¿Cómo hacer salsa roquefort?

Te enseñamos a preparar salsa roquefort de una manera tan sencilla que seguro que recurres a ella en todo tipo de momentos.

¿Estás pensando en hacer carne al roquefort? En ese caso, necesitarás saber cómo hacer salsa roquefort, una de las preferidas de todo tipo de personas. A priori, hay quien piensa que preparar este tipo de salsa puede resultar excesivamente complicado. Porque estamos habituados a comer salsa de roquefort en restaurantes y no en la comodidad del hogar. Pero, en realidad, preparar este tipo de salsa no tiene ningún tipo de misterio y es tan fácil que se acabará convirtiendo en una de tus preferidas. ¿Quieres descubrir cómo hacerla?

Ingredientes para salsa de roquefort

Una de las ventajas de la salsa de roquefort es que está formada por una breve lista de ingredientes. Eso significa dos cosas. La primera: que prepararla tiene un precio más reducido de lo que puedas imaginar. La segunda: que su preparación reduce mucho los pasos y se puede hacer con sencillez. Dicho esto, estos son los ingredientes que vas a necesitar:

  • 100 gramos de queso Roquefort
  • 400 gramos de nata para cocinar
  • Pimienta

¿Sirve cualquier queso de Roquefort? Lo cierto es que sí. No tienes que recurrir a los más caros ni tampoco a las piezas más exquisitas. Para preparar salsa, el roquefort es roquefort, no tienes de qué preocuparte. Con todos vas a conseguir ese sabor que buscas y que hará que tus recetas salgan deliciosas.

¿Cómo preparar paso a paso salsa roquefort?

Es tan fácil que te vas a sorprender. Primero pon la nata dentro de un cazo que vas a colocar en el fuego. Trocea el queso roquefort con las manos o con un cuchillo y ponlo dentro del cazo con la nata. Enciende el fuego, pero teniéndolo a fuego lento. La intención es conseguir que todo el roquefort se funda y se mezcle con la nata. Por ello, necesitas tener paciencia y evitar, por todos los medios posibles, que se pegue.

Ayuda a la descomposición del queso roquefort usando una cuchara para remover. Hazlo de forma rítmica, pero no es necesario que lo hagas rápidamente ni con fuerza. Simplemente acompaña el proceso de fundición ayudando de manera manual. Es necesario que sigas removiendo hasta que hayas visto que todo el queso se haya fundido. No es difícil, simplemente tiene que haber terminado todo en forma de salsa cremosa, sin piezas de queso que sobresalgan.

Pon la pimienta, pero si es la primera vez que haces la receta, intenta no excederte en la cantidad. Es conveniente que pruebes en varias sesiones hasta encontrar el punto justo de pimienta. A veces la cantidad que debas poner también depende del queso roquefort que estés utilizando. Después de esa última mezcla, ya tendrás lista la salsa de roquefort para ponerla encima de carne o de cualquier otro tipo de alimento en el que quieras usarla.

¿Sirve otro tipo de queso?

Cualquier queso azul te aportará un buen rendimiento preparando esta receta. Lo cierto es que el roquefort auténtico no es un queso que sea demasiado común. La pieza tiene que proceder de Roquefort-sur-Soulzon, una localidad francesa de donde es originario este tipo de queso. Todos los demás quesos que están preparados siguiendo la composición del roquefort, son propuestas alternativas que, claro está, también pueden ser utilizadas a la hora de preparar esta salsa.

El queso se genera debido a un hongo existente en las cuevas de la región: el Penicillium roqueforti. En tiempos pasados los pastores utilizaban las cuevas a modo de refugio y fue así como descubrieron las propiedades que le daba el hongo a la leche de sus ovejas. Eso llevó a que se construyera el pueblo alrededor de las cuevas. No obstante, el fenómeno del hongo y de su uso en el queso data de mucho tiempo atrás, puesto que hay pruebas de cómo ya se utilizaba en la época de los romanos.

Por lo tanto, aunque no tengas un roquefort que esté preparado con la auténtica leche que dan las ovejas de esta zona de Francia, que son las de la raza Lacaune para ser más exactos, no tienes de qué preocuparte. Hoy día el hongo Penicillium roqueforti se inyecta al queso de forma artificial para que produzca la reacción que lo convierte en roquefort. De ahí que cualquier queso azul te vaya a dar unos buenos resultados.

¿Con qué tipo de platos puedes usar salsa roquefort?

Por ejemplo, carne, mucha carne. Los filetes de lomo al roquefort, pollo o ternera, son frecuentes. También la puedes usar como salsa cuando organices una barbacoa. No te olvides de recetas más elaboradas, como es el caso de las berenjenas rellenas de roquefort, las croquetas con roquefort, la pera con roquefort y jamón o los siempre útiles canapés con roquefort.

Si le coges el gusto a esta salsa, como te decíamos antes, seguro que se termina convirtiendo en una de esas que siempre tienes a mano y a la que recurres para darle un toque de color a tus platos.

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