Algunos consejos para dirigir un equipo humano

La psicología es muy importante en todos los órdenes de la vida. Por otra parte, si tenemos capacidad de liderazgo, nos irá mucho mejor. Hay quién dice que, para ser lider, hay que nacer. No sabemos si esto es así, pero lo que sí está claro es que, con psicología aplicada, podemos ser capaces de organizar grupos humanos tan bien como el que nace lider. Para ello, proponemos en este artículo algunos consejos útiles basados en experiencias de «gurús» de los recursos humanos.

Equipo de futbol, un buen ejemplo de cómo dirigir un grupo humanoCada persona, dice el refrán, es un mundo. Indudablemente, tiene bastante razón, cada uno de nosotros tenemos una forma de ser diferente, distintas opiniones, diferentes gustos, aficiones y costumbres. Por ello, todo aquél que desee liderar o dirijir un equipo de personas, ya sea profesionalmente, ya para actividades de ocio, debe conocer algunas ideas para llevarlo a cabo con éxito. Es lo que comúnmente se denomina “tener mano izquierda”, algo clave en el liderazgo de los recursos humanos.

Así, por ejemplo, es imprescindible tener a todo el mundo satisfecho. En un grupo humano, no todos pueden tener el mismo protagonismo ni los mismos triunfos personales. Por ello, es función del lider hacer que todos se sientan útiles y partícipes de los éxitos como colectivo. Pensemos en un equipo de futbol: sólo pueden jugar once, pero el entrenador debe procurar que todos se vean a sí mismos como parte integrante y útil del mismo, motivándolos en los entrenamientos y haciéndoles ver que pueden entrar en el equipo en cualquier momento.

En este mismo sentido, quién maneja un equipo humano , el lider, debe ser capaz de ver cuáles son los puntos fuertes de cada miembro de su equipo y cuáles los débiles, para preocuparse por potenciar los primeros e intentar desarrollar los segundos. Para conseguirlo, tiene que hablar con ellos, interesarse y preguntar mucho. En ocasiones, se interroga sobre cosas que parecen insustanciales, pero ayudan a conocer a las personas. A veces, nos formamos prejuicios sobre otros que son equivocados y que sólo pueden difuminarse preguntando.

No nos resistimos a incluir aquí un ejemplo que hemos leído en la revista ‘Emprendedores’ y que sirve para ilustrar la importancia de no sacar conclusiones sin preguntar:

Un día, dos amigas salieron de fiesta sin sus maridos. Al regresar, necesitaban ir al baño y, como lo único que había cerca era un cementerio, se aliviaron allí. Una de ellas se limpió con su ropa interior y la tiró. La otra se limpió con una corona de flores. A la mañana siguiente, los maridos se llamaron : “¡Estoy hasta la coronilla de estas dos! Imagínate, ¡llegar sin ropa interior a casa a las cuatro de la mañana!”. A lo que respondió el otro: “¿De qué te quejas? Por lo menos la tuya llegó sin ropa interior. La mía llegó con una tarjeta en el trasero que decía: “Nunca te olvidaremos. Con cariño, tus compañeros de trabajo””.

Philip Kotler, gurú de dirección y organizaciónEn fin, bromas aparte, otro elemento importante a la hora de dirigir un equipo es la motivación. Quién dirige, debe estar convencido de lo que hace para poder convencer a los demás de que es bueno. Es decir, para motivarlos. Si yo quiero vender un producto y no estoy seguro de su utilidad, lo más probable es que no venda ninguno. Del mismo modo, si tengo un equipo de vendedores que no están convencidos de que el producto es el mejor y de que pueden ganar mucho dinero con él, casi con seguridad, fracasarán y, con ellos, toda la empresa.

Dos consejos sobre dirección de personas útiles más, acompañados de otro ejemplo de la misma revista. El que dirige un equipo humano debe ser siempre claro en sus instrucciones. Dar explicaciones ambiguas sólo sirve para perder tiempo en confusiones y más aún en aclarar las anteriores. Asímismo, el dirigente debe ser comprensivo con las personas bajo su mando. Si no, vean lo que le sucedió a este gerente por no dar el día libre a su empleado:

Un día, Kung Chang llamó a su jefe: “Jefe, hoy no tlabajal, yo estal enfelmo. Duele cabeza, panza, pielna”. El jefe respondió: “Kung Chang, hoy te necesito en el trabajo. Cuando estoy enfermo, le pido a mi esposa que tengamos sexo. Me hace sentir mejor y puedo trabajar. Pruébalo, te hará bien. Dos horas después, Kung Chang llamó de nuevo a su jefe: «¡Jefe, glacias pol consejo! Ya sentilme mucho mejol, enseguida yo il tlabajo. Felicito mucho, muy linda su casa y muy buena y complaciente su esposa”.

Fotos: Equipo de futbol: Alkibiades en Wikipedia | Philip Kotler: Frederik Beuk en Wikipedia

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