El Transbordador Discovery se muda a su nuevo hogar

El pasado 17 de Abril, el conocido transbordador Discovery hizo su último aterrizaje a lomos de un Boeing 747, en el aeropuerto de Dulles, rumbo a su nuevo hangar, el museo Smithsonian, donde ya puede ser visitado por todos los aficionados de la aeronáutica.

El pasado 17 de Abril, el conocido transbordador Discovery hizo su último aterrizaje a lomos de un Boeing 747, en el aeropuerto de Dulles, rumbo a su nuevo hangar, el museo Smithsonian, donde ya puede ser visitado por todos los aficionados de la aeronáutica.

Transbordador Discovery

El transbordador Discovery, es famoso por ser la nave que más astronautas ha llevado al espacio, y ostenta el récord de vuelos a la estación Espacial Internacional, todo un viejo pájaro del espacio que ha llevado a término todas y cada una de sus misiones.

Sin embargo, ahora que ha sido relevado del servicio, el transbordador se convierte en una pieza histórica de la carrera aeroespacial. Los visitantes que acudan al centro del Smithsonian en Virginia podrán contemplar el Discovery como si acabara de aterrizar.

No obstante, no tendrán acceso al interior de la nave. “Una de las obligaciones del Smithsonian es preservar todos los objetos y elementos del cohete. La entrada y salida de las personas podría afectar a su estado”, explican desde el centro. Sin embargo, se han instalado vídeos interactivos con mandos para poder desplazarse de manera virtual y ver cómo son sus entrañas. Además, se ha creado una réplica que sí podrá ser visitada.

El Discovery es la primera nave espacial real que expone el Smithsonian. Los otros cohetes que se exhiben son prototipos que nunca han estado en el espacio, pero con la llegada del Discovery, el museo cobra en realismo y veracidad. El transbordador no es un prototipo o una simple maqueta, es una nave real que ha viajado al espacio en múltiples ocasiones, y su fuselaje así lo atestigua: quemado y abollado por las continuas reentradas en la atmósfera.

Lo único que falta para que la impresión de estar asistiendo a un aterrizaje sea totalmente real es el olor a metal quemado que queda tras tocar tierra”, explicó en rueda de prensa la comisaria del proyecto, Valery Neal.

¿Por qué en el Smithsonian?
La NASA firmó un acuerdo de colaboración con el Smithsonian en 1967. Desde aquella fecha las dos instituciones suelen colaborar entre ellas. La NASA cede modelos, prototipos y maquetas, y el museo se encarga de hacer llegar al gran público todo lo relacionado con las misiones espaciales. Es una forma de dar a conocer la gran labor que desarrolla la agencia espacial y acerca los estudios e investigaciones que los astronautas se encargan de realizar en el espacio.

El Discovery es la nave que más veces ha viajado al espacio, nada menso que 39 vuelos, que descansase en el gran museo de la aeronáutica era algo evidente. Es mucho más que una simple nave, es un símbolo de la conquista espacial. A sus mandos se ha sentado la primera mujer piloto o el primer astronauta ruso en participar en una misión de EE UU; es la que más astronautas ha llevado al espacio; la única que ha volado cuatro veces en un mismo año (1985); la primera de todas las de la NASA en visitar la estación espacial Mir y la que ostenta el récord de 13 vuelos a la Estación Espacial Internacional.

Ninguna otra aeronave se merece más este puesto de honor en el museo aeronáutico más famoso del mundo. Toda una suerte para todos los amantes de la aeronáutica.

Fuente e imagen: Nasa

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