El sistema financiero, ¿una amenaza a la sociedad moderna?

Hasta principios del siglo XIX la mayoría de las bolsas de valores consistían en reuniones informales de comerciantes, en los barrios mercantiles de las ciudades.
En la actualidad los centros financieros internacionales están enlazados por comunicaciones electrónicas que les permiten conocer con extrema rapidez lo que sucede en cualquier parte del mundo.

Finanza, es un término que proviene del latín y significa “finis” y significa acabar ó terminar.
Mediante las finanzas se estudian los flujos del dinero entre individuos, empresas o Estados. Las finanzas son una parte de la economía que busca la “obtención y gestión, por parte de una compañía, individuo o del Estado, de los fondos que necesita para cumplir con sus objetivos y de los criterios con que dispone de sus activos”.

440px-new_york_stock_exchange_flags.jpgCuando hubo terminado la batalla de Waterloo en 1815 y se conoció el resultado de la victoria de los Aliados sobre Napoleón, esta noticia fue llevada por mensajeros al banquero Nathan Rothschild, que residía en Londres. Rothschild, era uno de los fundadores de la dinastía Rothschild (también conocida como Rothschilds), recibió la noticia 24 horas antes que lord Liverpool, el primer ministro británico. Gracias a celeridad en el conocimiento de información a priori no interrelacionada con la economía, Rothschild estaba al corriente de que el precio de los valores del gobierno inglés aumentaría al darse a conocer la noticia. De ahí Rothschild invirtiera grandes sumas de dinero en acciones y durante los días siguientes el financiero vio como se acrecentaba su ya cuantiosa fortuna.

Las aproximadamente 130 bolsas de valores existentes en el mundo se remontan en sus orígenes al siglo XIII en Francia y los Países Bajos. Los comerciantes negociaban letras de cambio, pagarés emitidos a cambio de préstamos. Si alguien tenía una letra de cambio y necesitaba dinero antes del vencimiento, podía vendérsela a otro.

Pero no fue sino hasta el siglo XVI cuando los mercados de valores comenzaron a evolucionar hasta su forma actual. La bolsa de Amsterdam, fundada en 1611, es la más antigua, e Inglaterra implantó en 1697 un sistema para reglamentar la actividad de los comerciantes de acciones. Hasta principios del siglo XIX la mayoría de las bolsas de valores consistían en reuniones informales de comerciantes, en los barrios mercantiles de las ciudades. El auge industrial y la explosión en el número de acciones y títulos en oferta, crearon la necesidad de establecimientos permanentes.



En la actualidad los centros financieros internacionales están enlazados por comunicaciones electrónicas que les permiten conocer con extrema rapidez lo que sucede en cualquier parte del mundo; en este sentido, actúan como si fueran una sola entidad, cada uno respondiendo de inmediato a las informaciones de los demás.

Un clásico ejemplo sobre las comunicaciones en el mundo de las finanzas, fué la calda de la bolsa el lunes 19 de octubre de 1987. La caída del ‘crack’ del 87 o ‘lunes negro’, uno de los peores días de la historia de la Bolsa de Nueva York, se propagó rápidamente por todo el mundo al inicio de las operaciones de los distintos mercados de valores. A las pocas horas la ola recorrió todo el mundo. Hong Kong, Singapur, las bolsas de Europa y de vuelta a Nueva York. Las compañías estadounidenses perdieron más de 500 mil millones de dólares en acciones antes de finalizar el día y millones de personas y trabajadores sintieron más que nadie los devastadores efectos sobre la vida diaria.

Muchas personas habitualmente indiferentes a los asuntos bursátiles, comenzaron a interesarse por el tema preguntándose cómo fue posible perdidas tan enormes.

Si bien han cambiado muchas cosas desde el inicio de las actividades bursátiles, otras características del mundo de las finanzas han permanecido inalterados. Un mercado de valores sigue siendo un centro para la compra-venta de valores (acciones, bonos, etc.), los cuales representan una inversión para la persona que los compra y una fuente de financiamiento para la empresa que los vende. A través de de un proceso de libre oferta y demanda, el mercado establece qué valores reportan en un momento dado mayores ganancias a su tenedor.

300px-nasdaq.JPGEn las economías de “mercado libre”, las empresas que demandan dinero para financiar sus actividades tienen dos formas principales de obtenerlo. La primera de ellas es vender al público una parte de la sociedad en forma de valores, conocidas como acciones. a otra es mediante un un préstamo bancario a plazo fijo. El auge y expansión de las finanzas es debido en parte a que la primera de las formas que tienen las compañías para obtener dinero , tiene la ventaja de que si los planes de la compañía fracasan ó “fracasan”, el dinero reunido no tiene que devolverse forzosamente. Sin embargo si el negocio va bien los compradores de valores se hacen acreedores a parte de las ganancias y los títulos aumentan de valor.

El sólo hecho de que una compañía se encuentre inscrita en una bolsa de valores otorga prestigio a esta, lo que a su vez ayuda para conseguir capital ya que por medio de ella también se tiene acceso a un mayor número de inversionistas potenciales y a todo tipo de influencias.
Existen unas determinadas reglas para que un mercado de valores acepte a una empresa participar en el “juego”. Las bolsas fijan reglas para asegurarse de que las compañías inscritas ofrezcan a los inversionistas información completa y veraz sobre sus actividades, y un trato apegado a la ley. Sin embargo estas “reglas” son con frecuencia, demasiada frecuencia burladas y sus infractores rara vez castigados y cuando lo son sus condenas son ridículas ó apenas llegan a cumplir una fracción de la misma.

Existen, en algunos casos, uno o varios organismos independientes (en teoría) que desempeña la función de regulador vigilando el comportamiento diario de la bolsa en favor del público. Los mercados de valores están dirigidos en primer término por sus fundadores y en este sentido guardan estrecha semejanza con los clubes privados. En algunos países formar parte del mercado de valores se puede comprar siempre y cuando los socios acepten al recién llegado y exista una «vacante». Por ejemplo en Nueva York son necesarios 375 000 dólares y 6.6 millones de dólares en Tokio. Otros países como Inglaterra, la admisión de miembros no está determinada por la existencia de vacantes, sino abierta a cualquier empresa que cumpla los requisitos de ingreso de dicho mercado.

La bolsa de Nueva York es el mercado de valores más grande del mundo manejando un 60% del comercio mundial de valores, unas 1 500 compañías. Tokio ocupa el segundo lugar y en ella cotizan casi tantas empresas como en la de Nueva York, pero maneja un monto de acciones 50% menor.

Las computadoras en el negocio de los valores han dado origen al procedimiento conocido como “orden de venta a precio determinado”. Este procedimiento podría poner en seria amenaza la estabilidad de los mercados nacionales e incluso mundiales ya que los tenedores de acciones remiten a sus corredores, instrucciones de venta para el momento en que estas alcanzan un nivel mínimo. Un proceso en cadena y masivo de ordenes de venta (ahora ya posible gracias a las redes de ordenadores y la velocidad para procesar estos procedimientos) dejaría a los mercados de valores y más importante, a sus sociedades, expuestas a sufrir las consecuencias de un derrumbe incontrolable.

Todo un ejemplo de cómo no debería utilizarse la tecnología. De esta peligrosa asociación entre tecnología y especuladores sin escrúpulos ha nacido una de las amenazas mas importantes a la estabilidad del “estado del bienestar” y de las economías de países emergentes.

FUENTES GRAFICAS: WikiCommons

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