Claves para entender el Arte Plateresco

El Plateresco, cronológicamente ubicado entre el Gótico Flamígero o tardío y el Renacimiento español, es un estilo arquitectónico genuinamente propio de la Península ibérica que nos ha legado magníficas obras de arte como, por ejemplo, la fachada de la Universidad de Salamanca. Aquí explicamos las claves para entenderlo.

La fachada de la Universidad de Salamanca, el hoy Parador Nacional de San Marcos en León o el también Hostal de los Reyes Católicos en Santiago de Compostela son muestras vivas de la arquitectura plateresca, un estilo genuinamente español y que, por tanto, sólo puede ser contemplado en la península ibérica y en Hispanoamérica.

Se ubica cronológicamente entre las últimas manifestaciones del Gótico y las primeras renacentistas –de hecho, posee algo de ambas, como veremos-, es decir, durante el primer tercio del siglo XVI.

Foto de la fachada del Parador de San Marcos, en León

Fachada del Parador de San Marcos, en León, muestra del Plateresco

El término ‘Plateresco’ fue acuñado por vez primera por el historiador Diego Ortiz de Zúñiga (1633-1680) basándose en su abundancia ornamental que le recordaba el oficio de los plateros.

En España, la arquitectura renacentista llegó más tarde que en otros países y, por ello, se dieron estas manifestaciones originales que, no obstante, algunos estudiosos del arte incluyen dentro del Gótico Flamígero o tardío.

Pero ello es incorrecto, pues el Plateresco es mucho más. Estructuralmente, las edificaciones conservan buena parte de las características góticas pero comienzan a aparecer formas más suaves que revelan los nuevos gustos renacentistas.

No obstante, su mayor originalidad reside en la ornamentación de las fachadas. En ellas, junto a los elementos del Gótico Flamígero, conviven los traídos por el primer Renacimiento y con los que proceden del Arte Mudéjar.

Era éste último otra peculiaridad hispana, pues se trata del estilo puesto en práctica por los musulmanes que permanecieron en los territorios que la Reconquista iba convirtiendo en cristianos.

De esta suerte, las fachadas presentan un aspecto recargado, con abundancia de elementos vegetales o criaturas fantásticas, candelabros, medallones, elementos heráldicos y festones o guirnaldas. Es lo que se denomina fachadas-retablo.

Además, en ellas abundan las hornacinas o huecos donde se colocan figuras, así como templetes y nichos. Todo ello se completa con riqueza de materiales que incluyen chapas doradas y policromía.

El resultado se asemeja a una completa obra de orfebrería –de ahí el nombre de Plateresco, inspirado, como decíamos, en los artesanos de la plata- y el conjunto posee un mensaje concreto que bien puede ser de tipo religioso en edificios dedicados a esta función o incluso bélico en otro tipo de construcciones.

Por otra parte, entre los cultivadores del estilo se encuentran nombres tan ilustres para la Arquitectura y la Escultura como los de Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé, Rodrigo Gil de Hontañón o Martín de Gainza. Ellos y otros son los responsables de estos bellísimos monumentos del Arte Universal.

Fuente: Arte Historia.

Foto: Parador de San Marcos (León): FreeCat en Flickr.

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