¿Cómo recuperar un paquete de la aduana de Madrid?

Si nos han parado un paquete en la aduana de Barajas en Madrid más vale que nos preparemos para el sufrimiento.

Paquete atascado en la aduana

Pongamos que hemos comprado algo en el extranjero y que estamos esperándolo. Pueden ocurrir dos cosas. La primera de ellas es que llegue a nuestra casa sin más. Lo recibimos y todos contentos. La segunda es que termine pasando por el control aduanero de Barajas, en Madrid. Cuando ocurre esto último, y lamentablemente es más frecuente de lo que puede parecer, se abre ante nosotros una pléyade de posibilidades ante la cual es imposible saber qué es lo que ocurrirá a continuación. No obstante, sí que se pueden tener en cuenta algunos consejos y al menos conocer la teoría.

Nosotros, que hemos sufrido el yugo de los agentes aduaneros en constantes ocasiones, sabemos que los trámites pueden llegar a ser muy duros y que conviene como poco saber algunas cosas. Vamos a intentar situaros para que cuando os paren un paquete en la aduana no os estiréis de los pelos o paséis horas haciendo mala sangre debido a que no ocurre lo que esperabais que ocurriera.

La primera regla a la hora de tratar con la aduana de España es entender que nada ocurre igual en dos ocasiones. Es una lotería, puro azar. No hay unas normas estipuladas sobre las que los funcionarios que trabajan en este departamento se rijan. Hay libre albedrío, cada uno hace lo que quiere y tus oportunidades de tener un disgusto en la aduana dependen principalmente de la persona que salga a atenderte en la ventanilla o la que revise tu paquete cuando llega a sus manos. Teniendo en cuenta este factor te podemos dar un dato añadido, bastante desesperanzador, pero real: nada de lo que hagas te ayudará en el proceso de la aduana.

Hemos hecho mil pruebas y los resultados han sido igual de absurdos. Puedes enviar un paquete con el valor real del producto, con su factura adjunta y todo muy claro, y será interceptado. Es posible que acabes pagando el 21% del IVA, el cual también se aplica a los gastos de envío, lo cual resulta absurdo. El hambre de un departamento se vuelca en unos procesos donde pagas por todo, hasta casi por respirar mientras estás realizando los trámites de recepción de la mercancía. También puedes enviar un paquete de 12 kilos con un valor falso, de por ejemplo 1 euro, y que te llegue tranquilamente a tu casa sin que haya ningún tipo de intercepción. Como decimos, todo depende de la persona que llegue a tener contacto con tu envío.

No sabemos si la aduana cada vez contrata a más personas insatisfechas con la vida o frustradas profesionalmente, pero es cierto que en los últimos tiempos se incrementan las paradas. Cualquier excusa que la aduana pueda encontrar para parar un paquete la usará en su beneficio. No hay lógica, solo buscan oportunidades para interceptar los envíos, retrasar las entregas y cobrar distintas tarifas añadidas por conceptos que nos da la sensación que se han inventado en un brainstorming con cerveza y patatas fritas.

osito retenido

Pero volvamos al tema principal. ¿Qué hacer si interceptan nuestro paquete en la aduana? En ese caso tenemos que ir a la zona de Barajas donde está la aduana, pasar por ventanilla, cruzar los dedos y enseñar el documento que nos habrá llegado a casa rellenado y con todos los campos cubiertos. Si es una compra online tendremos que mostrar la factura de la tienda para que la aduana vea que el valor es el correcto y que no estamos intentando estafar IVA. Ya podéis rezar a todos los dioses para que el agente aduanero no crea que el valor no se corresponde con lo que él cree que es correcto para lo que contiene el sobre, porque entonces te pedirán abrir la caja, investigar y unos días más tarde llamarte para ver cómo está la cosa.

Porque sí, la aduana puede hacer lo que quiera. Ahora mismo el mayor poder que hay en el país lo tiene la aduana y es imposible oponerse a nada. Si te opones pueden ocurrir dos cosas. O acaban devolviendo el paquete o les caes mal y te van a inflar a cargos extra hasta que acabes pagando cinco veces más de lo que has pagado por lo que has comprado. Así que sí, es recomendable ir con suavidad a la ventanilla y cruzar los dedos. Puede ser que te pidan abrir la caja porque la persona que hay en ventanilla no tiene ganas de trabajar. No es tan raro. Eso implica que le pasa el marrón a otro compañero que tendrá que abrir la caja, investigar lo que hay dentro, compararlo con lo que tú has declarado y luego llegar a una conclusión. ¿Que no les gusta lo que has puesto en el informe que hay dentro de la caja? Pues prepárate para problemas adicionales. Las historias de agentes aduaneros que han intentado (y lo han hecho) obligarte a reconocer el valor de un producto tal y como ellos lo determinan son numerosas. ¿Y si tu has comprado algo de oferta? ¿y si vivías en otro país y ahora te has enviado tus cosas a España una vez has vuelto?

Todo da igual, nada importa, es pura ilógica, ambigüedad y suerte. Cualquier cosa puede ocurrir en la aduana. Cuando nos atiendan en la ventanilla, si todo va bien, nos darán un papel de requerimiento de pago con el cual habrá que ir a un banco “cercano” para pagar los impuestos de marras. También le puedes caer bien al agente aduanero que te haya atendido y que no pagues nada de nada, lo que significaría irte de rositas con tu paquete como siempre debería ocurrir. En el primero de los casos después de pagar tendrás que volver a ventanilla y esperar el documento definitivo con el cual Correos despachará tu paquete. En el segundo caso irás directamente a Correos.

atendido en la aduana

La oficina de Correos está en la misma zona y no tardarán mucho en atenderte. Ahí mismo tendrás que hacer el pago de otros 5 euros por el paquete, porque Correos también tiene que ganar algo de todo ese “esfuerzo”. Luego liberarán tu paquete y te lo podrás llevar tú mismo o esperar pacientemente a que algún repartidor se digne a llevártelo directamente a casa. Esto último puede ser desde el día siguiente hasta una semana después, así que prepárate a tener paciencia.

Todo eso en el caso positivo. ¿Qué pasa si en alguno de los pasos se complica la cosa y quieren revisar tu mercancía más a fondo, llamar a un experto o hacer mil cosas más? En ese caso es posible que termines esperando meses hasta que tu paquete llegue a casa. Todos los trámites se pueden hacer online o de forma presencial como hemos mencionado, pero nosotros te recomendamos que te presentes en Barajas sin dudarlo. Tardarás más que haciéndolo online, eso seguro, es posible que tengas que ir varias veces, pero al menos no esperarás meses en tu casa y gastarás la tecla de rellamada del móvil intentando hablar con la aduana. Porque aunque en la aduana hay teléfono, dice la leyenda que si algún empleado responde a las llamadas verá cómo su jornada laboral se extenderá en dos horas a la semana. Así que nadie responde nunca bajo ninguno de los conceptos.

Foto: Free-Photoscongerdesigngeralt

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