La arcilla de Marte sugiere la presencia de microbios en el pasado

Los depósitos de arcilla encontrados en uno de los más viejos lechos de río en Marte muestran algunas firmas no habituales que podrían arrojar luz sobre la historia del agua -y posiblemente de la vida- en el Planeta Rojo

Las observaciones realizadas por un instrumento a bordo del orbitador de reconocimiento de Marte (MRO) de la NASA, que actualmente orbita al planeta, ya han mostrado cuantiosos depósitos de arcilla que se formaron hace unos 4000 millones años en dos regiones de Marte, Mawrth Vallis y Nili Fossae; indicaban que el agua estaba más extendida en esas áreas que lo que se pensaba. Esas conclusiones fueron detalladas en la edición del 17 de julio de la revista Nature.

Ahora, un nuevo estudio, detallado en la edición del 8 de agosto de la revista Science, observó con mayor atención las arcillas en la región Mawrth Vallis y encontró que estaban en una secuencia uniforme de capas, lo cual indica que la química del agua cambió allí con el tiempo. «Vemos arcillas diferentes, pero las vemos como… un pastel en capas, siempre en el mismo orden, en todos los lugares donde miramos», dijo Janice Bishop, líder del estudio y del instituto SETI en Mountain View, California.

«Hubo una química variada, y era omnipresente, porque dondequiera que miramos vemos esta misma tendencia«, añadió.

El espectrómetro compacto para reconocimiento de imágenes del MRO (CRISM) detectó la secuencia, con predominancia de esmatitas de hierro y de magnesio (arcillas ricas en esos minerales en particular) en la capa más baja, cubierta por una capa enriquecida con hierro reducido (distinto del hierro en la primera capa). Después hay una capa de sílice de ópalo y finalmente una capa de arcillas ricas en aluminio.

Bishop dice que las esmatitas de hierro y magnesio probablemente se formaron mientras el agua en un lago inmenso transformaba la ceniza basáltica o roca subyacente (formadas por un volcán).

«Son muy comunes, y las vemos en muchas áreas sobre Marte«, dijo Bishop. «Fue lo que ocurrió primero y probablemente en todos lados; probablemente hubo mucha agua durante mucho tiempo y eso ocurrió en toda el área«.

La última capa rica en aluminio probablemente se formó durante un período acuoso siguiente, donde algún tipo de lavado ácido quitó el hierro y el magnesio, y todo lo que quedó fue el aluminio, explicó Bishop.

Pero la capa del medio es realmente interesante, la que tiene hierro reducido. Se formó después de la capa rica en hierro y magnesio, cuando «algo raro ocurrió», dijo Bishop.

La formación de depósitos de hierro reducido, o ferroso «generalmente necesita de microorganismos», dijo. Por ejemplo, los microbios en la Tierra pueden transformar el hierro desde su estado férrico al ferroso.

Pero la conclusión no prueba que los microbios existieran alguna vez en Marte, ya que otros procesos pueden explicar la transformación del hierro, advirtió Bishop. El carbono orgánico, quizás del impacto de un cometa, podría haber reducido el hierro, o algún cambio en la química del agua también podría haber hecho el trabajo. Por otra parte, el hierro pudo haberse depositado y secado con demasiada rapidez para oxidarse. Pero, ¿cuál de esos procesos es el correcto? Cualquiera hace conjeturas en este momento.

«Ahora mismo tenemos más preguntas que respuestas«, dijo Bishop.

Pero a medida que se analicen más imágenes de CRISM y se envíen más misiones robóticas a Marte, más información podrá ser recogida sobre esta geología única que podría ayudar a los científicos a «construir una mejor historia», tal como lo dijo Bishop.

Fuente: Space.com

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