Nuevo avance del Gran Colisionador de Hadrones

El CERN es un enorme laboratorio donde se encuentra el LHC o Gran Colisionador de Hadrones, el gigantesco artefacto con el que se pretende recrear el Big bang y averiguarlo todo acerca de él. Precísamente, el último experimento que se ha realizado en este colisionador ha reproducido varios ‘mini big bangs’, en palabras de sus responsables.

La Organización Europea para la Investigación Nuclear –conocido popularmente como CERN, por sus siglas en francés- viene a ser un gigantesco laboratorio en el que físicos de todo el mundo se afanan por dar una explicación científica a los secretos del Universo.

Situado en Suiza, cerca de la ciudad de Ginebra, su capacidad investigadora se ha visto potenciada por la construcción en sus instalaciones del llamado Gran Colisionador de Hadrones (o LHC), un enorme acelerador de partículas que las hace chocar y con el que se pretende reproducir las condiciones que propiciaron el ‘Big bang’ y confirmar la existencia del mítico ‘Bosón de Higgs’.

Foto de las instalaciones del CERN

Sala de control del CERN

Ahora este gigantesco colisionador es de nuevo noticia puesto que un grupo de investigadores han llevado a cabo un experimento novedoso que ha permitido recrear varios ‘mini big bangs’ –en palabras de los propios investigadores-, con unas condiciones de densidad y temperatura nunca alcanzadas hasta ahora.

Para llevarlo a cabo, cambiaron los protones que habitualmente se utilizan en las colisiones experimentales por iones de plomo. En palabras del investigador del CERN Mario Martínez, «el cambio es espectacular si se tiene en cuenta que en cada ión hay ochenta y dos protones. Cuando colisionan, la cantidad de partículas que obtenemos es tremenda».


De este modo, los iones han circulado por el anillo de veintisiete kilómetros del Gran Colisionador y chocado a velocidades similares a la de la luz. Según David Evans, otro de los responsables del experimento, «estas colisiones generaron una serie de ‘mini big bangs’, así como los mayores niveles de densidad y temperatura que hasta la fecha se han logrado en un experimento».

De hecho, la temperatura que se alcanzó fue un millón de veces superior a la del interior del Sol. En esas condiciones, según el citado Martínez, los protones y los neutrones se funden en una especie de «sopa caliente y densa» de quarks y gluones a la que los científicos denominan QGP y cuyo estudio permitirá conocer mejor las fuerzas que rigen la interacción entre partículas.

Foto del ATLAS del CERN

El Aparato Toroidal del LHC

La importancia del experimento reside, además, en que estas colisiones la materia alcanza un estado similar al que tuvo –según la teoría del Big bang- en los primeros momentos que sucedieron a la explosión que formó el Universo. Con esta recreación podría verse, por tanto, el proceso que esa materia siguió tras esta gran explosión.

Se trata, de este modo, de un paso más en los experimentos realizados con el famoso LHC o Gran Colisionador de Hadrones. Como casi nadie tiene los conocimientos científicos de estos físicos, esperemos que sepan lo que hacen. Por la cuenta que nos trae.

Fuente: El Periódico Ciencia y tecnología.
Fotos: Sala de control del CERN: Robert Scoble en Flickr | Aparato Toroidal del CERN: Image Editor en Flickr.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...