Problemas ambientales: ¿qué es la desertificación?

El planeta en que vivimos se encuentra sometido a numerosos peligros que condicionan incluso su supervivencia. A los derivados de la contaminación y los cambios del clima se une el de la desertificación, un fenómeno que afecta a muchos millones de personas. Aquí explicamos en qué consiste.

El planeta en que vivimos se halla sometido a varios fenómenos que, poco a poco, van acabando con él: la destrucción de la capa de ozono, el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad o el exceso de contaminación son algunos de ellos. Y, a su vez, éstos, unidos a otras circunstancias, provocan modificaciones en la Naturaleza que, hoy día, son perfectamente visibles en determinadas zonas y pueden resultar devastadoras.

Una de las más importantes es la desertificación, definida por las Naciones Unidas como «la degradación de las tierras áridas, semiáridas y zonas subhúmedas secas». En otras palabras, diríamos que se denomina así al fenómeno consistente en que las tierras áridas que cubren una tercera parte del planeta se van convirtiendo en desérticas debido a su extrema vulnerabilidad a la sobreexplotación y al mal uso de las mismas.

Foto de una zona árida

Una tierra azotada por la desertificación

Sus principales causas, por tanto, son, además de las variaciones del clima –por ejemplo, las sequías-, actividades del ser humano tales como el cultivo y el pastoreo excesivos, la carencia de riego y la deforestación o desaparición de árboles y plantas. Y el problema es tan importante que el PNUMA, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha tomado cartas en el asunto desde hace un tiempo y ha advertido de su gravedad a gobiernos y ciudadanos.

Así, ha señalado que la desertificación se cierne sobre una cuarta parte de la Tierra y afecta de forma directa a más de doscientos cincuenta millones de personas. Pero, además, al provocar que esas tierras produzcan menos y perjudicar a la agricultura y la ganadería, hace peligrar los medios de vida de más de mil millones de personas pertenecientes a cien países. Para corregir este enorme problema, en 1994 se aprobó la Convención Internacional de Lucha contra la Desertificación en los Países Afectados, un tratado de las propias Naciones Unidas que incluye a ciento ochenta y seis países y se ocupa fundamentalmente de África, donde el fenómeno es más grave. En él se enmarcan todas las medidas destinadas a corregirlo: rehabilitar y conservar el suelo, mejorar su productividad, reordenar las tierras y optimizar los recursos hídricos.

Además, incluye un programa destinado a educar a la población de estas zonas para que velen por la conservación de esos suelos y que debe ser llevado a cabo por distintas organizaciones no gubernamentales en colaboración con los diferentes gobiernos. Todo ello con el objetivo de frenar un grave problema que ya ha causado numerosas hambrunas en África y que amenaza con ir a peor.

Fuente: C. de Información de Naciones Unidas.

Foto: Carlos Adampol.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...