Marte, un planeta adecuado para la vida…

Durante cuatro años, los científicos han estado trabajando en las observaciones realizadas por la sonda Spirit desde finales de 2005 a principios de 2006 sobre un afloramiento rocoso. Conclusión: grandes cantidades de rocas carbonatadas están presentes en la superficie de Marte y se formaron en entornos que favorecen la aparición de vida.

La "cara" de Marte

Hasta la fecha, Spirit y Opportunity, dos rovers incansables baten un récord tras otro de longevidad, descubren entornos en los que han detectado humedad, una humedad demasiado ácida para que exista vida tal y como la comprendemos.

Curiosamente, un equipo de investigación ha llegado a una conclusión diferente mientras trabajaba en los datos enviados por la sonda Spirit que revelan la presencia de carbonatos. Estos minerales son indicadores de condiciones de pH neutro, ya que se disuelven en ácido. En otras palabras, el agua en el momento de su formación no era ácida, lo que significa que todos los requisitos para albergar vida se cumplían en algún momento de la historia del planeta rojo.

Desde hace mucho tiempo los científicos sospechan que este tipo de depósitos de rocas carbonatadas se forman en presencia de agua y dióxido de carbono de la atmósfera. Una hipótesis que ha aumentado constantemente desde que sabemos que el agua fluyó en Marte y en abundancia, muy temprano en su historia, en un momento en que la atmósfera era más densa y rica en dióxido de de carbono.



La única desventaja que le veo al tema es que estos dos vehículos no fueron diseñados para detectar vida en Marte. Sólo pueden determinar si la vida pudo haber proliferado en la superficie, en particular a través de la detección de una presencia pasada de agua líquida. Por su parte, Phoenix, como lo demuestran sus instrumentos aterrizó sobre un suelo alcalino.

Para ir más lejos en esta cuestión hay que esperar al siguiente rover que se lanzará a Marte, en el año 2011 y a la misión más ambiciosa de la Agencia Espacial Europea (ExoMars con dos partes, una en 2016 y otra en 2018).

El denominado afloramiento rocoso Comanche inspeccionado en diciembre de 2005 resulta ser el primer lugar descubierto que cumple con todas las condiciones para favorecer la vida en Marte. Personalmente me alegra mucho ver el cambio que ha habido en los últimos años con respecto a las palabras utilizadas y tono empleado por el discurso científico cuando se aproxima al tema de “vida en Marte”. Vale que estamos hablando de unas formas de vida simples que posiblemente existieron hace millones de años; pero me emociona pensar en que cada vez estamos más cerca de la confirmación de la existencia de vida extraterrestre. Ya sea en la superficie o en el “sótano” del planeta rojo.

De hecho, en 2007, el rover Spirit descubrió una ambiente ideal para sustentar la vida en Marte. El rover descubría que, al menos en el pasado pudo darse una proliferación de vida microbiana en Marte. Los técnicos de la NASA habían detectado un aumento de una especie de polvo de color blanco brillante que les tenía muy intrigados… Un primer análisis permitió concluir que se trataba de silicio (SiO2), un precursor de la presencia de agua en el pasado. A continuación programaron al aparato para que analizara de forma sistemática esta traza. Los resultados fueron sorprendentes: en Marte nieva dióxido de silicio. La traza estaba compuesta de sílice puro, en un 90%, lo que explica su aspecto blanco cubierto de nieve. En su análisis detallado, los investigadores han identificado dos hipótesis probables para explicar el origen.

La primera explicación se encuentra en la disolución de la sílice presente de forma natural en el subsuelo de aguas termales, que como resultado de la presión violenta sube a la superficie en estado líquido o vapor. Este fenómeno se conoce más que de sobra en la Tierra: es un géiser.Después de la evaporación, la sílice queda extendida en la superficie, entonces escasamente cubierta de polvo durante las frecuentes tormentas que azotan el planeta rojo… esperando pacientemente a que pasaran un par de siglos o milenios y un robot medio cojo se interesara por ello.

La segunda hipótesis es que el Spirit, en uno de sus viajes, se ha pasado demasiado cerca y por casualidad de una fumarola, un lugar donde el ácido de vapor de agua se eleva hacia la superficie a través de grietas.Estos géiseres también parecen haber sido detectado en Marte.

Steve Squyres, director del programa de investigación con robots Spirit y Opportunity, que pertenece a la Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), se complace con este descubrimiento. Cualquiera que sea la hipótesis, dice, en esencia, supone idénticas implicaciones para la habitabilidad potencial del suelo de Marte. «Usted puede ir a las aguas termales o fumarolas de la Tierra, y puede ver por sí mismo que está lleno de vida«, se entusiasma.

Por desgracia, los dos robots no estaban diseñados para detectar vida directamente, y los microscopios que llevan incorporados permiten una ampliación hasta 30x (lo que también ha planteado muchas críticas, el microscopio que me regalaron para la comunión era un poquito mejor…)

Los científicos decidieron equipar a los rovers con instrumentos para visualizar las formaciones geológicas en frente de ellos, y si la vida pudo haber proliferado en la superficie, incluyendo la detección de una presencia pasada de agua líquida. Claro, que nadie contaba con que estos dos cacharros pudieran aguantar tanto tiempo vivos.

La respuesta a la pregunta sobre la existencia de vida en Marte, lo que podría ser el descubrimiento más grande en la historia, podría ser proporcionado por la Misión estadounidense Mars Science Laboratory que tenía que haber empezado en 2009, pero que se aplazó hasta 2011, MSL explorará la superficie de Marte en 2012.

El rover llevará 65 kg de instrumentos científicos, incluyendo un cromatógrafo de gases acoplado a espectrometría de masas (GC-MS) capaz de detectar rastros de materia orgánica y de responder a algunas preguntas de la exobiología.

Lamentablemente, los técnicos no querían dotarla de un microscopio más potente que las sondas de corriente, y es lamentable que una vez más, la NASA se haya mostrado reticente a llevar a cabo una serie de experimentos de exobiología dignos de ese nombre.

Pero el arbitraje podría volver a Europa con el programa ExoMars, que debería dejar la Tierra a principios de la próxima década. Este robot utilizará un taladro para tomar muestras de hasta dos metros de profundidad, entonces se introduce en un compartimiento donde se analizan de una manera no destructiva (observación en el microscopio y el espectrómetro Raman) y medios destructivos de un instrumento similar a la RAT que tienen los rovers Opportunity y Spirit.

El experimento MOD (Mars Organic Detector) analizará la presencia de aminoácidos, mientras que un cromatógrafo de gases y un espectrómetro de masas detectarán las moléculas orgánicas y marcadores biológicos, basados en anticuerpos que se utilizarán para eliminar cualquier forma de vida.

La NASA sigue con paños caliente en este tema sin terminar de descubrir vida en otros planetas porque limita el poder de la tecnología que instala en sus rovers. La misión “Curiosity” parece hecha por cuatro domingueros. Por no hablar de las fotografías manipuladas, de los resultados truncados, de las omisiones de información… Todo con tal de que llegue ese día que un presidente americano diga en la televisión que hay y siempre hubo vida en Marte. Este mismo principio lo podemos aplicar a la Luna, que una vez tuvo y sigue teniendo una gran cantidad de agua (elemento esencial para el desarrollo y mantenimiento de la vida). Estoy convencido de que existe vida en la Luna, en Marte y en Venus. Seguro que existe vida en muchas partes del Universo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...