¿Qué le ha pasado al actor Brendan Fraser?

Desde que se divorciara en 2008, el actor Brendan Fraser no ha parado de tener depresión y problemas de todo tipo.

Hace unos días saltó la noticia en los titulares de todo el mundo acerca de cómo el actor Brendan Fraser, durante años alejado de Hollywood, había reaparecido en el 20th Tribeca Festival con un preocupante aumento de peso. A continuación, la maquinaria del marketing actuó con rapidez y elaboró una historia que ayudara a que la imagen del veterano actor no se viera tan dañada como se podría imaginar.

Y decimos esto no para atacar a Fraser, sino porque es la verdad, y como periodistas, es lo que buscamos. Lo cierto es que adoramos a Brendan Fraser. Es uno de esos actores que nos han acompañado desde jóvenes, con películas tan icónicas como George de la Jungla o La Momia. Incluso cuando alcanzó la madurez interpretativa hizo películas que nos encantaron del estilo de En pata de guerra, una comedia familiar de las que producen carcajadas constantes.

Pero llegó un momento en que Brendan desapareció de Hollywood. Años después, con motivo de la serie de televisión Doom Patrol, en la cual interpreta a un hombre robótico y, aunque pone voz al personaje, solo aparece en pantalla durante una serie de breves escenas. En ese momento ya se le vio con el físico que tiene ahora: gordo. Pero, si echamos una mirada atrás, ya en las series de televisión previas que grabó, Trust y Cóndor, se le vio con el mismo físico. Es decir: no es algo nuevo.

El problema o la suerte para Fraser, es que la mayoría de estas series que rodó no tuvieron ningún tipo de impacto entre los espectadores. Al menos, no de forma globalizada. Eso le permitió mantener un perfil bajo y pasar desapercibido. Con Doom Patrol, por ser una serie de televisión de superhéroes, su trabajo comenzó a tener más proyección. Y eso le puso en primer plano. Además, ahora ha rodado también No Sudden Move, la película que ha presentado en Tribeca de la mano de Steven Soderbergh, director que ha visto un juguete roto de Hollywood y que ha decidido darle una nueva oportunidad. Lo ha hecho con un personaje secundario, pero uno que a Fraser le tiene que saber a gloria.

Porque después de tantos años semi-retirado, no está nada mal tener una película en cartel en la que aparezcas con grandes como Benicio del Toro, Don Cheadle o Matt Damon. Pero, al margen de todo eso, de lo que se habla es de cómo ahora protagonizará otra película, una titulada The Whale en la cual se pone al control del mismísimo Darren Aronofsky. En esa nueva película sí que será el protagonista y, además, utilizará su enorme peso para crear un personaje más realista.

En The Whale, el personaje de Fraser es un profesor solitario, aislado y que ha pasado por diversos problemas personales que han provocado que aumente de peso hasta llegar a los 300 kg. En la película tratará de recuperar la relación personal con su hija, con la que dejó de hablar hace tiempo.

Con la información de esta película, lo que ha intentado hacer la agencia de prensa de Brendan Fraser es tratar de justificar su aspecto físico desde hace años indicando que se estaba preparando para la película. Pero lo cierto es que este aspecto venía de antes, desde años atrás. Lo que no sabemos es si, ahora, después del estreno de The Whale, Brendan Fraser tiene la intención de adelgazar y ponerse en forma de nuevo. Sería lo que acabaría de rematar toda la historia que se ha creado para la ocasión y que ha llegado a primera plana de los periódicos. Es decir, Brendan tiene una oportunidad fantástica para recuperar su cuerpo fornido y aventuresco con el que nos volvió locos en el pasado. Pero no sabemos si lo conseguirá ni si tiene intención de hacerlo.

¿Qué es lo que ha pasado entonces con Brendan Fraser? ¿Por qué engordó tanto y puso en pausa su carrera cuando se encontraba en uno de sus mejores momentos? Algo ocurrió en 2008. Después del estreno de La momia. La tumba del emperador Dragón, la última entrega de la famosa saga hasta la fecha, su mujer le pidió el divorcio. Se rompió una familia en la que había tres niños de por medio y a la que Brendan le había dedicado todo su cariño y atención. Casado desde 1998 con Afton Smith, ceremonia que se realizó poco después del estreno de la exitosa George de la Jungla, se divorció y es algo que le marcó.

Después del divorcio rodó la mencionada En pata de guerra, la cual posiblemente utilizó como un buen regalo para sus hijos. Pero ahí terminó todo. Entró en la lista tóxica de Hollywood y dejó de aceptar trabajos de gran presupuesto que requirieran que pasara largos periodos de tiempo fuera de casa. Nadie recuerda ninguna de las películas que rodó a partir de esta fecha: Atraco en Belfast, Una historia de amor, Crónicas de una casa de empeños o Breakout.

Uno de los motivos de esa toxicidad con la que se tachó a Fraser llegó debido a un incidente ocurrido con Philip Berk, presidente de la HFPA. Fraser, con los años, ha contado que fue agredido sexualmente y que esto le marcó, le hizo tener miedo y no poder seguir encajando dentro de ese entorno tan peligroso que significaba Hollywood. No se sentía a salvo. Tras ese incidente, no recibió grandes ofertas y, las que recibía, las rechazaba. Entró en una grave depresión que le llevó al aislamiento, a vivir en su rancho, dedicar el tiempo a su familia y acomodarse en un estilo de vida que no le ponía en riesgo.

Llegó a sentir que él había tenido la culpa de todo y que era el responsable de lo ocurrido. El caso no era nuevo, muchas otras personas lo han sufrido también. Eso produjo un caso de depresión gravísimo que no comenzó a superar hasta que el movimiento MeToo empezó a circular por Hollywood. Eso le empezó a dar fuerzas de contar cómo él también había sido víctima.

Otros eventos y problemas tampoco ayudaron a su estabilidad. Por ejemplo, estuvo envuelto en una película de Superman en la que todo parecía preparado para que triunfara en el papel del Hombre de Acero. El guion, el vestuario, todo era perfecto. Pero el director, Brett Ratner, se terminó pensando dos veces el contratarle. No obstante, conociendo el historial de este cineasta en cuanto a su comportamiento con las actrices, posiblemente estuvo mejor sin haber rodado la película. Él, no obstante, se deprimió pensando que no era un actor suficientemente bueno como para interpretar al personaje.

Eso le llevó a una carrera prácticamente pausada cuya mala suerte se acrecentó cuando su madre falleció por cáncer en 2016, algo que también le marcó de una forma trágica. En las pocas entrevistas y apariciones que realizó, se le vio muy triste, decaído y sin capacidad para superar la adversidad. Pero quizá porque personas adecuadas se acercaron a él o quizá por la suerte del destino, parece que Brendan Fraser ha comenzado a salir adelante.

Por ello, le mandamos toda la energía y fuerza para que salga adelante. Es capaz de hacerlo y posiblemente pueda recuperar su fantástico aspecto y ese atractivo que tuvo siempre. No sabemos si es lo que él necesita, pero seguro que se sentiría mejor si recuperase ese aspecto de galán que tuvo desde joven. Por ahora, veremos The Whale.

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