¿Cómo termina Wandavision?

La serie Wandavision ha terminado y, tras el último episodio, se pueden hacer una serie de valoraciones y criticar, ante todo, lo que han hecho con Pietro.

A lo largo de las últimas semanas, Wandavision ha sido la comidilla de la red. La serie semanal de Disney+ ha alcanzado grandes récords y sus estadísticas de visualización se han mantenido cada semana en lo más alto. No solo ha movido masas entre los fans de Marvel, sino que también ha hecho enloquecer a espectadores que buscan entretenimiento y buenas series. Tanto ha sonado que incluso se habla sobre uno de los mejores trabajos hasta la fecha del universo Marvel.

Pero ¿Cómo ha terminado la serie? El noveno y último capítulo ya está disponible, ha hecho que la plataforma se colapse en Estados Unidos y ha terminado con fuegos artificiales y muchas emociones. A continuación, se incluyen muchos spoilers, de manera que os recomendamos que si no habéis visto el episodio intentéis no leer lo que vamos a contar.

Dicho esto, podemos decir, de buenas a primeras, que el capítulo es decepcionante para quienes habían planteado mil teorías sobre diversos temas. Mucho ojo, porque el equipo de dirección de la serie ya había avisado unos días antes acerca de cómo pensaban que los espectadores se iban a sentir decepcionados. Y lo cierto es que hay que reconocer que lo han clavado, porque las sensaciones que produce el episodio en ciertos aspectos son terribles.

Como fan de Marvel, de los que leen los cómics todos los meses, debo reconocer que lo que más me ha molestado es la forma en la que Disney ha utilizado al actor Evan Peters (¿sabéis que en Kick-Ass compartió escenas con el otro Pietro?) para elevar las cifras de registro de su plataforma. El episodio que “lo cambió todo” se estrenó justamente antes de que el precio de Disney+ aumentara. Eso llevó a que una gran cantidad de personas tuvieran en mente querer ver la serie de forma urgente y, al mismo tiempo, saber que era un buen momento para suscribirse porque el precio resultaba más económico de lo que costaría días después.

Fue el gran clímax que tuvo la serie y que abrió las puertas, teóricamente, al multiverso. Marvel requirió los servicios de Evan Peters, quien había interpretado a Pietro Maximoff, el hermano de Wanda, en las películas de X-Men. En aquella época tanto Disney como Fox podían trabajar con el personaje, pero con algunos matices importantes. Por ejemplo, Fox podía reconocerlo como mutante e incluso contar su historia como hijo de Magneto, pero Disney estaba limitada a evitar esos temas. En cualquier caso, la versión de Evan Peters se convirtió en uno de los personajes más populares de los X-Men de los últimos años, mientras que Disney decidió matar a su Pietro nada más presentarlo.

En Wandavision Pietro vuelve a aparecer. Y no es el actor Aaron Taylor-Johnson, quien lo interpretó para Disney, sino que se trata de Evan Peters. El personaje no tiene el aspecto exacto de la versión de X-Men, pero sí uno muy parecido, mientras que hay otros guiños a lo largo de sus distintas apariciones. Por ello, se pensó que, lógicamente, Disney nos estaba diciendo que ese era un punto de nexo entre distintas realidades del universo Marvel. Al fin y al cabo, de no tener esa intención, podrían haber elegido a cualquier otro actor para interpretar al segundo Pietro, y nadie habría podido quejarse de ninguna manera.

Pero eligieron a Peters. Le vistieron como el Pietro de los X-Men y eso generó una oleada de comentarios, de vídeos promocionando la serie, de suscripciones, de feedback, inmensa y espectacular. Quedaban muchas explicaciones que dar y argumentar cómo se habían llegado a cruzar dimensiones, pero al menos había algo. El problema es que en el último episodio se ha desvelado que todo era un engaño. Y a estas alturas, con el hype por las nubes, no podemos decir que estuviéramos preparados para un engaño como este que, a nuestro juicio, ha sido de lo más rastrero.

Al final, por si aún no os habéis enterado y no os importa el spoiler, el personaje acaba resultando ser Ralph Bohner, con chiste incluido en el nombre que se pierde en el paso del idioma a español, pero que casi hasta nos alegramos de ello. Es, en definitiva, un actor que ha estado interpretando un papel debido a los poderes de Agatha, con los que le concedió supuestamente la súper-velocidad. A partir de ahí: nada. En cuanto vemos la verdadera cara de Ralph, es un chico normal y corriente, cobarde y que no tiene nada que hacer en un universo en el que esperábamos que fuera el primer X-Men que viajaba al universo cinematográfico de Marvel.

¿Queda esperanza? Quedar, siempre queda. Se hace una referencia a cómo había una persona del pueblo que estaba en protección de testigos y, en ningún momento, se llega a revelar su identidad. Eso aporta misterio. ¿Suficiente como para que volvamos a invertir tiempo, esfuerzo y energía en plantearnos si ese Pietro es nuestro otro Pietro? Eso es más difícil de responder.

Se dice que esa persona en protección de testigos podría ser Ralph y que Ralph Bohner solo es el nombre falso que Pietro tenía en el mundo creado por Wanda. Sabemos que todos los residentes tenían una identidad falsa con la que estaban viviendo dentro de ese pequeño universo de fantasía. Por lo tanto, cabría la posibilidad de que Ralph fuera Pietro y que el detalle de protección de testigos sea una forma de decir que estaba siendo analizado o estudiado para investigar acerca del multiverso.

La otra cuestión es pensar en los arrestos que tienen los productores para haber llegado a hacer algo así. Todos recordamos lo mal que resultó la bromita que se hizo en Iron Man 3 con el Mandarín, un personaje que se presentaba de forma espectacular con un actorazo como Ben Kingsley, y que al final acababa siendo otro señuelo, otro actor caracterizando a un personaje.

En aquel tiempo no fue algo que nos llegase a afectar tanto, porque nuestras expectativas no estaban tan en alto, al menos no más de diez minutos antes de ver al Mandarín. Además, no comparemos a un villano con un héroe y con lo que hubiera significado cruzar los universos de los X-Men y Marvel. En aquel tiempo, ya fuera por esa decisión o por los demás fallos de la película en general, Iron Man 3 se convirtió en la peor entrega de toda la franquicia (aunque tenía toda la parte del niño con el que Tony hacía migas que estaba realmente bien).

El impacto negativo y el mal cuerpo que se nos ha quedado con la revelación de Ralph ha sido elevado e incluso nos ha llevado a tener que ver el último episodio dos veces para poder apreciarlo. Así sí hemos podido conectar con esas emociones que transmite el último episodio, donde se ponen de manifiesto todos sentimientos que la protagonista ha ido acumulando, reprimiendo y tratando de gestionar.

El final nos ha gustado, sobre todo la forma en que se quedan abiertas las puertas, por ejemplo, al regreso de los gemelos, que en el universo Marvel sabemos que tienen un papel muy importante como miembros fundadores de los Jóvenes Vengadores. Wanda ha huido y la vemos extrapolando una imagen de ella fuera de su cuerpo tomando té tranquilamente, mientras su identidad de la Bruja Escarlata está leyendo el Darkhold a gran velocidad para descubrir y aprender todos los secretos de la magia más poderosa. Eso posiblemente no va a llevar a un buen desenlace y habría que imaginar que nos encontramos a las puertas de que Wanda tome algunas de las decisiones más duras de su vida, lo más probable que para conseguir «revivir» a sus hijos.

En el proceso es muy posible que llegue a dar con el multiverso y que lo utilice a su favor para encontrar versiones que puedan reemplazar a sus seres queridos sin que se produzcan consecuencias graves en sus lugares de origen (porque lo que no quiere es afectar a la Wanda de otro lugar). Mientras tanto, la Visión blanca también escapó una vez entendió que él es la Visión y cuando recuperó toda la información y datos que la Visión creada por Wanda le transmitió. Eso le proporciona datos y recuerdos, pero no sentimientos. Lo más probable es que a la Visión blanca le quede un largo camino hasta que recupere sus colores y sus emociones, algo también justificado como forma de seguir metiendo el dedo en la llaga de la pobre Wanda.

Por su lado, Monica Rambeau ya ha obtenido los poderes de Spectrum gracias a su enfrentamiento con Wanda. Eso la ha llevado a convertirse en la nueva recluta de Nick Furia, que la llama desde la estación orbital en la que se encuentra tal y como se pudo ver en Spider-Man: Lejos de casa. Lo más probable es que Monica llegue a tener una gran importancia en acontecimientos galácticos futuros y, sobre todo, en relación con la Capitana Marvel, de quien fue amiga cuando Monica todavía era una niña (la madre de Monica era la compañera de la Capitana cuando estaban en el ejército y aun no tenía poderes).

El siguiente paso del universo Marvel es la serie de Falcon y el Soldado del Invierno, que se estrena en este mismo mes de marzo, pero que imaginamos explorará otras historias y caminos. Para volver sobre los pasos de Wanda, de los gemelos, de Pietro, si en algún momento se decide volver sobre sus pasos, habrá que esperar a marzo de 2022 con el estreno de Doctor Strange 2: El multiverso de la locura. Pero ¿Dónde está el Doctor Extraño? Eso es algo que nos permitirá descubrir Spider-Man: Sin camino a casa, la película que se estrena en diciembre y que nos presentará el multiverso con distintas versiones del arácnido y la presencia del Doctor Strange. ¡La aventura continúa!

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