¿Cómo funciona el GPS?

El GPS procede, como tantos adelantos científicos con que contamos hoy, de la investigación espacial. Su funcionamiento se basa en el método de trilateración inversa, consistente en la doble medición de la distancia a los satélites y de éstos al punto geográfico que pedimos.

Aunque en ocasiones no veamos fácilmente la relación entre la investigación  espacial y los avances técnicos con que contamos hoy, no debemos olvidar que muchos de ellos proceden de aquella disciplina.

La tecnología utilizada en las naves ha contribuido a mejorar las diferentes áreas de la ingeniería o de la informática y, lo que es más importante, muchos de los experimentos realizados en el espacio han aportado grandes avances a la medicina e incluso a la agricultura.

Foto de una blackberry con GPS

Una blackberry con GPS

Incluso algo tan sencillo y útil como el GPS tiene su origen en la cosmonáutica, ya que funciona mediante satélites. Aunque todos lo conocemos, el GPS –así llamado por sus siglas en inglés: Global Positioning System, es decir, Sistema de Posicionamiento Global– es un método de orientación que permite situar, en cualquier parte del mundo, la posición de un objeto, una persona, un lugar o un vehículo con un margen de error de unos pocos metros (incluso, si se utiliza un GPS diferencial, de tan sólo centímetros).

Fue desarrollado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, responsable del envío de los satélites al espacio y de situar las estaciones terrestres necesarias para controlar las órbitas de aquellos y vigilar su conservación. Por su parte, la antigua Unión Soviética también desarrolló su propio sistema, denominado GLONASS pero ha quedado en desuso. El sistema norteamericano fue declarado con «capacidad operacional total» en abril de 1995.

Una red de veinticuatro satélites que se hallan a más de veinte mil kilómetros de la Tierra y que están sincronizados para abarcar toda la superficie de ésta, permite que el GPS funcione. Cuando le pedimos una determinada posición, localiza un mínimo de tres de aquéllos, que le envían su identificación y su franja horaria.

Apoyándose en estas señales, el GPS sincroniza  su propio reloj y calcula cuánto tardan en llegar las citadas señalas hasta él. Así, mediante un sistema denominado triangulación -o método de trilateración inversa-, mide la distancia a cada satélite de tal forma que descifra la lejanía o cercanía de cada uno respecto al punto geográfico que pedimos.

De esta forma, sabiendo las coordenadas de cada satélite y su distancia al punto cuya situación deseamos saber, el GPS nos facilita la posición absoluta o coordenadas reales de ese punto.

Por tanto, el pequeño aparato que llevamos en nuestros coches no deja de ser una terminal que se apoya en una compleja red de satélites y estaciones de vigilancia y rastreo.

Fuente: Todo Tutoriales.

Foto: Blackberry con GPS: Edans en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...