¿Qué motivos hay para no usar un pull boy cuando nadamos?

El pull boy puede resultar atractivo a primera vista, pero en realidad no se trata de una herramienta recomendable.

Qué motivos hay para no usar un pull boy cuando nadamos

Si nos aficionamos a la natación es posible que nos encontremos ante ciertas dudas. Uno de los aspectos con los que nos podemos encontrar cuando comenzamos a nadar es si deberíamos hacer uso del pull boy o no. Y lo cierto es que el mundo de la natación se divide en este sentido, entre personas y profesionales que lo recomiendan en todo momento y aquellos que prefieren evitarlo de una manera absoluta.

En nuestro caso nos posicionamos en el segundo grupo, aunque no vamos a negar que quizá en algunos contextos usar el pull boy pueda ser una ventaja a tener en cuenta. En cualquier caso, si tenemos dudas o algún tipo de inquietud al respecto siempre es preferible que expongamos nuestro caso concreto a un profesional que nos pueda guiar en relación a lo que deberíamos hacer. Al fin y al cabo, cada persona y cada situación es única, por lo que no existe una verdad absoluta.

1. Nos acostumbramos de una forma errónea

El principal motivo para no recurrir al pull boy es que estaremos acostumbrándonos a una forma de nadar que no es, en realidad, la real ni la natural que se pueda atribuir a nuestra capacidad. Es verdad que si usamos esta herramienta nos vamos a mover muy fluidamente en el agua y progresar con gran facilidad, pero lo estaremos haciendo mientras «nos engañamos» a nosotros mismos. Disfrutaremos de lo lindo y en el momento en el que volvamos a nadar sin el uso del pull boy nos encontraremos con la dura realidad. Por lo tanto, tengamos muy en cuenta que puede ser una buena experiencia para satisfacer nuestra curiosidad, pero no un recurso en el cual debamos confiar de forma constante.

2. Malo para quienes compiten

Por supuesto, si lo nuestro es competir tenemos que evitar hacer uso del pull boy por todos los medios posibles. Si estamos midiendo nuestros tiempos de reacción y de velocidad mientras nadamos, lo único que hará esta herramienta será darnos resultados falsos. Por otro lado, cuando comencemos a nadar dentro de una competición sufriremos los efectos adversos de no utilizar el pull boy a diferencia de los momentos en los que sí lo usábamos durante nuestros entrenamientos. Si compitiéramos en un tipo de prueba donde todos los participantes usaran el pull boy sería otra cosa, pero a día de hoy no tenemos constancia de que exista un evento deportivo de ese tipo.

Nadando pull boy

3. Tendremos problemas de espalda

Muchas veces nadamos con la intención de solucionar problemas de espalda. La natación es muy buena en muchos sentidos y uno de los elementos de nuestro cuerpo que se puede beneficiar de ello es la espalda. Pero el efecto que proporciona el pull boy es totalmente contrario a ofrecer un beneficio a nuestra espalda. Lo que estaremos haciendo será que nuestra espalda se exponga a un arqueo en la parte baja que puede derivar en sufrir lesiones o en que se agraven las que ya estemos sufriendo.

4. Complicamos y despistamos a nuestro cerebro

En el momento en el que usamos un pull boy lo que hacemos es enviar señales erróneas a nuestro cerebro que producen un efecto de despiste y confusión. Porque al usar esta herramienta no permitimos que exista comunicación entre el tren inferior y el superior de nuestro cuerpo, tratándose del efecto opuesto que buscamos cuando estamos nadando. Por ello será exponernos a un peligro grave, dado que podríamos confundir a nuestro cerebro y que repercuta de una manera negativa al reducirse nuestra capacidad de nado en vez de mejorar.

5. Tenemos que llevarlo a cuestas

Que nadie se engañe. Si las boyas de natación se han puesto tan de moda en los últimos tiempos ha sido porque, en parte, nos facilitan el poder transportar de manera segura esas cosas que siempre llevamos encima. El móvil, las llaves o nuestra identificación personal, se pueden meter en la cámara de la boya y olvidarnos de tener que cargar con ello. Pero si vamos con un pull boy a todas partes ya estaremos cargando con algo que, en realidad, no necesitamos.

6. No son un sustituto del neopreno

Hay personas que piensan que usar el pull boy les ayudará a tener la sensación que se obtiene en aguas abiertas cuando estamos nadando con el traje de neopreno. Pero aunque indudablemente usar este tipo de prenda cambia la forma de nadar y las sensaciones, no vamos a estar supliéndolo con el pull boy. Lo que estaremos haciendo será cambiar una sensación por otra, y eso no es algo que nos vaya a repercutir de una manera positiva cuando estemos compitiendo. Si queremos experimentar el neopreno tendremos que quitarnos la pereza de encima y ponernos este traje para nadar directamente con él puesto. No recomendamos dejarlo para el último momento y mucho menos si nuestra intención es participar en alguna competición.

Foto: jarmolukFree-Photos

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