Las arritmias

En esta entrada aprendemos lo que es una arritmia cardiaca, sus tipos y sus síntomas, así como sus tratamientos

Hay ciertos padecimientos o cuadros de salud que, sin llegar a ser enfermedades propiamente dichas, pueden poner en jaque a cualquier familia o grupo de seres queridos. Hace algunos meses atrás, un buen amigo se puso mal de buenas a primeras, decía que sentía molestias al respirar y que experimentaba una gran angustia. Síntomas raros tomando en cuenta que apenas había pasado los 25 años de edad y aparentemente rebosaba en salud. Pronto comenzó a sudar frío y tuvo que recostarse, sus palpitaciones cardiacas se aceleraron descontroladamente. La familia llamó de inmediato al servicio de emergencias y al poco llegaban los paramédicos y ordenaban el traslado de Jorge a bordo de una ambulancia. Ya en el hospital el diagnóstico se confirmó. Mi amigo había sufrido una arritmia cardiaca.

Este cuadro no es una enfermedad en sí, sino más bien un padecimiento que hace pensar en una enfermedad que subyace. Viene a ser un indicador que muestra que algo no está marchando bien en el sistema eléctrico que gobierna el músculo cardiaco. En efecto, el sistema de bombeo del corazón trabaja en base a un sistema bien afinado de impulsos eléctricos. Si estos se retrasan o se adelantan o son irregulares, desembocan en una arritmia cardiaca o los llamados latidos anormales del corazón. El ritmo cardiaco se regula desde una estructura llamada nódulo sinusal que se podría considerar como el marcapasos natural del cuerpo humano. Desde allí parte el impulso eléctrico que da lugar a cada latido del corazón.

Imagen tomada de Flickr por seba carreno

Este impulso alcanza el nódulo aurículo-ventricular y se propaga para alcanzar la contracción ventricular. El momento de este impulso eléctrico de este impulso debe ser muy preciso para que alcance el corazón cuando éste se encuentre lleno de sangre y el bombeo al resto del cuerpo, producto de la contracción, sea eficaz. La causa más frecuente de las arritmias es la alteración de las arterias que irrigan el corazón, la insuficiencia cardiaca y el mal funcionamiento de las válvulas. Eso en cuanto a las causas internas. Por otra parte, pueden estar presentes factores externos que conducen a estas anomalías como el consumo de alcohol u otros estimulantes, el consumo de cigarrillos, el stress. Las causas también pueden ser algunos medicamentos que no le caen bien a ciertas personas, el ejercicio mal realizado, la inhalación de monóxido de carbono e incluso algunas frecuencias sonoras.



Cuando se presenta una arritmia, los síntomas pueden ser varios. Los más comunes son las palpitaciones y el que la padece puede percibir fuerte y claro los propios latidos de su corazón. También puede haber sudoración, vértigo, mareos y desmayos que se dan porque el corazón no bombea sangre adecuadamente generándose una caída en la presión normal o hipotensión. El médico es el que debe hacer el diagnóstico y observar las condiciones que rodean el cuadro de arritmia. La frecuencia de los latidos, su duración y si son regulares o irregulares deben ser analizados así como la observación de otros síntomas como dolor en la caja torácica o si las palpitaciones se presentan en reposo o en medio de una actividad física.

Todos alguna vez hemos sentido estas palpitaciones con claridad de forma leve e infrecuentemente. Esto no es signo de alarma, a diferencia de los episodios que se pueden notar con demasiada claridad y que son más o menos recurrentes. Se estima que en los Estados Unidos, 4 millones de personas sufren de arritmias recurrentes que requieren de atención médica. Las arritmias se pueden dividir en ventriculares y supraventriculares. Las primeras son las que se producen en las dos cavidades inferiores del corazón que se llaman ventrículos, mientras que las segundas se producen en las cavidades superiores del corazón que se llaman aurículas. Además de la clasificación por ubicación de la arritmia, se puede establecer una clasificación en base a la cantidad de latidos por minuto del corazón. En las frecuencias bajas de latidos del corazón se encuentran las llamadas bradicardias.

Se empieza a hablar de ellas cuando los latidos del corazón descienden por debajo de los 60 latidos por minuto. Si la bradicardia es extrema hace que el corazón bombee un volumen de sangre normal pero como los latidos son más espaciados, la cantidad de sangre que llega a los tejidos para oxigenarlos es igualmente insuficiente o tardía pudiendo llegar a producirse un shock y eventualmente la muerte. Lo opuesto a la bradicardia, viene a ser la taquicardia y es la más común de las arritmias. Esta se presenta cuando el corazón supera los 100 latidos por minuto estando el cuerpo en reposo. Una condición extrema de taquicardia puede hacer que los ventrículos se contraigan tan rápidamente que no alcancen a llenarse de sangre suficiente para bombear conduciendo igualmente a shock y eventualmente la muerte.

Imagen tomada de Flickr por jaaaaaaav

Existe un tercer tipo de arritmia bajo esta definición que consiste en latidos rápidos y descoordinados. Esto se llama fibrilación y es la más peligrosa de las arritmias donde se producen contracciones de fibras musculares cardiacas individuales. Las arritmias se diagnostican utilizando diversas técnicas. Una de estas técnicas es el electrocardiograma. Es el más eficaz de los métodos que permite analizar las corrientes eléctricas que produce el corazón y determinar el tipo de arritmia que el paciente presenta. Otra técnica es el Estudio de Hotler. Aquí se conectan unos electrodos al pecho, los cuales envían la información del corazón hacia el dispositivo de Hotler.

También están los estudios electrofisiológicos que incluyen la introducción de un catéter en una de las arterias de la pierna desde donde se monitoreará la frecuencia cardiaca. En cuanto al tratamiento de las arritmias, lo primero es estabilizar al paciente en base a medicamentos que vayan regulando la frecuencia cardiaca entre los que destacan los bloqueadores beta, los bloqueadores cálcicos y los digitálicos. En casos de frecuencia cardiaca se suele implantar un marcapasos que envía impulsos eléctricos cuando los latidos caen por debajo de cierto nivel. En el caso de las taquicardias y fibrilaciones severas se suele usar un dispositivo desfibrilizador que se implanta a través de los vasos sanguíneos.

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