Descubierto en Perú el fósil de un pingüino gigante

Un grupo de investigadores ha descubierto en Paracas, Perú, el fósil de una especie de pingüino gigante. La mayor diferencia que presenta con sus sucesores es el color del plumaje, algo importante ya que, según los expertos, a partir de él pueden conocerse datos sobre su ecosistema y su comportamiento.

Esas singulares criaturas de andares simpáticos y apariencia de llevar como indumentaria un frac que son los pingüinos también tienen sus antepasados gigantes y la Ciencia lo sabía hace tiempo.

Foto de un pingüino actual

Un pingüino actual

Pero ahora, un grupo de investigadores ha descubierto el primer fósil de esta especie con restos de plumas y escamas y, por tanto, en buen estado de conservación. El hallazgo se ha realizado en la Reserva Nacional de Paracas, en Perú, un lugar rico en restos fósiles, por un equipo de paleontólogos estadounidenses, franceses y peruanos.

El animal, conocido como ‘Inkayacu paracasensis’, mediría aproximadamente un metro y medio, tendría una edad de treinta y seis millones de años y muestra la evolución temprana de las aletas y las plumas de la especie. Sin embargo –a falta de estudios más profundos- el color de éstas era diferente a las de los pingüinos actuales debido a que su patrón de color fue, con toda probabilidad, una innovación más reciente.

El inkayacu muestra, al igual que sus sucesores actuales, unas plumas de las alas muy ajustadas entre sí, hasta el extremo de formar aletas rígidas. Por su parte, las corporales ya poseían cañones anchos igual que hoy. Todo ello los diferencia de otras aves.


Sin embargo, las mayores diferencias se encuentran, como decíamos, en el color del plumaje. Según sus descubridores, el del inkayacu sería marrón, rojizo y gris, frente al de los pingüinos que hoy conocemos, blanco y negro. Y ello no es asunto baladí, porque, en palabras de Jakob Vinther, uno de los integrantes del equipo, «la información sobre el color de los organismos extinguidos puede revelar pistas sobre su ecología y comportamiento».

Según estos investigadores, ciertos colores de las plumas de las aves se deben a la forma y disposición de unas estructuras de nanoescala llamadas melanosomas que contienen melanina. De este modo, compararon los melanosomas del fósil con un banco de datos de las aves actuales. Y el resultado ha sido sorprendente: los del inkayacu eran semejantes a los de otras aves pero distintos de los de los pingüinos actuales.

Foto de la Reserva Nacional de Paracas

Una vista de la Reserva Nacional de Paracas, en Perú, donde se halló el fósil

A partir de este experimento, han deducido, no sólo los colores del animal extinguido sino también que los colores de los pingüinos modernos son creados por melanosomas gigantes, más grandes que los del inkayacu y que los de las restantes aves.

Esta evolución posterior a la época del fósil podría justificarse –según los paleontólogos- en la aparición de depredadores, como las focas, que habrían obligado a los pingüinos a mejorar la resistencia de su plumaje.

Fuente: Servicio de Información y Noticias Científicas.

Fotos: Pingüino actual: Lord Biro en Flickr | Reserva Nacional de Paracas: Martintoy en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...