolada y competir en ventaja con las autóctonas por la subsistencia hasta llegar a exterminarlas. Un buen ejemplo es el del conejo europeo en Australia, que hoy día es una verdadera plaga que atenta contra el ecosistema.

Fotos: Aurora boreal: Alexandre en Picasa | Conejo europeo: Mike Pennington en Geograph.

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