Resultados de las elecciones europeas: la democracia en peligro

Los últimos comicios europeos han infundido temor entre los demócratas de toda la vida. El fantasma del fascismo ha regresado, poniendo en evidencia nuestra capacidad para olvidar la historia.

Ahora que han sido las Elecciones al Parlamento Europeo, me gustaría rescatar un tema que parece olvidado, pero que en realidad está más presente de lo que pudiéramos imaginar: el fascismo o, mejor dicho, el neofascismo. Son varios los partidos de extrema derecha que han salido victoriosos de los comicios del pasado domingo 25 de mayo. Especialmente preocupante es el caso de Francia, la cuna del liberalismo político, lugar de nacimiento de pensadores que cambiaron el mundo en el sigo XVIII: Voltaire, Rousseau, Montesquieu… Allí ha ganado el Frente Nacional, liderado por Marine Le Pen, hija del fundador del propio fundador del partido, Jean-Marie Le Pen. Su programa xenófobo, antieuropeísta y reaccionario están haciendo tambalear los cimientos democráticos del continente. Recordemos que Adolf Hitler también llegó al poder tras unas elecciones.

Se puede considerar el “neofascismo” como una revisión actualizada, a la vez que desfasada y peligrosa, de los movimientos fascistas de entreguerras. Se asocia a grupos de extrema derecha, que, en ciertos casos, participan como partidos políticos en elecciones democráticas, como es el caso. Por eso, no es de extrañar ver a la señora Le Pen haciéndose fotografías con skinheads. Los comportamientos neofascistas parten del descontento respecto al sistema democrático liberal. Estos movimientos calan hondo en zonas deprimidas, donde hay ausencia de perspectivas económicas y sociales. Por este motivo, la Europa en crisis en la que vivimos actualmente es el marco idóneo para el desarrollo de estos movimientos y para el auge de los partidos políticos que los abanderan.

La conexión del neofascismo con los principios ideológicos de los movimientos fascistas de entreguerras es bastante superficial. Retoman la simbología de aquellos regímenes, pero se quedan en una simple protesta irracional contra el modelo social vigente. Ya comentamos en su momento, que los fascismos responden a una época concreta de nuestra historia. Todo lo que se le parezca después es simple imitación, lo cual no deja de ser peligroso. Y es que el neofascismo está más ligado a tribus urbanas (skinheads) que al movimiento de masas que caracterizó al fascismo italiano y al nazismo alemán. Aunque poco a poco, van teniendo un sitio en la sociedad, como hemos visto en estas últimas elecciones. Estas formaciones neofascistas se identifican con una marcada xenofobia, homofobia y alterofobia, en general, o el uso de la violencia como forma de expresión. Sus militantes suelen ser de clase media-baja, con un alto índice de fracaso escolar. La democracia está en peligro.

Foto: Rémi Noyon

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...