¿Quién fue Gene Wilder?

El actor Gene Wilder, conocido por películas como El jovencito Frankenstein o No me chilles, que no te veo, ha fallecido a los 83 años.

Charlie y la fábrica de chocolate

Cuando fallecen actores que te han hecho reír durante años hay algo dentro de ti que entiende que lo que estás haciendo al dedicarles una lágrima es equilibrar los buenos ratos que te hicieron pasar. Aún tenemos fresco el momento en el que Robin Williams nos abandonó (demasiado pronto), llevándose algunas de las carcajadas que él mismo nos había provocado durante años. Y ahora en los últimos días hemos tenido que superar la pérdida de uno de los maestros de la comedia, alguien quien ya imaginábamos que se iría antes o después, porque no era precisamente una figura demasiado pública. Y cuando eso ocurre, en cierta manera, ya nos imaginamos que algo no va bien. Nos referimos al fallecimiento de Gene Wilder, genio inolvidable de un género que encontró en su generación a grandes artistas.

Gene Wilder, curiosamente, es una de las pocas personas de su generación que ha logrado ser tan reconocible en su época dorada como en la era de Internet. Y nos referimos a ser reconocido, más o menos, por cualquier tipo de persona, especialmente por los usuarios hardcore que circulan por la red, esos que ni siquiera reconocerían a un actor aún en forma como Morgan Freeman. Hablaremos de ello luego para no darle tanta relevancia como tienen otros aspectos de la vida de Gene Wilder que son mucho más importantes.

Un joven destinado a la interpretación

El actor, nacido el 11 de junio de 1933 en Milwaukee, Wisconsin, era también conocido como Jerome Silberman, aunque todos le reconocemos por su nombre artístico, el cual adoptó a los 26 años. Desde pequeño se interesó por la interpretación, sobre todo después de ver a su hermana haciéndolo y tras recibir un encargo por parte del doctor cuando a su madre le diagnosticaron una enfermedad: que la hiciera reír. Tuvo una infancia dura, dado que sufrió abusos sexuales y acoso en el centro donde estaba estudiando. Estudió con grandes maestros, se convirtió en un especialista en esgrima, algo que le sirvió para recibir trabajos de coreógrafo cuando era joven y comenzó a actuar.

Hizo varios papeles en televisión, incluida una versión de Muerte de un viajante, pero su momento más importante llegó cuando Mel Brooks le llamó para aparecer en Los productores. Había conocido a Brooks a través de la novia de este y hablaron mucho antes de trabajar juntos tres años después. La mala noticia es que Los productores fue un fracaso en taquilla por mucho que se convierta en un clásico de culto (incluso tuvo un remake muchos años después). Hizo varias películas más sin mucha trascendencia hasta que a inicios de los 70 participó en el casting para interpretar a Willy Wonka en la primera versión de Charlie y la fábrica de chocolate (titulada Un mundo de fantasía por estos lares).

Llega la fama

El casting fue sublime. Gustó tanto a los responsables que uno de ellos corrió tras él antes de que se fuera para decirle que el papel era suyo. Wilder puso una condición, que la primera aparición de su personaje fuera tal y como él le describió de manera inmediata. La producción aceptó la divertida idea que provocaba que la audiencia y los personajes se sintieran contrariados con el personaje, el cual no sabrían si mentía o si estaba diciendo la verdad respecto a su condición. Pero esta película tampoco triunfó. Curioso, no obstante, puesto que todos sabemos que se acabó convirtiendo en clásico e incluso obtuvo importantes premios. También tuvo su remake, como seguro que recordáis por lo mucho que lo emiten en televisión.

Luego Gene Wilder comenzó a escribir el guion de El jovencito Frankenstein, otro clásico entre clásicos. Cuando había comenzado con la historia llamó a Brooks para ver si la querría dirigir, pero le dijo que no le interesaba mucho, aunque sonaba simpática. Después el proyecto echó a rodar y el agente de Wilder convenció a Brooks para que la dirigiera, algo que aprobó para intentar cambiar de aires después de sus últimos fracasos. El proyecto avanzó lentamente, puesto que había otros trabajos por medio. Wilder había aparecido anteriormente en la película Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo* pero nunca se atrevió a preguntar, lo que le proporcionó un poco de fama añadida. Y Brooks le llamó para que le hiciera un favor apareciendo en Sillas de montar calientes para sustituir a un actor que le había abandonado. Mientras tanto el proyecto de El jovencito Frankenstein continuaba adelante. Se estrenó en 1974 y fue un éxito, tanto en taquilla como en reconocimiento, tanto para Wilder como para Brooks.

El encuentro con Richard Pryor

Una película titulada El expreso de Chicago representó la primera vez que Wilder trabajaba al lado de Richard Pryor, formando la que está considerada como la primera pareja interracial de la comedia cinematográfica en alcanzar la fama mundial. La buena química existente entre los dos actores les llevó a encontrarse de nuevo en los años 80 en la comedia Locos de remate, que obtuvo gran éxito por mucho que en aquella época la estabilidad de Pryor no fuera precisamente notable (tenía ciertos problemas de adicción). La pareja se volvió a encontrar en 1989 cuando rodaron No me chilles, que no te veo, película con la que Wilder se comprometió debido a que le permitieron meter mano en el guion para hacerlo un poco más divertido.

Película con Gene Wilder

Como si su relación con Richard Pryor hubiera sido la de un matrimonio que se acompañó a lo largo del tiempo cuidando el uno del otro, su siguiente película sería la última para los dos. El rodaje fue también complicado, pero en este caso porque su compañero estaba sufriendo esclerosis múltiple y los efectos de la enfermedad hicieron mella en el divertido actor. Después de esta película, que en España se tituló No me mientas… que te creo, ninguno de los dos intérpretes volvió a ser protagonista en el cine. Faltan detalles para profundizar en lo ocurrido, pero a partir de ahí solo apareció en algunos cameos y series de televisión.

Un final digno de un grande

Los seguidores de Gene Wilder abrían disfrutado viéndole más en cine y televisión, porque fue una pena que cuando solo tenía 58 años ya se retirase de la interpretación en cuanto a grandes producciones y papeles principales. Muchos actores de su generación han continuado trabajando incluso hoy día. No olvidemos que Morgan Freeman tiene 79 años y aunque se duerme en algunas entrevistas sigue tan en forma como varias décadas atrás. El último gran trabajo de Wilder llegó en el año 1994 cuando el actor protagonizó la serie de televisión Something Wilder, que no tuvo demasiado éxito y solo duró una temporada. A partir de ahí unas pequeñas apariciones y decidió concentrarse en otra de sus pasiones: las novelas. Escribió varios libros, alguna que otra autobiografía, y aprovechó para contar historias tal y como a él siempre le había gustado.

Habló en años recientes sobre su visión del cine actual y reconoció que de más de 50 películas que le mandaban al año solo dos o tres eran de auténtica calidad. No conectaba con el cine de hoy, aunque dejaba abierta la opción de volver a actuar si alguien le proporcionaba un guion de gran calidad, algo que nunca llegó a ocurrir. Hace tres años recibió la noticia de que tenía alzheimer, pero le pidió a su familia que no dijera nada al mundo. Mantuvo la noticia en secreto por un sencillo motivo: no quería restar sonrisas a los niños y a los no tan niños que crecieron rodeados de su personaje de Willy Wonka. Un titular como “Willy Wonka tiene alzheimer” habría hecho que la magia desapareciese. La enfermedad nunca le llegó a afectar al punto de no reconocer a su familia o no saber quién era, se marchó antes de que esto ocurriera. Falleció agarrando la mano de su esposa y escuchando su música preferida.

El meme de moda

Y ahora expliquemos lo que comentábamos antes: el meme de Gene Wilder. Todo comenzó en el año 2011 con el uso de una imagen donde veíamos a Wilder en una escena de la película Charlie y la fábrica de chocolate. Seguro que todos la reconocéis. Inicialmente se usó con la frase “debes de ser nuevo por aquí” para dar la bienvenida a los usuarios que publicaban cosas manidas en los foros. El meme fue un éxito debido a la graciosa instantánea con la que aparecía el actor.

Posteriormente hubo quienes cambiaron el texto del meme, pero manteniendo la imagen. Lo que comenzó a escribirse fue “Cierra la puerta, voy a mostrarte mi máquina de preparar caramelos”. Pero este uso no gustó a los seguidores de la película y comenzó un movimiento en la red para que de forma “oficial” el uso del meme regresara al previo, al que era condescendiente y no al que parecía un pederasta. En poco tiempo nació la versión definitiva del meme que ha ido publicándose con la etiqueta del Wonka condescendiente. El mensaje de mayor éxito es el que incluye el mensaje: “Oh, muy interesante, cuéntame más” en clara condescendencia de las que molestan a los usuarios y sirven para dar un buen rapapolvo. A partir de ahí el meme fue cambiando las frases, pero siempre con esta misma idea en mente. Y Gene Wilder se convirtió en estrella improvisada de Internet, aunque la mayor parte del mundo no reconozca su nombre ni sepa siquiera que está viendo una escena de la película de Willy Wonka.

Un curioso recuerdo para un actor que será eterno y que de una u otra manera ha conseguido hacer reír a miles de personas gracias a su trabajo. Un intérprete de la vieja guardia de la comedia al que no se olvidará fácilmente.

Vía: YouTube

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