¿Qué ha desvelado el Pentágono sobre los OVNIS?

Aunque se esperaba que el Pentágono desvelase información muy interesante sobre extraterrestres, al final no se ha mojado mucho.

El Pentágono, en Estados Unidos, se comprometió a la publicación de un extenso documento en el que compartieran todos los resultados que había obtenido sobre la presencia de objetos voladores no identificados
en multitud de casos recientes. Pero al final, el manuscrito de 9 páginas que han entregado no ha desvelado nada, ni aclarado, ni sacado de dudas.

No es que nadie esperase que el documento dijera “Somos amigos de E.T.”, pero sí que había esperanzas de que pudiera aportar una información un poco más concreta de lo que ha hecho. Porque, tal y como algunos usuarios han mencionado en redes sociales, el Pentágono ha conseguido lo imposible: lograr que hablar de extraterrestres se convierta en algo aburridísimo.

El documento evita hablar de UFO, sobre todo a la vista de cómo el término se ha relacionado históricamente con lo que consideramos un platillo volante. En lugar de eso, pasan a utilizar de forma generalizada el término UAP, que son las siglas de “Fenómeno Aéreo no Identificado”. De esa forma se liberan de cualquier carga y relación con teorías conspiratorias sobre la presencia de vida inteligente en el espacio exterior que, de vez en cuando, nos hace visitas.

Hay muchos conceptos difusos dentro del documento. Se reconoce que hay muchos fenómenos de los que no hay explicación y a los que no pueden catalogar de una manera concreta. Los reúnen dentro de una categoría de “otros”, donde podría caber prácticamente cualquier cosa. Hablan de ellos como “objetos físicos”, pero no se mojan y afirman que los conocimientos que tienen en la actualidad y la tecnología de la que disponen no es suficiente para dar una explicación concreta de lo que se esconde detrás de esos avistamientos.

Solo hay un momento en el documento donde hablan de cómo uno de esos fenómenos no identificados, uno de esos objetos físicos a los que no han dado explicación, se compara con un gran globo que se está desinflando en el cielo. Pero retoman la justificación de no tener suficientes conocimientos, información o tecnología para ir más allá de esos datos generales que han dado.

Otros de los muchos fenómenos que han detectado sí que han llegado a clasificarlos. En realidad, aunque hay una categoría de “otros” como hemos dicho, también hay otras cuatro categorías de fenómenos que están clasificados con comprobación previa. Se trata de categorías para elementos que están en el cielo de forma errática, como pájaros, bolsas de plástico u otros residuos, vehículos aéreos recreativos o los propios globos tal y como se indicaba.

La segunda categoría es la de fenómenos naturales de tipo atmosférico, campo en el que se incluyen la humedad, los cristales de hielo o cambios térmicos extremos. Por su lado, el tercer grupo es el dedicado a desarrollos y proyectos atribuidos al ejército de los Estados Unidos, al gobierno norteamericano o a entidades relacionadas con estos. Por ejemplo, pruebas de drones y de otra maquinaria que se estén llevando a cabo de una manera secreta o en proceso de pruebas que se hayan llegado a cruzar con los pilotos del país. Curiosamente, eso sí, estos proyectos, de existir, son tan secretos, que dicen que no han podido relacionar ninguno de ellos con los avistamientos. Eso hace que, a nosotros, nos parezca un campo de relleno para desviar la mirada del tema relacionado con los extraterrestres.

Por último, el cuarto grupo son prototipos y pruebas como las del grupo anterior, pero realizadas en este caso por gobiernos de otros países. Se menciona, sobre todo, a Rusia y China, pero no se descarta que puedan proceder de otras naciones. También encajan en este grupo aquellas empresas, norteamericanas o no, que pudieran estar haciendo alguna prueba.

Sobre los avistamientos que hicieron muchos pilotos, en los que había cuerpos no identificados delante de ellos moviéndose de una forma extraña, dicen que esto puede haber sido algo que ha ocurrido por muy distintos motivos. Por ejemplo, un problema en los sensores, errores de observación entre quienes pensaron ver algo extraño, o problemas de spoofing. En cualquier caso, reconocen que se trata de aspectos que requieren un mayor volumen de investigación para llegar a conclusiones definitivas.

Estados Unidos quiere alertar a los pilotos para que tengan cuidado y que, sobre todo, no se produzca ningún tipo de incidente. Dejan todas las dudas que había antes, sin contestar, y no ayudan a que nada quede claro del todo, aunque, al menos, no se produce un descarte absoluto de las teorías que tienen algunas personas. Al fin y al cabo, a Estados Unidos todavía se les pone en duda por si mintieron o no a raíz del incidente de Roswell, así que no se trata precisamente de un gobierno fácil al que creer.

Hoy por hoy hay que conformarse con poca nueva información, pero con la chispa de saber que posiblemente haya algo más ahí fuera. Otra cosa es que nos hayan visitado o no y las posibilidades que haya de cruzarnos con ellos. No parece fácil.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...