Una bacteria podría reemplazar al cemento

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Newcastle han presentado en un concurso científico una bacteria que, modificada genéticamente, actúa de forma similar al cemento. El hallazgo podría, en un futuro, servir para la construcción.

 

Los arquitectos e ingenieros saben muy bien que cualquier tipo de construcción, con el paso del tiempo y al ir asentándose, termina por provocar grietas que pueden ser peligrosas. Para evitar estos riesgos, utilizan refuerzos de hierro. Pero esas fisuras deben ser selladas, ya que los fenómenos atmosféricos, de lo contrario, terminarían agrandándolas.

Para hacerlo, utilizan el cemento, lo cual supone elevados costes periódicos. Lo ideal sería descubrir un organismo natural que lo hiciera siguiendo el impulso de su propia naturaleza.

Foto de un muro agrietado

La bacteria podría aplicarse para sellar grietas

Pues bien, ya ha sido encontrado. Se trata de una bacteria que, modificada genéticamente y en contacto con el hormigón, comienza a reproducirse y a expeler una mezcla de carbonato cálcico y cola. Al endurecerse, posee una dureza similar a la del cemento.

Por si ello fuera poco, se trata de una bacteria común –de hecho se encuentra en casi todo tipo de suelos-, con lo que los costes de reconversión para su uso industrial serían mínimos y podría ejercer la función de aquél en las edificaciones.

El descubrimiento fue realizado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Newcastle con motivo de un concurso organizado por el Instituto Tecnológico de Massachussets. El torneo buscaba proyectos consistentes en alterar, mediante tecnología genética, algún tipo de bacteria de suerte que, tras hacerlo, tuviera una nueva utilidad.

Los alumnos de Newcastle tomaron esa bacteria y la modificaron genéticamente para conseguir la llamada ‘BacillaFilla’, que es capaz de sellar grietas como si del mejor cemento se tratase. No hace falta decir que la medalla de oro del concurso fue para ellos.

No obstante, la duda es inevitable: si se trata de un organismo vivo, lo lógico es que crezca descontroladamente y sin parar, en cuyo caso terminaría por destruir las paredes. Pero también esto ha sido previsto. Le han añadido un gen que le impide sobrevivir al contacto con el medio ambiente. De este modo, tras hacer su trabajo, moriría quedando adosada a la grieta.

Por si todo ello fuera poco, la ‘bacteria-cemento’ tiene una virtud añadida. La explica la doctora Jennifer Hallinan, directora del proyecto: «Alrededor del cinco por ciento de las emisiones de dióxido de carbono provocadas por el hombre provienen de la producción de hormigón, siendo esta actividad una importante contribución al calentamiento global. Encontrar una forma de prolongar la vida útil de las estructuras existentes significa que podríamos reducir este impacto ambiental». Y ahí la ‘BacillaFilla’ tendría un papel muy importante.

Fuente: ABC Ciencia.

Foto: Grietas: Miguel Vera en Flickr.

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