Austria prestará a México la corona de Moctezuma

La corona de Moctezuma es un elaborado tocado de plumas del siglo XVI, que según la leyenda, perteneció al emperador azteca Moctezuma II que se encuentra en poder de los austríacos, aunque ahora gracias a un acuerdo, será prestado a México.

La corona de Moctezumaes un elaborado tocado de plumas del siglo XVI, que según la leyenda, perteneció al emperador azteca Moctezuma II. Está hecho a partir de las plumas de la cola verde iridiscente del Quetzal y Moctezuma o bien se la dio a Hernán Cortés como un regalo a su llegada a Tenochtitlán, la capital del imperio azteca y la moderna ciudad de México, o que fue robada por las fuerzas de Cortés después del asedio de Tenochtitlan en 1521.

Sombrero de Moctezuma

No hay registro del lugar donde fue tomada, ni tampoco existe ninguna evidencia de que perteneció a Moctezuma. Ni siquiera sabemos con certeza de que se trata de un tocado. No coincide con ninguno de los tocados representados en relatos de la época. En el siglo XIX se suponía que se trataba de un manto, y estudios recientes sugieren que probablemente lo sea.

Lo que sí sabemos es que en 1575 estaba en la extensa colección privada de Fernando II, archiduque de Austria, en el castillo de Ambras, en Innsbruck. Fernando era el sobrino del emperador Carlos V, que era también rey de España durante la Conquista. Fácilmente podría haber puesto sus manos el tocado a través de conexiones de su familia.

Permaneció en el castillo hasta el siglo XIX, cuando el Museo de Etnología de Viena, se encargó de la mayor parte de la colección del Castillo de Ambras. El tocado fue a partir de entonces objeto de fascinación antropológica, incluso de Zelia Nuttall, la arqueóloga antropóloga estadounidense y experta en el México precolombino, que en el año 1890 por primera vez lo identificó como un tocado azteca «quetzalapanecayotl» o una corona de plumas.

La pieza es de 46 centímetros de altura de 69 pulgadas y ancho. Además de las 400 plumas espectaculares de la cola del quetzal que adornan la capa externa, hay hileras de plumas azules preciosas, plumas de Cotinga Pink Flamingo, pequeñas plumas de quetzal y plumas blancas y rojas del cuco ardilla. Los anillos interiores están llenos de oro y piedras preciosas. Los aztecas veneraban el quetzal resplandeciente como el dios del aire, un símbolo de renacimiento y de la libertad.

Debido a su belleza, importancia histórica y el simbolismo de gran alcance, no es ninguna sorpresa que el tocado ha sido objeto de una disputa de larga duración entre México y Austria. No hay tocados aztecas en México porque los españoles se los llevaron todos – el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México sólo tiene una réplica del penacho de Moctezuma -, por lo que México ha estado intentando durante décadas recuperarlo, incluso llegó a pedir su retorno a las Naciones Unidas, pero fue en vano.

En 2008, el Ministerio mexicano de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), entró en negociaciones con el Gobierno austriaco y el Kunsthistorisches Museum, la institución matriz del Museo de Etnología. Se pusieron de acuerdo en que debe hacer un análisis científico amplio en el tocado para evaluar su condición y hacer cualquier medida de conservación necesaria que permitirá a la pieza para viajar.

En 2011, fue alcanzado un acuerdo: México oficialmente reconoce la propiedad indiscutible de Austria del penacho, Austria prestaría México el tocado y a cambio México prestaría a Austria, la diligencia de oro de Maximiliano I de México, el emperador del Segundo Imperio Mexicano (1863 -1867) y hermano del emperador Francisco José I de Austria.

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