El maravilloso caso de las hadas de Cottingley

Las hadas de Cottingley

Las Hadas de Cottingley son el claro ejemplo de que se puede trucar la realidad y hacer creer a las personas cosas que en fondo no son reales. Estas es la historia de dos jóvenes, primas entre si, que tomaron una serie de cinco fotografías en las cuales aparecían unas hadas junto a ellas. Los nombres de estas dos jóvenes son Elsie Wright y Frances Griffiths. Estos hechos sucedieron en 1917, año en que ellas tomaron las dos primeras fotografías. En este año, la joven Elsie contaba con 16 años y Frances, 10, pero no ha sido hasta 1981 que han confesado que falsificaron todas las fotografías excepto una, pero insistieron en que realmente habían visto las hadas.

Una de las fotografías de las hadas de Cottingley

Aunque parezca mentira, las travesuras de estas dos jóvenes trajeron de cabeza a toda Gran Bretaña en su día. Así que os contaremos la curiosa historia de estas dos jóvenes. Comencemos desde el principio.

Elsie, era la hija de Arthur Wright, quien era uno de los primeros ingenieros eléctricos cualificados. Un día, esta joven cogió la cámara de su padre y se dedico a realizar un reportaje fotográfico de los lugares bonitos que rodeaban su casa. El padre reveló posteriormente las fotos; pero en la foto que realizo su hija al arroyo que corría detrás de la casa, aparecían unas hadas. El hombre consideró que esa fotografía era falsa, pero el problema es que no solo aparecía en una única foto, sino que otra segunda mostraba la figura de otra hada. Cabreado el padre prohibió usar la cámara a la joven, pero la madre creía en la autenticidad de la fotografía y de que su hija había realizado un auténtico descubrimiento. Pero ¿qué mostraban estas fotografías?

La primera fotografía que tomaron las dos jóvenes en el arroyo, muestra a Frances mirando a la cámara. Pero en el fondo se ve un grupo de hadas bailando en una rama.

Algunos fotógrafos de la época examinaron las fotos y las declararon verdaderas, pero los laboratorios Kodak se negaron a autentificarlas, debido a que alegaron que había muchas maneras de falsificarlas.

La primera foto se mandó en su forma original a Edward L. Gardner, en una carta junto con la segunda foto. Sin embargo, como las imágenes estaban relativamente desvaídas y poco definidas, Gardner le encomendó a Harold Snelling nuevos y mejores revelados, en una cantidad suficiente como para satisfacer al público, ya que el interés de los fotógrafos crecía cada vez más. Así se realizaron dichas copias y las fotografías se fueron distribuyendo por todo el país, y se les fue dando cada vez mayor publicidad.

Todo este asunto se empezó a hacer público por primera vez en el verano de 1919, cuando la madre de la joven Elsie, Polly Wright, fue a una reunión de la Sociedad Teosófica de Bradford. Ese día la conferencia trataba sobre la vida de las hadas. Así en ese contexto, Polly confesó a las personas que estaban sentadas a su lado que su hija y su sobrina, habían tomado fotografías de hadas. Esta conversación llegó a los oídos de los conferenciantes y más tarde a personas influyentes que hicieron correr la noticia como un polvorín.

Así fue creciendo esta historia de las jóvenes que eran capaces de entrar en contacto con los seres mitológicos, porque sólo ellas eran capaces de tal hallazgo. Más tarde se ha reconocido públicamente que todo fue un montaje como elemento de publicidad y marketing para sacar dinero de la ignorancia de las personas. Decimos esto porque es a simple vista muy fácil reconocer que las imágenes están trucadas, y que las hadas, son un simple montaje fotográfico.

Hada de Cottingley

Si se analizan hoy día las imágenes e impresiones que han llegado hasta nosotros, las hadas ven planas, con una iluminación que no encaja con el resto de la fotografía, como si fueran recortes de papel. Se ha alegado que esto es porque los originales tenían poca calidad y necesitaron retoques y que esta es la razón por la que los originales fueron convincentes al principio.

Pero según la opinión de Harold Snelling, un experto en fotografías trucadas de principios del siglo XX, dijo que «esas figuras danzantes no están hechas de papel ni de ninguna tela; no están pintadas en un fondo fotográfico, pero lo que menos entiendo es que todas esas figuras no se movieron durante la exposición«. Las cámaras de aquella época no eran instantáneas, necesitabas un buen tiempo de exposición ante la imagen que estabas fotografiando.

Así, si las hadas estaban danzando, ¿cómo era posible que fueran capturadas con tal nitidez? Es un hecho que hace patente que estas fotografías pudieran estar trucadas. Además, en 1978, se publicaron algunos dibujos parecidos a las hadas de Cottingley en el libro de Claude A. Shepperson «Princess Mary’s Gift Book», de 1917, año en que se realizaron las fotografías.

Lo más interesante de todo esto es que el propio Arthur Conan Doyle estuvo implicado en el caso (recordemos que no sólo fue un notable escritor, sino también un famoso espiritista), con lo que se vio motivado a cubrir la noticia para el Strand Magazine, periódico para el cual trabajaba. Incluso usó este reportaje como base para uno de sus libros: «La llegada de las hadas«, publicado en 1922.

Conan Doyle jamás dudó de la veracidad de las imágenes, y ello fue el motivo principal por el que todo el mundo las creyó reales. Cuando las primas contaron la verdad en 1981, alegaron que uno de los motivos por el que no habían hablado antes era precisamente eso: “habíamos engañado al mismo Conan Doyle, ¿cómo íbamos a decir la verdad ante el creador de Sherlock Holmes?” Llevaban razón, habrían dejado en ridículo a uno de los más grandes escritores de la historia.

Fue sin duda, una simple travesura de niñas, aunque aún quedan muchas cosas por demostrar y el caso no está esclarecido del todo. Una broma que se les escapó de las manos y alcanzó mucha más magnitud de la que jamás habrían imaginado, con grandes medios a su alrededor, importantes teosofistas y la presencia de un enorme escritor. ¿Quién se atrevería a decir en ese momento, con 16 y 10 años respectivamente, que todo fue un montaje?

Sitios de interés:
Imágenes de las hadas de Cottingley (las fotografías tomadas por las niñas)
Cottingley (una web dedicada a este tema)

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