¿Qué significa el final de El Resplandor?

El Resplandor, la eterna película de Stanley Kubrick, sigue teniendo vigente uno de los mayores misterios del cine de terror.

El Resplandor es una película que no pasa de moda. Se estrenó en el año 1980, pero incluso hoy día sorprende a quienes la ven por primera vez. Si bien Kubrick tuvo muchos éxitos y títulos que pasarán a la historia del cine, no se puede negar que este fue uno de los mejores. Su historia, su rodaje, la manera en la que representa a los personajes y el viaje a través de la locura que realiza desde la primera escena, llevan a que esta producción sea absolutamente inolvidable.

Pero ¿Qué ocurre al final? ¿Cómo llegamos a ese desenlace que tantas explicaciones deja en el aire? La clave del final se encuentra en que, tras el momento en el cual Jack se queda congelado en el hielo, la cámara nos enseña una fotografía que plantea muchas preguntas. En ella regresamos al año 1921, a ese momento en la historia en el cual el hotel se encontraba de moda y al cual iban todos los famosos de la época. En la foto vemos a esos personajes de fiesta a los que se puede ver en una de las escenas de Jack, aquella en la que se encuentra con el mayordomo Grady en el lavabo.

Y, en el centro de la foto, rodeado de todos esos personajes exitosos de época, se encuentra el mismísimo Jack. Él mismo, el protagonista que enloqueció e intentó acabar con su familia. Ahí estaba, décadas antes de los sucesos de la película, celebrando. ¿Qué significa?

La versión oficial de Stanley Kubrick

Tener una explicación oficial siempre es un punto positivo en este tipo de casos. En una entrevista de la época, el director habló de lo que él interpretaba según su versión de lo sucedido en la película. En su caso, lo que explica es que se sugiere que Jack era una reencarnación del otro Jack que había estado en el hotel tiempo antes y que se había hecho la foto. Esa es una de las versiones más extendidas y más lógicas que se aceptan de la historia, siendo también una de las más fáciles de entender. Pero no es la única posible explicación (y el propio Kubrick no afirmó que lo que se sugería fuera la verdad definitiva, por lo que queda en el aire).

Otras posibles explicaciones

Más allá de la teoría de la reencarnación, que no resulta nada extraña, también se habla sobre cómo el Jack del presente podría ser un fantasma. O, al menos, una entidad fantasmal, no necesariamente lo que conocemos como un fantasma al uso. Pensemos en las representaciones de fantasmas que han hecho series como American Horror Story y que nos han abierto la mente a muchas otras posibilidades. Lo que habría ocurrido en este caso, por lo tanto, sería que tendríamos ante nosotros a un eco fantasmal del pasado. Es decir, que el nuevo Jack, el protagonista, sería un eco del Jack del pasado, el que estuvo en el hotel.

Por supuesto, hay dudas que derivan de la teoría del eco fantasmal. Una de ellas es cómo puede ser que nadie hubiera visto la fotografía en el hotel, lo que habría llevado a esa revelación de la identidad del personaje. Se habla sobre cómo nadie vio la fotografía debido a que era una de esas cosas en las que nadie se fijó y en las que nosotros tampoco nos fijaríamos en una situación como esta.

La siguiente de las teorías es la que presenta a Jack como un hombre normal y corriente con un atasco creativo que se convierte en una víctima sencilla para los fantasmas que habitan el hotel. Poco a poco va dejando que tomen más control de su vida, de sus acciones y de sus obsesiones. Consiguen que supere su bloqueo creativo, pero solo en el momento en el cual ya han tomado control de sus acciones y le han imbuido de una energía que le llevará a realizar atrocidades inimaginables.

Los fantasmas juegan con su mente y acaban reescribiendo su vida. La foto tendría, en este caso, una explicación distinta. La imagen no estaría en el lugar hasta el final de la película, hasta la muerte de Jack. Es entonces cuando la foto se genera como demostración de que el hotel y los fantasmas han capturado el alma del escritor. Su espíritu se queda atrapado en esa fiesta elegante lleno de famosos porque esa fue la época en la que el hotel se convirtió en el hogar de almas torturadas y en el que se desarrollaron varios incidentes. No solo estaría relacionado con el momento en el que el mayordomo asesinó a su familia, sino también cuando se produjeron otras situaciones, como la del incidente entre el hombre y su amante disfrazado de perro (esa escena incomprensible de la que no se explica nada).

¿Cómo se diferencia el final de la película con el libro?

Stanley Kubrick y Stephen King no fueron grandes amigos precisamente. El cineasta mencionó, con anterioridad al rodaje del film, que la forma de escribir del escritor era bastante regulona (“weak”). Al mismo tiempo, aunque el autor de la novela hizo un guion para el film de incontables páginas, se confirmó que Kubrick ni siquiera llegó a leerlo. Por supuesto, ese desdén hacia su trabajo, sobre todo teniendo en cuenta que se trataba del autor original de la historia, no fue algo que le hizo ninguna gracia a King.

Los cambios y diferencias entre las dos versiones son notables. Y uno de los mayores radica en el final. En el libro todo cambia bastante. En el libro, entre las responsabilidades de Jack se incluye supervisar a diario el funcionamiento de una caldera que, a la larga, se descubre que estaba defectuosa. Tan defectuosa que termina explotando y siendo el motivo por el cual el personaje muere en la historia, mientras, al mismo tiempo, ayuda a su mujer y a su hijo para que puedan escapar con vida.

Como se puede apreciar, el punto de vista es totalmente distinto. Eso nos deja sin todo el apartado de la foto y sin lo relacionado con el desenlace del personaje, aunque, al mismo tiempo, también da la sensación de que debilita un poco la historia de Jack. Sin leer la novela, atendiendo a los resúmenes que hemos usado en la documentación, se nota que son dos productos totalmente distintos y que tratados de forma independiente pueden ser sensacionales a su manera. El personaje de Jack está mucho más humanizado en el libro, tanto que el propio Stephen King comentó que se basó en sí mismo para escribirlo.

Habla de cómo creó a Jack en un tiempo en el que estaba enfadado con su familia y en el que, además, sufría un bloqueo creativo. Pero, a fin de cuentas, se inspiraba en él mismo, por lo que la humanidad no era algo que se escapase de lo que representaba al personaje. En la película, esa humanidad desaparece a medida que los fantasmas se van metiendo en la psique del personaje. Es tan distinta la historia y los sucesos, que la frase “No por mucho madrugar, amanece más temprano” (“All work and no play makes Jack a dull boy” en inglés) ni siquiera estaba en el libro.

Para terminar, una curiosidad: la foto de la que tanto hemos hablado es real de 1921, pero se colocó la cabeza de Jack Nicholson sobre la del hombre que aparecía en la misma. Escalofríos.

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