Cursos para trabajar en el sector farmacéutico, una buena elección

Las enseñanzas de formación profesional constituyen una buena alternativa a las universitarias. Y, dentro de ellas, todas las que guardan relación con la sanidad están experimentando una fuerte demanda de profesionales. No sólo de médicos o enfermeras, sino también de personas formadas en su disciplina auxiliar por excelencia: la Farmacia. En efecto, todos los trabajos relacionados con ésta -auxiliares, visitadores, etc- son cada vez más valorados.

Dentro del desbarajuste en que se ha convertido desde hace unos años el mercado laboral, las enseñanzas de formación profesional constituyen una buena alternativa a las universitarias.

A poco que nos relacionemos, encontraremos licenciados y diplomados en ésta o aquélla licenciatura que se encuentran en el paro. Más aún, no pocos de ellos han tenido que aprender un oficio o sacar una oposición que nada tiene que ver con lo que estudiaron para poder trabajar.

Foto del interior de una farmacia

Interior de una moderna farmacia

Por su parte, la formación profesional cuenta con varias ventajas. Sus enseñanzas son más económicas, duran menos tiempo y, dado que muchas de ellas son de nueva creación, pueden tener una mejor salida laboral. Además, algunas permiten -una vez obtenida la aptitud que requieren- pasar al ámbito universitario.

Por supuesto, todo ello no quiere decir que un tipo de enseñanza u otra sea preferible. Eso es una decisión de cada uno. Pero sí que, para quién no desee estudiar una carrera, la formación profesional es una buena alternativa.


Por otro lado, hablando de la enseñanza en general, todas las disciplinas que tienen que ver con la salud constituyen una buena salida profesional. Médicos, enfermeras, fisioterapeutas y otros auxiliares son siempre necesarios en cualquier sociedad avanzada. Además, se trata de un trabajo que consiste en ayudar a los demás y ello es gratificante para quién lo desempeña.

Foto de la entrada de una farmacia

Entrada a una de las llamadas 'boticas' clásicas

En la actualidad, estas profesiones muestran una creciente demanda que, a buen seguro, no va a dejar de incrementarse en los próximos años. El famoso ‘numerus clausus’ –una verdadera pesadilla para muchos- de las facultades de Medicina y Enfermería se está situando a niveles más bajos por este motivo y las enseñanzas de formación profesional también se están centrando cada vez más en estas áreas.

Todo ello se debe fundamentalmente a dos factores. Por una parte y afortunadamente, las personas viven más. El desarrollo y los adelantos médicos y nutricionales posibilitan que la media de vida –al menos en los países del primer mundo- cada vez sea más alta. Y ello nos lleva a la segunda causa: todas estas personas mayores requieren más cuidados y atenciones, ya que su salud suele ser más precaria.

Como consecuencia, se hace necesaria la presencia de un mayor número de profesionales en estas áreas asistenciales, desde médicos que curen o ayuden a prevenir enfermedades hasta cuidadores que asistan a quiénes no se valgan por sí mismos, pasando por enfermeras que ayuden a aquéllos y auxiliares que los complementen.

Y también profesionales de una rama asociada íntimamente a la Medicina y no menos imprescindible: la Farmacia. En efecto, para curar son indispensables los medicamentos y por ello todo el proceso que va desde su fabricación y venta hasta el consumidor final también constituye una labor necesaria que prestan los farmacéuticos pero también sus auxiliares.

Sin el trabajo de unos y otros, la asistencia al paciente se haría muy difícil y, por este motivo, también todas las profesiones que tienen que ver con la Farmacia están experimentando una fuerte demanda de personal en los últimos tiempos.

Foto de un centro de enseñanza

Aula de un centro de enseñanza

Como ocurrió con otros pseudomonopolios, el de los establecimientos farmacéuticos –recordemos que su apertura se encuentra restringida a un determinado número de habitantes- acabará terminándose más pronto que tarde y ello supondrá la apertura de muchos de estos comercios.

Con ello, también se incrementará exponencialmente la demanda de profesionales para atenderlos. Y no todos tienen la obligación de ser titulados universitarios en Farmacia –bastan uno o dos por cada establecimiento-, aunque sí deben conocer la profesión y saber lo qué están vendiendo, ya que un medicamento mal dispensado puede causar daños graves al paciente.

Por todo ello y retomando el tema de la formación profesional, hoy día cada vez se ofertan más por parte de centros públicos y privados las enseñanzas referentes a esta área. En efecto, existen infinidad de cursos presenciales, cursos a distancia u online para formarse como auxiliares de farmacia y, para no tener que ir visitando las distintas webs de cada centro, lo mejor es visitar alguna de las que nos ofertan todos los cursos existentes en cada materia.

Una de las más interesantes es Aprendelo.com. En ella encontramos a un solo clic los distintos tipos de éstos que se imparten en la actualidad, con una completa descripción de su modalidad (presencial, online, etc), el número de horas lectivas y una completa ficha informativa del centro que los imparte. Incluso nos ofrece un plano de situación y un enlace desde el que podemos solicitar información a éste.

Pero no es la de auxiliar de farmacia la única salida profesional de este tipo de curso farmacia. También los hay orientados a distintas facetas del mundo del medicamento: algunos están enfocados a la labor farmacéutica con respecto a una disciplina médica concreta (oftalmología, alergias); otros constituyen una excelente formación para trabajar como visitador médico, es decir, aquéllos profesionales de los laboratorios que ofertan el producto a los galenos; también los hay que enseñan aspectos de la medicina natural o, en fin, cuestiones de nutrición.

Foto de un ordenador portátil

Estos cursos también pueden seguirse online

En suma, un amplio abanico de posibilidades en todos los sentidos, tanto en lo que respecta a las enseñanzas como en lo referente a horas de duración, clases presenciales o a distancia, tutorías y precios.

Sin duda, se trata de una posibilidad interesante para aquellos jóvenes que se encuentren indecisos acerca de qué hacer con su vida. En tanto aclaran sus ideas, pueden hallar una salida laboral en este campo sin necesidad de años de estudio ni de gastos elevados. Pero no solamente para éstos. También las personas que, desgraciadamente, se han quedado en el paro pueden encontrar aquí una forma de retornar al mercado laboral.

Por supuesto, no se trata de ninguna panacea. Hay que formarse y después tener algo de suerte. El trabajo escasea en todas las profesiones. No obstante, algunas aún tienen mejor salida laboral que otras. Y el coste y la duración de estos cursos, al menos, no requieren un sacrificio tan grande ni en cuanto al tiempo ni en cuanto a lo económico.

Fotos: Farmacia moderna: Eliazar en Flickr | Botica: Francisco Javier Martín en Flickr | Centro de enseñanza: Uveic en Flickr | Ordenador: Ricardo Ricote en Flickr.

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