Plesiosauro Japonés

En 1977, un barco pesquero encontró en el Océano Pacífico el cuerpo de un extraño animal en descomposición. Su gran tamaño animaba a pensar que se trataba de un plesiosauro, pero investigaciones posteriores determinar que era sólo un tiburón peregrino.

25 de Abril de 1977, en el Océano Pacífico, a unas 39 millas al este de Christchurch, Nueva Zelanda, un barco pesquero encuentra en sus redes un extraño animal. Estamos hablando del navío japonés llamado Zuiyo-maru, de la compañía pesquera Taiyo Fishery Company Ltd.

La criatura encontrada en sus redes de arrastre a una profundidad de 300 metros, era un cuerpo en descomposición de tamaño gigantesco. Esta criatura pesaba casi dos toneladas y se estima que mediría unos diez metros de largo. Los tripulantes pensaban que, o era una ballena en descomposición, o una tortuga gigante sin el caparazón.

El hallazgo ¿era un plesiosauro o un simple tiburón peregrino sin mandíbula?

Se pretendía en un principio, llevar el cuerpo a puerto para ser estudiado posteriormente por científicos ya que no se tenía seguridad sobre la naturaleza del animal. Pero debido al fuerte olor que emanaba el cadáver recogido, y que si lo transportaban junto con la pesca podría perderse la carga por razones de salubridad, decidieron desprenderse del hallazgo. Pero antes de volverlo a tirar al mar, realizaron múltiples fotografías para poder mostrar al mundo lo encontrado en las profundidades del océano.

Como es normal en el mundo en que vivimos, las imágenes recorrieron rápidamente todo tipo de medio de difusión y se empezó a especular sobre la naturaleza del cadáver. La gran mayoría de las personas pensaron que era un plesiosauro. Este sería uno de los grandes depredadores marinos con cuello largo que vivieron durante las épocas del jurasico y cretácico, y se creen extintos desde hace al menos 65 millones de años.

Si hubiera sido cierto lo que la gente decía, significaba que un ser extinto hace millones de años seguía viviendo en las profundidades de los mares, y nosotros sin ser conscientes de ello. Si el cadáver estaba en descomposición quiere decir que su muerte era reciente y que por ello, podría haber más de su especie viviendo en la actualidad.

El cuerpo putrefacto, al ser puesto sobre el barco, dejo restos de tejidos en la superficie de éste. Estas muestras que se guardaron nos darían la versión científica del suceso. Así el 26 de Julio de 1977, Fujio Yasuda, inició una nueva línea de investigación.

Afirmaba que había encontrado en las muestras que se recogieron de la cubierta del navío, restos de un aminoácido igual al que se puede encontrar en el tiburón peregrino, pero a pesar de que fuese uno de estos animales en descomposición, dejo varias preguntas sin responder y una de ellas era ¿cómo se podía explicar el reducido tamaño de la cabeza?

Durante años, tanto el tiburón ballena como el peregrino han sido participes de inevitables encuentros con marineros que los han confundido con otros animales mitológicos. Las dimensiones de estos escualos pueden ser de hasta 15 metros de longitud.

El resultado final a la investigación es que ese día, los pescadores japoneses sacaron del mar el cuerpo putrefacto de un tiburón peregrino y que la extraña forma del mismo se debía al hecho de que se hubiese desprendido su mandíbula inferior. ¿Sería eso?

Imagen: Tomada por Chris Gotschalk y liberada en Wikimedia Commons

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